jueves, 17 de septiembre de 2009

Encuentros


Fuente: La Jornada de Oriente (Tlaxcala)

Francisco E. Castro

Más allá de la existencia de teléfonos rojos, lo que los actores debían propiciar son mecanismos efectivos de comunicación entre ellos y para con los ciudadanos, ya sean trabajadores, amas de casa, indígenas, campesinos, pequeños empresarios, grandes industriales, académicos o cualquiera que sea su ocupación y campo de acción.

Los encuentros trascendentes se hacen urgentes y necesarios en medio de la crisis económica que hoy nos golpea y que posiciona a cada vez más mexicanos en situación de desempleo y marginación. Ni qué decir de aquellas crisis que poco se mencionan y que están ahí, latentes y poco atendidas como la: alimentaria, la del agua, la energética, la ambiental o la educativa.

Los teléfonos rojos no van a remediar nada si no se hace un análisis serio y responsable que conlleve a una discusión con visión de largo aliento, para determinar cuáles son los mejores pasos para atender la situación y hacer que los recortes presupuestales sean de utilidad y el gasto público se aplique de manera honesta, eficiente, pero sobre todo que atiendan a los sectores más desfavorecidos y vulnerables.

¿Más impuestos? ¿Más recortes? ¿Eliminar burocracia? ¿Menos dinero a las universidades? ¿Más recetas externas con condimento mexicano? Estas son las soluciones o son el maquillaje para ellas, el punto es hasta cuándo se van a sentar todas las fuerzas políticas despojándose de sus liderazgos de papel, sus convicciones de veleta y sus ideales de mantequilla, para empujar cambios estructurales que beneficien a todos los mexicanos.

Mirar más allá del beneficio político que pueda capitalizarse electoralmente, por mínima dignidad, debería de ser la característica fundamental de los tomadores de decisiones las medidas que se van a aplicar. Por ejemplo, cómo incentivar y fortalecer a las micro y pequeñas empresas para evitar que las devoren las cargas fiscales, cómo evitar que los jóvenes dejen sus estudios por falta de dinero, o a los ciudadanos qué teléfono rojo van a proporcionar para que podamos encontrar respuestas.

No hay comentarios: