jueves, 23 de abril de 2009

Denuncia ex preso político vejaciones en la cárcel

El MP extorsiona a nauas de Rincón de Chautla liberados

Fuente: La Jornada de Guerrero


Les daban comida descompuesta y los dejaban sin tomar agua

GUSTAVO ALBERTO NAVA (Corresponsal)

Chilapa, 21 de abril. El naua Bernardino Sánchez Luna, uno de los ex presos políticos de Rincón de Chautla, denunció en conferencia de prensa que durante los dos años y 10 meses que estuvo en la cárcel, con los indígenas de su pueblo, eran sometidos a comer comida descompuesta y hasta no tomar agua durante dos días seguidos.

Sánchez Luna y otros siete indígenas fueron detenidos en mayo de 2006 por la policía ministerial, sin orden de aprehensión, acusándolos de perpetrar una emboscada en la que murieron dos vecinos de Rincón de Chautla.

Uno de los involucrados, Joaquín Sánchez Guadalupe, cuando fue comisario de Bienes Comunales se negó a integrar los terrenos del pueblo al Programa de Certificación de Derechos Ejidales (Procede), y sus compañeros señalan que esa es la causa por la que los acusan de homicidio.

Bernardino Sánchez, acompañado por su madre, Escolástica Luna Gaspar, y de la regidora perredista Daysi Hernández Hernández, vocera del Movimiento Social de Izquierda, recordó que durante su estancia en el penal de Chilapa sufrieron maltratos y vejaciones, como darles comida descompuesta y tomar agua cada dos días, lo que les trajo enfermedades gastrointestinales que no podían curarse, porque en la cárcel no hay ni lo básico en medicamentos.

Sánchez Luna señaló que llegan a la cárcel muchos indígenas que no saben hablar español, y cuando los juzgan callan en los careos, por lo que son declarados culpables; aseguró que algunos purgan sentencias hasta de 35 años.

Denunció que los custodios abusan de los indígenas rapándolos y burlándose de su origen. Exigió a las autoridades que frenen estos abusos y pongan a intérpretes que hablen idiomas indígenas para que los acusados se puedan defender.

Respecto a la alimentación en la cárcel, dijo que durante el tiempo que estuvo interno sólo comía lentejas, sopa de pasta y frijoles; el agua para beber tenía que comprarla en la tienda del penal.

Añadió que sus compañeros se manifestaron contra el director de la cárcel por la falta de agua, y éste siempre les contestaba que no había recursos económicos para adquirir el líquido.

Con la mirada triste, Sánchez Luna mencionó que es “muy difícil estar en la cárcel” porque su familia siempre estaba preocupada por sacarlo de ese lugar y él se preocupaba porque su esposa e hijos estaban solos y desprotegidos.

Por falta de dinero, su esposa lo visitaba cada dos meses, ya que también tenía que mantener a sus cuatro hijos.

Sobre su salida del penal, señaló que tuvo que pasar muchos trámites burocráticos, además que le pedían dinero para su liberación.

Señaló que la juez de Chilapa puso trabas para entregar la boletas de liberación porque sus familiares hicieron presión directamente con el Tribunal Superior de Justicia, lo que disgustó a la juzgadora de Chilapa.

A más de 20 días de haber sido liberado, Bernardino Sánchez dijo que él y sus compañeros tienen temor de que vuelvan a ser víctimas de las autoridades y los encierren de nuevo, porque en un principio el agente del Ministerio Público los amenazó y le dijo que si daban 3 mil 500 pesos esa instancia no iba a apelar la sentencia de libertad. Por su pobreza, los campesinos no reunieron esa cantidad, así que los soltaron sin pagar nada, pero sigue latente la amenaza del Ministerio Público de buscar la manera de meterlos de nuevo a la cárcel.

El campesino advirtió que los afectados buscarán que el gobierno estatal repare los daños ocasionados por tenerlos casi tres años en prisión sin probarles delito alguno.

No hay comentarios: