jueves, 11 de septiembre de 2008

Grupo Atlacomulco




José Gil Olmos

MÉXICO, DF, 10 de septiembre (apro).- Isidro Fabela fue su creador pero el profesor Carlos Hank González le dio vida política al Grupo Atlacomulco que, cuarenta años después, sigue buscando llegar a la Presidencia, ahora con Enrique Peña Nieto como su fiel heredero.

En la historia del PRI y quizá en la historia reciente de la política nacional no ha habido un grupo político tan definido y reconocido como el de Atlacomulco, señalado así por el municipio donde nació el exgobernador Isidro Fabela, autor de un estilo de hacer política que se reflejó en su clásico refrán: "Un político pobre, es un pobre político", que Hank González utilizaría y haría suyo después.

Durante cuatro décadas los políticos más importantes del Estado de México han estado incluidos en el Grupo Atlacomulco, no obstante que en el 2001 murió el profesor Hank y se creyó que hasta ahí había llegado dicho frente político.

Desde Isidro Fabela hasta Arturo Montiel, la mayor parte de los gobernadores mexiquenses --Alfredo del Mazo, Emilio Chuayffet, César Camacho, Arturo Montiel, Ignacio Pichardo Pagaza, Mario Ramón Beteta, etcétera-- han sido identificados con este grupo, y lo mismo se hace ahora con Enrique Peña Nieto, quien ha resultado ser heredero de sangre de las familias del Mazo y Montiel.

Adolfo López Mateos, originario del municipio de Atizapan de Zaragoza -aunque algunos señalan que realmente nació en Guatemala--, ha sido el único presidente de la República mexiquense, y a partir de entonces el Grupo Atlacomulco ha hecho esfuerzos por sentar a alguien de los suyos en la silla presidencial.

Los intentos desplegados por Carlos Hank González, Alfredo del Mazo y Arturo Montiel han fracasado, sobre todo este último, a quien Roberto Madrazo derrotó al dar a conocer públicamente el enriquecimiento que hizo mediante negocios efectuados durante su gobierno.

El Grupo Atlacomulco tiene una escuela política muy identificada con el uso del poder económico para fines políticos. El mejor de los ejemplos fue Hank González, quien se hizo increíblemente rico utilizando sus distintos puestos en el gobierno y usó esa riqueza para conseguir, espacios de poder político para él y sus hijos.

"El Rey Midas", como le llamaron en vida al profesor Hank, tenía esa habilidad de hacer negocios y política al mismo tiempo. Eso lo hizo erigirse como el máximo representante del Grupo Atlacomulco, dejando escuela no sólo entre los políticos del Estado de México, sino entre los militantes y la dirigencia del PRI.

Arturo Montiel siguió esa misma escuela, se hizo rico y con esa riqueza trató de comprar la candidatura presidencial del PRI mediante una campaña onerosa en Televisa, empresa con la que suscribió un contrato de publicidad. Pero el golpe que le propinó Madrazo al dar a conocer su riqueza inexplicable, junto con la de sus hijos y su esposa Maude Versini, derrumbó todos sus sueños.

Hoy esa misma línea de acción la sigue Enrique Peña Nieto, quien hizo su propio contrato de publicidad con Televisa para tener una presencia permanente como político moderno y demócrata en sus noticieros y, al mismo tiempo, ha trabajado con los grupos empresariales, principalmente con los de la construcción de viviendas populares y de caminos, para hacer negocios y tener recursos suficientes para los gastos de la campaña presidencial que piensa realizar en el 2012.

Pero políticamente el gobernador del Estado de México, conocido como el "Golden Boy", también actúa como los viejos integrantes del Grupo Atlacomulco, centralizando el poder y controlando al Congreso y a las autoridades electorales para garantizar el triunfo en los comicios locales del 2009 y de esa manera saltar a la competencia por la candidatura presidencial del 2012.

La reciente reforma electoral aprobada por el Congreso mexiquense tiene esa intención, la de controlar al Instituto Estatal Electoral mediante la creación de una secretaría ejecutiva, cuyas facultades de organización y manejo de la estructura del IEEM están por encima de las propias de los consejeros.

Con esta modificación en la estructura del instituto, los consejeros ciudadanos, incluido el presidente José Núñez, quedan marginados de la organización del proceso electoral, dejando el espacio para que el nuevo secretario ejecutivo elegido por el Congreso -manejado a su vez por el gobernador--, sea quien asuma esta función.

Fiel a la tradición política del Grupo Atlacomulco, Peña Nieto tiene en sus manos todos los hilos del poder en el Estado de México. Pero sobre todo tiene bien claro que "un político pobre es un pobre político", y por eso tiene los amigos clave y el dinero suficiente para sostener su proyecto al costo que sea.

1 comentario:

Unknown dijo...

HISTORIA DE UN DEFENSOR DE LA EDUCACION…. PRIVADA

Emilio Chuayffet Chemor, Candidato a diputado federal por el distrito 03 Atlacomulco es un hombre muy pero muy inseguro.. Le recuerdan en Ocoyoacac, en el Estado de México, como un servidor público ineficiente, temeroso y perverso que en 1986, cuando ocupaba la cartera de secretario de Educación, Cultural y Bienestar Social del Gobierno de esa entidad, desatendió las inquietudes de los habitantes de ese municipio que, entre sus preocupaciones, tenía la de las altas colegiaturas que tenían que pagar en la única escuela de monjas de la localidad y que cada ciclo escolar incrementaban las cuotas con la complacencia del entonces "ilustre" secretario Chuayffet.



Se formaron dos bandos en el pequeño, pero aguerrido Ocoyoacac. Los que luchaban por que la educación fuera laica y gratuita, encabezados por el Frente Auténtico Democrático de Ocoyoacac (FADO), con Martín Sierra, Jorge Reyes y José Luis Contreras como líderes, y apoyados por el Sindicato Único de Trabajadores de la Industria Nuclear, dirigidos por José Baena Bustos. Representaban a la izquierda dogmática de los ochentas en México. Y por el otro bando, la Asociación Nacional de Escuelas Particulares, de la COPARMEX, que tenían como dirigente a Eloy Salazar. A los primeros nunca quiso atenderlos el difícil Emilio Chuayffet.
Dificultoso para cumplir con sus encomiendas públicas, pero fácil cuando se trata de complacer sus excesos y desviaciones personales. Así que el problema creció. Y se convirtió en el dolor de cabeza del gobernador Alfredo Baranda, quien tuvo que sufrir las consecuencias de la ineficiencia de su secretario de Educación, al no recibir en audiencia a la gente de Ocoyoacac.
El resultado no se hizo esperar. Los aguerridos mexiquenses del FADO cerraron por primera vez en el país una carretera, la México-Toluca. Cuando lea esta líneas Emilio Chuayffet, recordará que por su torpe accionar administrativo los vehículos tuvieron que detenerse y formaron una larga fila que fue desde el restaurante "El Íntimo", en las cercanías del Parque Nacional de La Marquesa a la capitalina avenida de los Constituyentes, a la altura de Los Pinos. Los constantes pretextos infantiles de Chuayffet para no resolver el problema de las colegiaturas de las monjas de Ocoyoacac, problema menor que había rebasado al "chaparrito" secretario y que se convirtió en problema mayor causando inestabilidad por su ineficiencia y perversidad. (Depto expedientes autorizados)
ESTO QUIERES EN EL CONGRESO????? Y AHORA QUE CHUAYFFET ES DUEÑO DE UNA DE LAS ESCUELAS PARTICULARES DEL ESTADO DE MEXICO…SEGUIRA EN LO MISMO