martes, 2 de junio de 2009

Necesario, acabar con la centralización del poder que tienen tres familias en Tlaxcala: López



Fuente: La Jornada de Oriente (Tlaxcala)

R. JIMÉNEZ Y L. FLORES / I DE III

Convencido de que cuenta con los elementos y la capacidad para sacar a Tlaxcala de la pobreza y del retraso en el que está inmersa y de que ve en las debilidades de la entidad una beta de crecimiento político, pero sobre todo para “ayudar a los que menos tienen”, Pedro Arturo López Obrador se alista ya a cerrar la segunda etapa de su campaña como candidato a diputado federal del Partido de la Revolución Democrática (PRD) por el Distrito II.

Radicado en Tlaxcala desde hace 10 años, el hermano del ex candidato a presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, afirma con una seguridad inusitada que conoce los problemas que aquejan a la entidad, pero sobre todo dice contar con las fórmulas para extinguir esos flagelos, así como iniciar la renovación política de la entidad, para “acabar con el reparto de la política de las tres familias que mantienen el control, los Paredes, los Cisneros y los Anaya”.

En entrevista con La Jornada de Oriente, el ex funcionario federal en la administración panista de Vicente Fox Quesada da a conocer los motivos que lo hacen buscar una curul en la Cámara Baja del Congreso de la Unión y sobre todo las fórmulas que echaría andar a partir del próximo 1 de septiembre, cuando inicie funciones la LXI Legislatura, para acabar con el desempleo, la inseguridad, el desarrollo urbano desordenado y las carencias en materia de educación.

El ingeniero civil de profesión niega que sea el poder político el que lo lleve a buscar, a 709 kilómetros de distancia de su natal Macuspana, Tabasco, la diputación federal, pues refiere que es la lucha histórica que ha emprendido su familia por apoyar a los que menos tienen “lo que me hace incursionar en esta aventura”.

El político de 51 años de edad y tercero de los seis hijos del matrimonio que formaron Andrés López y Manuela Obrador, refiere que su principal aspiración es ayudar a los que menos tienen y su ingreso a la actividad política no es casual ni nuevo, pues desde 1982 inició su lucha.

“Mis inicios son como los de cualquier otra persona. Nací en la comunidad de Tepetitán, en Macuspana, Tabasco. Ahí estuvimos hasta los ocho o nueve años, hasta que mis hermanos mayores iban a entrar a la secundaria nos cambiamos a la capital, en Villahermosa y después terminamos la secundaria y la preparatoria, hice la carrera de Ingeniería Civil en la Universidad Veracruzana, pues como mi padre era de ese estado, entonces también nos jaló un poquito allá al puerto.

Desde 1982, Pedro Arturo trabajó en varios proyectos en gobiernos municipales y federales. Pero en 1988, cuando su hermano mayor, Andrés Manuel, decide irse al Frente Democrático Nacional y se lanza como candidato a gobernador por el 

“En ese periodo se fundó a nivel nacional el Partido de la Revolución Democrática y nosotros lo fundamos en Tabasco. De ahí seguimos en la lucha por la gubernatura en contra del priista Roberto Madrazo Pintado, el cual ganó gracias a un gran fraude. Seguimos en la lucha política y en el trabajo”, explica.

Tiempo después, en 1999, Pedro Arturo, por azares del destino y en tiempos del gobierno de su correligionario Alfonso Sánchez Anaya, dice, “llego al estado de Tlaxcala” en donde, asegura, está convencido de quedarse de manera definitiva, porque “hay pobreza y es un estado con un sinfín de dificultades.

–A casi 10 años de su llegada a esta tierra, ¿cuál es su concepción de la cultura tlaxcalteca?– se le pregunta.

–Lo que sucede aquí en Tlaxcala es que realmente la religión ha generado retrasos… pues alguien dijo que la religión es el atraso de los pueblos, entonces aquí cuando llegan los españoles y dejaron templos y dejaron muy acentuada la religión. En el caso de Tlaxcala yo digo que el atraso importante de este pueblo tiene que ver mucho con la religión, responde el tabasqueño.

