miércoles, 30 de enero de 2008

Llamado a los petroleros del STPRM


Defender los propios derechos y los de la nación

Consecuencia de una política petrolera oficial seguida por más de 30 años, la industria petrolera nacionalizada está en peligro. Pemex ha sido sometido a una sostenida destrucción. Siendo una de las empresas petroleras más rentables del mundo, los gobiernos en turno la han puesto al borde la quiebra por la vía de endeudarla a límites extremos. Esa política, ahora, se toma de pretexto para privatizarla.

Los trabajadores petroleros mexicanos desempeñaron un encomiable papel para rescatar, en 1938, a la industria petrolera nacional. La huelga petrolera de 1937 desembocó en la expropiación petrolera. En el artículo 27 constitucional se afirmó el derecho de la nación sobre sus recursos de hidrocarburos en las plataformas continental y marina.

Después de 1938 se siguió una política petrolera contraria al interés nacional. De entonces a la fecha, varios trabajadores petroleros se mantuvieron en resistencia. Pero, ésta siempre ha sido minada por la represión administrativa y sindical. La falta de acción sindical organizada, sin embargo, ha llevado a poner en riesgo la fuente de trabajo, el patrimonio de la nación y los derechos laborales.

Hoy, la ausencia de los petroleros en el escenario nacional de lucha no solamente concita pena sino preocupación. Son los petroleros mismos quienes deben estar al frente de la movilización del pueblo de México que siempre ha defendido a su industria petrolera, hoy en serio riesgo de ser expropiada nuevamente por las corporaciones transnacionales.

El sindicato debe cumplir su deber

El sindicato petrolero tiene antecedentes históricos gloriosos. El STPRM se formó luego de innumerables luchas y huelgas enfrentando valientemente a las compañías extranjeras. Eso significó pérdidas de vidas, así como conquistas que hoy son disfrutadas por las nuevas generaciones de petroleros.

El STPRM, fundado años antes de la expropiación petrolera, tuvo un papel de primer orden para lograr esta conquista. Después, ha seguido una trayectoria que lo ha alejado de la lucha llevándolo a asumir las políticas de los gobiernos en turno que, a su vez, han traicionado a la nación.

El momento actual es de emergencia y el STPRM debe estar a la altura de su deber. Llamamos al Comité Ejecutivo General y a los Comités Locales a discutir la situación con los trabajadores de las 36 secciones sindicales y a asumir las decisiones con todas sus consecuencias.

La reforma energética, que implica la privatización inconstitucional de Pemex, es del interés de todos los mexicanos e incluye, en primer lugar, a los trabajadores petroleros y a su sindicato.

La privatización petrolera no solo significa la pérdida del patrimonio colectivo nacional de sus recursos de hidrocarburos e infraestructura industrial, sino la afectación a los derechos laborales y sociales de los propios petroleros.

El STPRM debe pronunciarse públicamente y en la acción. Si se mantiene callado avalará sumisamente las decisiones de las transnacionales traicionando a sus propios agremiados.

Unidad y solidaridad proletaria

El FTE de México llama a los trabajadores petroleros a sumarse combativamente a la lucha contra la privatización petrolera, organizados en su propio sindicato. Pero si éste no participa, es menester tomar decisiones propias.

Nuestra decisión debe ser conciente y razonada. Si esta batalla la perdemos todos los mexicanos seremos afectados, incluyendo a los petroleros. Si la ganamos, ganaremos todos. La fuente de trabajo está en riesgo no porque los petroleros hayan participado en la lucha sino, precisamente, porque no lo han hecho. La pérdida de materia de trabajo va en la misma proporción que el nivel de privatización. Con ésta, se perderán más empleos, la seguridad y permanencia en los mismos, así como las actuales conquistas laborales que cada vez serían más precarias.

Pero no se trata solamente del interés gremial sino de los intereses de la nación. Esta puso en manos de los petroleros la defensa, salvaguarda y desarrollo del patrimonio colectivo de los mexicanos para que, en nombre y representación de la nación, Pemex sirviera a la Patria. Hoy, esto no se cumple,Pemex sirve a los intereses de Norteamérica; Pemex está en manos de sus enemigos.

Compañeros (as) petroleros (as):

La historia llama a la puerta, es la hora de la acción junto al Pueblo de México. Los petroleros mexicanos deben sumarse a la lucha, individual y/o colectivamente, con su propio sindicato u organizados en su propio Frente, el Frente de Trabajadores de la Energía (FTE) y el Frente Nacional de Defensa de los Recursos Naturales (FNDRN) en cada sección, ciudad, población, colonia, centro de trabajo o calle.

A los diversos grupos que actúan en el sistema petrolero los llamamos a la lucha unificada. Esectarismo e infantilismo actúan en contra de todos y descalifica a quienes se apartan.

La acción de los petroleros reanimaría la lucha contra la privatización de Pemex, el sindicato petrolero, todos los petroleros, recibirían el apoyo sin reservas del pueblo mexicano fieles al lema de los petroleros: ¡Unidos Venceremos!

Frente de Trabajadores de la Energía

De México

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