miércoles, 27 de mayo de 2009

Fuero familiar


Fuente: La Jornada de Zacatecas

Redacción 

Jaime Enríquez Félix*

La primera plana del periódico Reforma del pasado 18 de mayo se intituló “Indagan por narco a la familia Monreal”. “Decomisan 14 toneladas de droga de su empresa en Zacatecas”. “Investiga la PGR a Cándido y David, hermanos del senador Ricardo Monreal”, quien gozará de 21 días de vacaciones –autorrecetadas– sin llamar a su suplente, sin dejar de percibir salarios ni prestaciones –el “bono de marcha” se acerca– y desde luego, sin perder ni un instante el fuero constitucional.

Al pueblo de México le fue peor: un aviador más, temporal, con presunción pública y protegido por una ley obsoleta que surgió cuando los verdaderos legisladores exponían su vida por opinar contra regímenes autoritarios en nuestro país.

En las páginas interiores de Reforma, específicamente en la 8, cabecean: “Empaquetan droga. Señalan pobladores que la deshidratadora San Felipe nunca descansaba, supuestamente comprando chile fresco”. Arriba dice: “Cambian chile por mariguana. De acuerdo con pobladores de Río Florido, Zacatecas, desde mediados de 2008, personas que identificaron como los Zetas, ofrecieron fuertes sumas de dinero por secar mariguana”.

Aparece también un documento firmado el 15 de enero de 2004, donde el gobernador constitucional del estado, doctor Ricardo Monreal Avila (aclaramos: doctor en Derecho), otorgaba el título de propiedad de la planta mencionada a sus hermanos Cándido y David, así como a su hija María de Jesús Monreal Pérez.

También se muestra una credencial de la Dirección General de Seguridad Pública y Vialidad de Zacatecas, de David Monreal Avila, quien se identifica como chofer. Sin embargo, hoy es el próspero presidente municipal de Fresnillo y, según mandato senatorial de su hermano ex gobernador, ha sido designado –no sé por órdenes de quién, ni se conoce de alguna asamblea democrática específica instalada para el efecto– nada más ni nada menos que candidato a gobernador del estado de Zacatecas.

En el análisis del periódico aparece también la credencial de Cándido Monreal Avila, esa sí, del Instituto Federal Electoral (IFE), pero en este caso la senatorial voz aún no afirma todavía si será senador, diputado federal… o algo, pues no debe ser fácil buscar espacio a todos, ya que son 14 hermanos que han peleado una u otra vez por un valioso hueso.

Si a toda esa familia le tocara alguna posición ejecutiva o legislativa, los zacatecanos tendríamos que entregarles 14x3=¡42 años! de nómina asegurada y de nuestras voluntades de ser gobernados por ellos. Si los puestos fueran de seis años, como los de gobernador o senador, habría que vivir con ellos y para ellos 14x6=¡84 años! a fin de que se cumpliera plenamente el designio de gobierno para el que parecen haber nacido los 14 miembros del clan Monreal.

De segundas y terceras generaciones –hijos y nietos– más valdría no sacar la cuenta, pues daríamos nacimiento a un feudo que hasta el nombre podría cambiar a la entidad: “Los Monreales”, o “Fresnillo del Patricio Ricardo”, que aunque no tenga el Corazón de León –como el famoso Ricardo I de Inglaterra, el poderoso rey que participara en la tercera cruzada contra los árabes entre los años de 1189 y 1199– mantiene aspiraciones permanentes.

La investigación periodística señala que deshidratar un kilo de chile seco vale de 1.5 a 2 pesos. Secar la misma cantidad de mariguana, 200 pesos. Según los vecinos: “en la noche se empaquetaba y de día se secaba. Nunca se descansaba en esta fábrica”.

El 23 de enero de 2009 el Ejército encontró en la bodega en mención 14 toneladas 557 kilos del enervante y detuvo a Jorge Cervantes Rodríguez, de 25 años de edad, y a Reynaldo Piña Reséndez, de 48 años.

En la misma investigación se señala que Juan Pérez Martínez, padre, y Juan Pérez Guardado, hijo, estuvieron detenidos en Ciudad Juárez por trasiego de droga, parientes políticos del ex gobernador zacatecano, quien a través de sus influencias amplió su fuero constitucional a la familia para su liberación.

El “Cándido” hermano, que cambió su estatus a indiciado, afirma que su fábrica prácticamente permanece abandonada de noviembre a julio, y que de la incautación de la droga en su predio se enteró a través de los medios de comunicación. La PGR tiene abierta la averiguación previa AP/PGR/ZAC/144/II/CS/2009.

