lunes, 22 de julio de 2013

Discrepancias en Las Patronas favorecen proyecto de la hidroeléctrica, acusa ONG


FERNANDO INÉS CARMONA

Amatlán de Los Reyes, Ver.- El objetivo de dividir a los grupos sociales de ayuda a migrantes en este lugar es muy claro: “abrir el camino para que el proyecto de la hidroeléctrica El Naranjal finalmente se concrete”; además hay una clara intromisión del Congreso del Estado para fraccionar a la población y de paso inculpar al sacerdote de este municipio “de ser el factor de desunión, pedir su cambio de sede y con ello dejar el camino libre a los empresarios del proyecto”.

De acuerdo con un documento de Jairo Guarneros Sosa, integrantes del colectivo feminista Cihuatlahtolli, se presume que en efecto hay una división entre el grupo Las Patronas, dedicadas a la ayuda a los migrantes, “pero se señala injustamente al sacerdote Julián Verónica de ser el causante de los hechos”.

En el documento, se aclara el papel que asume el sacerdote titular de la parroquia de Amatlán de los Reyes: “Julián Verónica es de los pocos sacerdotes que aún mantienen un compromiso social y al lado de quienes buscan organizarse para resistir en sus pueblos y comunidades; es impulsor de espacios para la defensa de los derechos humanos, de los derechos humanos de las mujeres, de comunicación alternativa, de comercio justo, entre otras tantas actividades más, como el medio ambiente y la defensa de los recursos naturales.”

“Al ser el pueblo de Amatlán uno de los lugares en donde desde hace ya muchos años se apoya decididamente a los migrantes, su parroquia y su solidaridad nunca ha sido escatimada, así lo constató Alejandro Solalinde Guerra en el 2011 en la caravana por la paz, y así ha sido constatado por muchas personas más”.

Añade que el papel que asume el sacerdote Julián Verónica “además de su solidaridad y acompañamiento a expresiones organizativas populares, le ha acarreado animadversión de algunos sectores, que les irrita que un sacerdote no se quede dentro de su templo orando y pidiendo a toda su feligresía resignación, como suelen hacer la mayoría de los curas”.

Así, reconoce una división al interior de este grupo de mujeres que se dedica a la ayuda humanitaria hacia los indocumentados que pasan por esta zona centro del estado en su camino a Estados Unidos: “La división que se llevó a cabo dentro del grupo de apoyo a migrantes llamado Las Patronas parte de la inconformidad con la forma nada clara del manejo que se hace de los apoyos que reciben para su trabajo con migrantes”. De ahí, dice, nace el grupo Vive Migrante, que tiene como objetivo “recuperar el espíritu que animó al principio a Las Patronas a llevar a cabo su labor humanitaria”.

Con la creación de otro grupo, “para ellos también hubo ayuda, Julián Verónica les apoyó -sin que se metiera en el conflicto interno de Las Patronas- como lo hubiera hecho con cualquier otro grupo que se organiza, incluso como las mismas Patronas que haciendo como que tienen Alzheimer olvidan las muchas veces que acudieron a la parroquia de los Santos Reyes de Amatlán buscando el apoyo de Julián Verónica como en el 2011 que se recibió a Solalinde, apoyo que recibieron sin condición alguna, como después dolosamente señala la coordinadora de Las Patronas”.

“Todo indica que ese apoyo que el sacerdote Julián Verónica dio a otro grupo de ayuda a migrantes, pronto desató el enojo de las originales -así se autonombraron Las Patronas después de la división sufrida- e incluso después empezaron a aparecer declaraciones en la prensa de las originales afirmando que Julián Verónica las quería tener siempre dentro del templo haciendo oración, como condición para apoyarlas y por tales razones habían preferido no tener ninguna relación con dicho sacerdote”.

“Desde la división enfrentada el grupo de las originales con sus actos dejó en claro por lo menos para mí que les enoja que exista otro grupo que también tenga como misión el auxilio a las y los migrantes, en ese sentido, creo, piensan que sólo ellas tienen derecho a ser reconocidas como grupo humanitario de apoyo a migrantes, creen, aunque no sea así, que Vive Migrante pueda, en algún momento, ser apoyado por quienes sólo apoyaban a Las Patronas”.

Guarneros Sosa además aclara: “Si hay una diferencia entre ambos grupos, leí, escuché y vi entrevistas de Las Patronas en prácticamente todas ellas mencionaban que no recibían apoyo alguno para su labor, cuando en la realidad sí recibían muchos apoyos, sobre todo, después de que se volvieron celebridad nacional gracias a Televisa. Me parece que esta visceralidad y miseria mostrada por Las Patronas está siendo aprovechada por otros grupos y personas con la clara intención -es mi percepción- de sacar a Julián Verónica de Amatlán, con lo que piensan tener el camino libre para iniciar por fin el proyecto hasta ahora suspendido de la hidroeléctrica El Naranjal.

Concluye: “Lástima de tan laureado grupo que se presta a tales intenciones. ¿Por qué? No lo sé, lo que sí sé es que ni los funcionarios del estado ni Legislatura ha apoyado a otros grupos ni se ha promovido que estos otros grupos que al igual que Las Patronas hacen un trabajo humanitario importante sean propuestos para nombrarles “beneméritos” -que además no lo necesitan ni quieren- ni tampoco se ha pensando en apoyarlos en sus actividades, es decir, no dan paso sin linterna”.

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