sábado, 9 de mayo de 2009

Las Granjas Carroll y El Poder del Consumidor

 

Fuente: La Jornada de Oriente (Puebla)

 

JULIO GLOCKNER

Alejandro Calvillo, quien fue director de Greenpeace México durante varios años y ahora dirige una importante organización ciudadana llamada El Poder del Consumidor, me envió el texto que a continuación transcribo. Alejandro es una de los defensores más confiables y prestigiosos de  las causas ciudadanas en nuestro país.

En una revisión realizada por El Poder del Consumidor de la literatura científica se confirma que existía toda la evidencia para considerar que el virus aviar se podía recombinar en el cerdo, se sabía que las personas en contacto con cerdos son especialmente susceptibles de tener influenza porcina, se sabía que había que vacunar a los trabajadores de las granjas contra la influenza porcina. Sin embargo, ni la empresa Smithfield Foods, la mayor del mundo en producción de carne de cerdo ni el gobierno mexicano tomaron medidas para monitorear las granjas industrailes en nuestro país.

“El asunto de que la influenza porcina se podía recombinar y tener potencial pandémico se sabía desde 1988, y desde 1994 se hablaba de que la influenza aviar se podria recombinar con la influenza porcina y convertirse en pandemia. En un estudio sobre trabajadores porcícolas en EUA de 2006 se alerta del riesgo de que estos trabajadores tengan gripe porcina, y recomienda que estén considerados en estrategias de vacunación específicas” comentó Guiomar Melgar, asesora en alimentos de El Poder del Consumidor.

En la investigación publicada en el Journal of Virology de 1998 (Vol.72, No.9, p.7367–7373) titulada “Bases moleculares para la generación en cerdos de virus de influenza A con potencial pandémico” se advirtió que “las observaciones biológicas y genéticas suguieren que los cerdos pueden servir como receptáculos de mezcla para la generación de influenza A, similar con aquellos responsables de las pandemias de 1957 y 1968”.

Otro artículo publicado en Clinical Infectious Diseases (2007;44:1084–1088) muestra las advertencias sobre la amenaza de las granjas factorías de cerdos concluyendo que “La exposición ocupacional a los cerdos incrementa en alta medida el riesgo de los trabajadores a la infección por influenza porcina. Los trabajadores de las granjas deben ser incluidos en estrategias de inmunización”.

Los estudios científicos advirtiendo que el virus de la influenza aviar podría entrar en los cerdos y que los trabajadores podrían ser infectados por la influenza porcina, todo el escenario de lo que ahora ocurre y que la empresa Smithfield Foods, la mayor del mundo en la producción porcina, al parecer, evito enfrentar con las posibles consecuencias que ahora conocemos.

En el manual de buenas prácticas de manejo de granjas porcinas (obtenido de la página web de la Confederación Mexicana de Porcino Cultores www.cmp.org) no se hace mención al problema sanitario de la influenza, cuando internacionalmente se conocía, se centra únicamente en la fiebre porcina. A partir de la información proporcionada se concluye que las medidas de seguridad general que debe tener una granja no tienen una NOM. El transporte es regulado, así como el rastro, pero al parecer no el manejo en las granjas como tales. En cuanto a bienestar animal están regulados también el transporte y la matanza pero no las granjas.

La empresa ha sido denunciada en diversas ocasiones en los Estados Unidos y en las comunidades aledañas a una de sus mayores plantas en el mundo en la región de Perote donde se levantó un movimiento de protesta contra la contaminación que la planta está generando. El movimiento no solo no fue atendido sino también reprimido. Ni la Profepa, ni la Sagarpa, ni la Secretaría de Salud, actuaron a favor de la población.

Genaro Moncada, coordinador de investigación y comunicaciones de El Poder del Consumidor, declaró: “Diversos elementos señalan que las granjas Carroll, puedan ser el origen de la epidemia de influenza porcina, no humana, que vivimos: las advertencias de los estudios científicos, las denuncias de las condiciones de operación de las granjas factorías, la historia de denuncias contra Granjas Carroll en la región de Perote, la epidemia que se presentó en marzo y nada menos que el primer caso registrado de influenza porcina en México en un niño de la comunidad de La Gloria, coincidentemente a unos kilómetros de Granjas Carroll”.

La hipótesis de que el origen de la epidemia pudo darse en Granjas Carroll no es aventurada, el propio director general de Vigilancia Epidemiológica y Control de Enfermedades de la Secretaría de Salud, como señala Miguel Ángel Granados Chapa, se aventuró a dar una “explicación de por qué habría surgido en La Gloria el virus que tanto estremece a los mexicanos. Dijo que la zona es expulsora de emigrantes que vuelven a su lugar de origen en semana santa, y que en ese mismo lapso hubo quienes vacacionaron en la comarca y que unos y otros podrían haber llevado consigo el virus”.

“Nos preocupa que la OMS haya rebautizado lo que dimos en llamar internacionalmente la “influenza porcina” para llamarla “influenza humana”. Acción de la OMS que entendemos como protección de esta industria en vez de lo que debería hacer este organismo: criticar las formas de producción de carne, huevos y leche que están en el origen de estas epidemias”, señaló Alejandro Calvillo de El Poder del Consumidor.

El Poder del Consumidor invita a visitar su página www.elpoderdelconsumidor.org en la que se encuentra el acceso a un video animación que desde hace años alerta sobre los riesgos sanitarios que provoca la forma industrial de producción de animales, especialmente de cerdos, con los altos niveles de confinación, insalubridad y excesivo uso de antibióticos y antivirales.

 

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