La sociedad mexicana está envuelta ahora en un debate sobre el sistema penitenciario de Zacatecas, ignorante al parecer, que la fuga de los 53 reos de Cieneguillas coincide de manera magistral con el caso Monreal y que entre los reclusos a quienes fueron abiertas las puertas están, coincidentemente, los dos personajes mencionados en relación con la averiguación previa de la planta deshidratadora de la familia fresnillense.

Ahora no aparecen por alguna parte y no hay forma de que sean presentados a declarar y esclarecer los sucesos de procesamiento y acopio de mariguana de que se acusa a la planta y a sus operarios. El poder de los Monreal parece llegar hasta las cerraduras del reclusorio y ahora quiere cambiar las culpas de bando, acusando al gobierno del estado.

La Procuraduría General de la República (PGR), Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), Secretaría de Seguridad Pública (SSP), Secretaría de Gobernación (Segob) y Secretaría de Marina (Semar) publicaron una doble plana a color el jueves 21 de mayo.

Otorgaban hasta 53 millones de pesos mexicanos “a quien o quienes proporcionen información relevante y útil que coadyuve eficazmente a la localización y reaprehensión de las 53 personas fugadas del Centro de Readaptación Social de Cieneguillas, Zacatecas, el pasado 17 de mayo”.

La doble plana muestra los nombres e imágenes de los fugados y señala claramente a Reynaldo Piña Reséndez en el lugar número 35 y a Jorge Cervantes Rodríguez en el número 53 de la lista. Aquí está el detalle del asunto que ahora ocupa y preocupa a los zacatecanos.

Después del escándalo de la investigación se da el operativo y desaparecen como por arte de magia los malhechores que pudieran aportar información precisamente en este caso. Las fechas también son fundamentales: 23 de enero de 2009, detención de los ahora fugados. 17 de mayo de 2009, fuga de Cieneguillas. 18 de mayo de 2009, publicación en el periódico Reforma. El rompecabezas comienza a armarse.

Las preguntas que nos hacemos como ciudadanos forman una lista larga:

¿Por qué el senador no manda una carta al periódico Reforma refutando esa información, pues ese es un derecho que la ley le confiere, en lugar de calificarlo como un pasquín?

¿Por qué no inicia una demanda ante la PGR, ya que está de vacaciones y tiene tiempo estos días, por las calumnias que se han hecho sobre su amplia familia?

¿Por qué solicita un permiso por tres semanas o 21 días –claramente especificado– y no se llama a su suplente, a fin de que los zacatecanos no nos veamos privados de tener un senador haciendo presencia y siendo voz de todos en tan importante recinto?

¿Por qué alejarse de la chamba si a él no se le implica, por lo menos en este delito: pudiera haber otros?

¿Qué busca?, ¿que su fuero sea familiar a través de su denuncia pública ante los medios? Si el senador Monreal ha traicionado al Partido de la Revolución Democrática (PRD), partido que le dio una gubernatura y una senaduría, ¿por qué no abandonar dignamente la posición por el resto del tiempo que dure su encargo, dándonos así un ejemplo de civismo, demostrando que no es un hombre de posiciones, huesos o poder, sino de principios?

¿Por qué atacar a su ex partido y a los gobiernos emanados del mismo, cuando éste lo colocó en una posición de supremacía y le dio para comer con manteca?

Todos tenemos un hermano incómodo o lo somos nosotros mismos. ¿Por qué impedir que la justicia los investigue?, ¿por qué impedir que sean juzgados si hay razón para ello? Los fueros no son una carpa de circo que puedan proteger a familias completas; son, en cambio, protecciones individuales a condiciones que prevalecieron en el país hace muchos años.

Invitaría de manera fraterna, primero al ex compañero de partido, y desde luego, al zacatecano: ¡deje que se investigue!, ¡no se meta en medio! Si percibe que hay delitos que él mismo cometió y que pudieran convertirse en posibles denuncias, ¡espere a que lleguen! Pero no puede ser el Tancredo de una corrida de toros a la que ni siquiera ha sido invitado. El es un matador de categoría, no un banderillero de cuarta.

Por la salud de la República, la ley debe ser aplicada. Los reclamos deben ser hechos ante las entidades respectivas. Pero crear cortinas de humo confiando en la ingenuidad republicana es algo que los zacatecanos no podemos tolerar. No nos chupamos el dedo.

Conocemos nuestra historia y sabemos que la familia Monreal no es una pintura de querubines rubicundos que resaltan en la techumbre de la Capilla Sixtina, sino un grupo político que tuvo un gobierno estatal chicharronero y que busca ahora aplicarnos la dosis por muchos sexenios más. En ese caso, tendríamos que estar enterados para empezar a organizarnos, creando el Tucom: “Todos Unidos Contra los Monreales”.

*Analista y empresario

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