Es más, por esa idiosincrasia, como dice, estimo que los tlaxcaltecas “son gente sumisa, noble y buena, porque se quedaron un poquito en el tiempo de la hacienda, donde todavía en pleno siglo XXI se le besa la mano al sacerdote o al amo”.

Esta situación, en materia electoral, dice, es materia fértil para la coacción y la compra de conciencias, porque “por esa forma de ser, todavía se compra a mucha gente más fácil aquí en Tlaxcala, desafortunadamente la empobrecen y la verdad cuando viene el tiempo de la elección no es tan caro para el político en turno comprar el voto de los que aquí viven”.

–¿Por qué decide representar a Tlaxcala en el Congreso de la Unión?–, se le inquiere.

–Precisamente por ese atraso en el que se encuentra el estado de Tlaxcala, me gustó el reto de quedarme aquí. Aquí la situación del campo tlaxcalteca es muy sufrida, si no les cae la granizada, les cae la helada y si no viene viento frío y pierden su cosecha, por eso no es igual lograr una cosecha aquí que en Sinaloa, muy sufrida está la gente y entonces decidí luchar aquí, poner mi esfuerzo para ir encabezando trabajos a favor de la democracia, de la libertad y de la justicia, refiere el menudo político.

–¿Percibe alguna similitud cultural del pueblo de dónde viene con el de Tlaxcala?

–¡Sí, cómo no! La Malintzi era de Tabasco y aquí estuvo un tiempo y tenemos muchas cosas en común. Aquí la gente es muy sufrida porque no tiene tan fácil su producto, como ya decía, tiene que trabajar más fuerte que en Tabasco, allá tenemos la bondad de la naturaleza, a los ríos o a las lagunas va el campesino, tira su anzuelo y saca en seguida algunos peces y con eso tiene para comer.

–¿Será más sufrida o será más fuerte la gente?–, se le pregunta.

–Aquí en Tlaxcala es una clase más obrera, incluso el campesino trabaja más la tierra, también hay más jornaleros, efectivamente esta raza de Tlaxcala es más sufrida.

En ese combate, Pedro Arturo adelanta que su lucha política también es para extinguir el monopolio del acceso al poder público que mantienen tres familias.

“Los Paredes, los Cisneros y los Anaya son las tres (familias) que se reparten el poder desde hace varios años. Luego dicen que Arturo anda utilizando el nombre de su hermano, nosotros llevamos muchos años en la lucha por la democracia y es la primera vez que aspiro y estas familias se han repartido el poder durante los últimos 30 años. Los últimos dos gobernadores han salido de otros partidos, el mismo Sánchez Anaya era priista apenas en 1998 y se pasó faltando unos meses para la elección al PRD en 1998, él tiene apenas 10 años en el PRD, entonces ganó la gubernatura de esa forma y después (Héctor) Ortiz.

–¿Pero de alguna manera llega a Tlaxcala con Alfonso Sánchez Anaya?

–Sí, llego con Alfonso, no tengo ningún problema con Alfonso, pero bueno las cosas hay que decirlas como son, tres familias son las que se reparten el poder aquí antes de Alfonso estuvo su tío (Emilio) Sánchez Piedras quien fue gobernador de aquí de Tlaxcala y son esas familias las que se reparten el poder, vamos, no nos sorprenda que los veamos en una casa o en una cena privada, eso es algo muy común.

Para combatir esas condiciones y los problemas que aquejan a la entidad, el candidato a diputado federal por el Distrito II del PRD asevera que es necesario impulsar una estrategia legislativa integral destinada, principalmente, a mejorar el nivel educativo de los tlaxcaltecas, generar mejores esquemas de urbanización para abatir el retraso que existe en materia de servicios y dotar a los ciudadanos de más y mejores empleos.

Por ello, reitera que sus propuestas están encaminadas a mejorar la calidad de vida de los tlaxcaltecas, pues enfatiza que “en contra de la pobreza y la desigualdad, ni un paso atrás”.

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