lunes, 4 de abril de 2011

Lo que no entendemos de El Zapotillo

MIREYA ACOSTA GURROLA

Analizar la parte técnica del proyecto El Zapotillo conduce inevitablemente a las bases que lo sustentan: económicas y políticas, las cuales pueden no estar divorciadas de las ambientales, sociales y técnicas pero difícilmente sucederá así si la parte política se fundamenta en intereses económicos. Si el proyecto cumpliera con los aspectos técnicos, sociales y ambientales requeridos para una obra de su tipo, tendría ventajas económicas y políticas. Ventajas económicas para la sociedad, para el Estado e inclusive para la industria y la iniciativa privada y ventajas políticas para aquellos, partidos o personas, que resolvieran la problemática de los beneficiados sin afectar a terceros.

El decreto que asigna la distribución del agua del río Verde a los estados de Guanajuato y Jalisco no indica, por supuesto, la forma o el lugar en que cada uno de los dos beneficiados tomará la parte que como máximo le autoriza, de aquí que cada estado se encargará de la estructura necesaria para utilizar la que requiera o la que le sea posible obtener. Por otra parte, el volumen anual asignado no es una cantidad de agua que el río proporcione en cualquier año. Este volumen está calculado en base a un valor medio, que resulta de promediar volúmenes históricos escurridos en el río, mayores y menores. El gasto firme es el volumen constante que se puede garantizar todos los días del año. Para lograr extraer un gasto firme es necesario guardar agua cuando el río lleva mucha y extraerla poco a poco en tiempos de secas, por lo tanto se requiere un gran depósito o varios depósitos donde conservarla: una o varias presas.

La CNA es la dependencia encargada de administrar y preservar las aguas nacionales, con la participación de la sociedad, para lograr el uso sustentable del recurso. Entre sus ocho objetivos se encuentra el de “promover el manejo integrado y sustentable del agua en cuencas y acuíferos” y en éste se especifica como una de sus actividades la de propiciar el equilibrio de las cuencas y acuíferos sobreexplotados. El Zapotillo es una presa de almacenamiento que se localiza en la cuenca más grande de México, identificada como Región Hidrológica No. 12. Por todo lo anterior es de suponer que el proyecto El Zapotillo debe partir de un estudio integral de la cuenca que propicie el equilibrio por medio de un manejo también integral de los recursos hídricos, pero este estudio no se ha hecho. De tal manera que se observa desde aquí un proceso inadecuado para elegir la mejor alternativa que cumpla con los objetivos del manejo del agua en el país.

Aunado a lo anterior se han visto en los últimos años proyectos fallidos donde se ha hecho una erogación de recursos económicos muy alta que hubiera sido mucho menor siguiendo el procedimiento de estudios que dicta la ingeniería hidráulica, como es el caso del proyecto Arcediano que pretendía abastecer de agua potable a la zona conurbada de Guadalajara. Estos estudios se realizan en tres etapas, cada una con mayor precisión que la anterior. La decisión final la dictan los resultados obtenidos y en cualquiera de los niveles se puede considerar la suspensión del proyecto por inviable.

Sin tener un programa de manejo integral de la cuenca, Guanajuato elabora el proyecto muy cercano al sitio que Guadalajara tenía contemplado para su propia captación en La Zurda o Loma Larga. De ahí se lleva el caudal máximo asignado para León y entonces el agua del río Verde que ha quedado disponible para los usuarios tapatíos ya no es suficiente porque requeriría muchos recipientes o uno muy grande para obtener el gasto firme que es el necesario en un sistema de abasto de agua potable. Guadalajara decide hacer el recipiente para Guanajuato más grande, subir la cortina 25 metros más, lo que implica incrementar exponencialmente el impacto ambiental en Jalisco e inundar una población Jalisciense logrando así en la práctica que León tenga la certeza de obtener el volumen máximo y Guadalajara la suposición de que Guanajuato entregará la parte “que le sobre” para Guadalajara, (3.0 metros cúbicos por segundo de los 9.6 asignados).

Aún hay más: los jaliscienses pagarán el sobrealmacenamiento de la presa sin que quede claro de qué forma se dispondrá del agua que le correspondería a las poblaciones de Los Altos y a Guadalajara ya que el proyecto sólo contempla la tubería de conducción de la presa a León, Guanajuato.

La tubería del acueducto, que debería conducir 5.6 metros cúbicos tiene una dimensión excedida para ese gasto.

A la planta potabilizadora de León, llegarían 3.8 metros cúbicos por segundo y tiene capacidad para 5.6, exactamente la suma del gasto de las poblaciones de Los Altos más la de León.

No hay proyecto para distribución del agua de Los Altos.

León oferta 300 litros/persona/día, un gasto del doble del recomendado internacionalmente.

Llama la atención que el costo del agua, privatizada, en León es de más de $10/metro cúbico, mientras que en Guadalajara la mitad, lo que induce a pensar en que ahí existirá una gran utilidad privada a costa de los jaliscienses.

El agua para León es para crecimiento futuro, no porque sea actualmente indispensable.

No se considera el costo real de la presa ya que a los habitantes de Temacapulín, Acasico y Palmarejo se les pagará por su vida el precio que la CEA decide unilateralmente.

La Manifestación de Impacto Ambiental (MIA) no considera la sobreelevación de la cortina original y Semarnat la acepta como válida para los dos casos.

De acuerdo con la MIA, el proyecto de la presa El Zapotillo presenta todos los impactos ambientales en la cuenca cedente (Jalisco), además desaparece tres poblaciones.

Estos últimos puntos dan pie a revisar el uso y manejo del agua en el estado de Guanajuato. En el Programa Estatal Hidráulico de Guanajuato 2006-2030 se puede ver que más del 87% del agua se utiliza en la agricultura con una eficiencia global de 36% y sólo 8.5% tiene fines de agua potable con una eficiencia física del 45%, menor que la media nacional y que en vez de seguir los cánones internacionales para recuperar caudales y diferir las crisis del agua se acude a la solución más cara y menos recomendable porque involucra el trasvase entre cuencas.

De este análisis técnico se puede concluir que la presa El Zapotillo se decide utilizando técnicas de 80 años atrás. Con los conocimientos actuales antes de pensar en un proyecto específico, se necesita elaborar un ESTUDIO INTEGRAL. En el río Verde este estudio permitiría identificar todas sus posibilidades.

Para cada sitio posible, se deben elaborar todos los estudios necesarios para hacer las suficientes comparaciones de costo y beneficio que lleven a una atinada elección de las estructuras suficientes para satisfacer las necesidades de agua. Nada de lo anterior se ha hecho. Aun así, si la estructura que se hiciera fuera una presa, hay otros sitios posibles y otras alternativas como la de varias presas de diferentes alturas que no perjudican centros de población.

Reconocidos técnicos especialistas en el tema han elaborado anteproyectos como las presas Loma Larga II y Atengo + Zapotillo de menor altura, como alternativas viables para abastecer de agua a las ciudades de Guadalajara y León sin afectar poblaciones. También se ha propuesto un mejor manejo del agua para que sea suficiente construir presas más pequeñas. Hace años que muchos países captan agua de lluvia, tienen políticas sobre ahorro de agua tanto doméstica como en la agricultura y reutilizan el agua tratada en usos industriales y riego. Ninguna de estas opciones ha sido considerada por las autoridades. Todos los proyectos posibles conducirían a un uso óptimo del agua y un abastecimiento suficiente. Pero para elegir SIEMPRE será necesario un estudio integral de la cuenca, de los usos, de los sistemas y una política de altura. De esta manera se lograrían utilidades para las empresas, generación de empleos y una sociedad moderna y consciente, orgullosa de sus pueblos y su historia.

Después de el análisis técnico se tiene que buscar qué obliga a las decisiones que se han tomado. Es el documento de la UNAM publicado en 2010,Diagnóstico sobre el agua subterránea en el Valle de León del doctor Marcos Adrián Ortega Guerrero donde se puede encontrar la respuesta ya que concluye que la ciudad de León, tiene agua suficiente utilizando sus fuentes de abastecimiento actuales, es la agroindustria transnacional la que recibe concesiones ilimitadas de extracción de agua subterránea, por lo que la ciudad de León puede tener escasez sólo en función del desperdicio de agua de uso agrícola, de tal manera que las obras como la presa El Zapotillo y el sacrificio de tres pueblos serían sólo en beneficio de transnacionales.

Fuente: La Jornada de Jalisco

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