viernes, 18 de abril de 2008

PEMEX

Manú Dornbierer

Si a alguien le queda la menor duda de que los dos últimos presidentes espurios Carlos Salinas y Felipe Calderón trabajan (en presente ambos) para las transnacionales ergo para el más salvaje capitalismo, no tiene más que ver la propuesta “energética” de Calderón, misma que había prometido dejar en manos de su partido, pero que a la hora de la hora entregó directamente al Senado en el que se encuentra su aliado Manlio Fabio Beltrones.

“La Muñeca”, como le dicen al líder senatorial del PRI, guió en esta grilla a Felipe, muy verde político, por más que se sienta Mussolini. Y a él le valió gorro dejar al pobre PAN y a Creel en absoluto ridículo y no digamos ya a su secretaria de Energía, Kessel, cuyo coeficiente intelectual da pena y al “jefe” panista Germancito tan democráticamente electo de dedazo. Eso sí, sin cochinero.

Pero quien le manda al blanquiazul. Se ha sometido igualmente al dinero y la Patria de la que una vez habló, también le vale bolillo. Si no me cree, pregunte a los antiguos y respetables panistas que tuvieron que salirse del partido conservador que ellos mismos crearon por asco de estos sui generis “republicanos totonacas”. El partido no manda NADA, sólo el grupo juvenil compacto de Calderón en el que se encuentran los más voraces empresarios que haya visto este país, como el chico poderoso. ¡Por sus orejotas los conocereis!



La refinación del petróleo es la clave

Después de que nos estuvieron mintiendo con el anzuelo de las aguas profundas cuyo aún desconocido “tesoro hay que privatizar porque PEMEX no tiene ni dinero ni tecnología”, lo que no es cierto; pero si lo fuera sería por culpa de los ladrones y traidores gobiernos neoliberales que desde 1982 se han empeñado en minar a la paraestatal, sin dejar de ordeñarla, permitiéndole todos los excesos con gente como los Mouriño o los Bribiesca, para luego poder decir lo que dicen ahora: “Ya no sirve”.

Pero que no nos cuenten. Si de veras quieren entrarle a las aguas profundas y no sólo a las profundas mentiras, la tecnología está a la mano. Noruega renta a buen precio plataformas especiales para la perforación submarina, a tres mil metros. Ah, pero lo que quiere Calderón no es que México haga negocio, sino sus patronos, y recibir la tajada como lo han hecho todos los Neos, desde el riquísimo Salinas, pasando por el gringo Zedillo y su Fox, al que ya mero le dan un llegue.

Pero si la exploración es una necesidad evidente, ¿qué decir de la refinación que cínicamente Calderón le ofrece también a los privados de dentro -que no son muy duchos en la materia- y sobre todo a los de fuera -que sí lo son- por las circunstancias especiales de su país en que el petróleo es del que lo encuentra en su patio trasero? Aquí la Constitución es otra, aunque no les guste.

La refinación debe ser tarea y negocio exclusivo de PEMEX. Ya bastante nos fregó Salinas volviéndonos dependientes en 1993 de los gringos. A raíz del huracán Dean en el 2007, REUTERS publicó que México, 9º productor de crudo del mundo, carece incomprensiblemente de capacidad de refinación y tiene que importar alrededor de una cuarta parte de su gasolina de refinerías de Estados Unidos. Sólo que antes de Carlos Salinas, léase de la entrega de México al neoliberalismo, no teníamos que importar gasolina. Refinábamos el crudo aquí.



¿A quién le debemos esta imbécil situación?



Veamos fechas.

Salinas asaltó el poder en 1988 con la ayuda de las transnacionales y cuan triste, con la sumisión de Cuauhtemoc Cárdenas, su vencedor de las elecciones de ese año. A diferencia del Peje, Cardenas se rajó.

De eso ahora ya no hay duda. No quería sangre, dijo cuando le aconsejaron entrar a Palacio por los paquetes de votos. Pero después permitió que Salinas hiciera correr la sangre de 600 perredistas y que los panistas quemaran el Palacio Legislativo.

En 1979, en tiempos de López Portillo y su director de PEMEX, Jorge Díaz Serrano, la paraestatal llegó a la más alta refinación. Veamos cómo fueron las cosas. La refinación entre 1970 y 1991-1993, fecha en Salinas le dio a los gringos la refinación del petróleo mexicano que se mide en “barriles diarios”, bd:

En el sexenio de Echeverría: 1970. Se amplía la Refinería Ing. Antonio M. Amor en Salamanca a 100,000 bd y la de Reynosa a 20,500 bd.

1976. 18 de marzo. Se inaugura la Refinería Miguel Hidalgo, construida en terrenos de los municipios de Tula y Atitalaquia en el Estado de Hidalgo, con capacidad para procesar 150,000 bd.

Se amplían las Refinerías de Azcapotzalco, Madero, Minatitlán y Poza Rica a 105,000, 185,000, 270,000 (incluye la fraccionadora de gasolina) y 38,000 bd, respectivamente.

En el sexenio de López Portillo:

1977. Se terminaron y pusieron en operación 7 plantas de la Refinería Miguel Hidalgo en Tula, Hgo., con capacidad combinada de 150,000 bd.

1979. 18 de marzo. Se inaugura la Refinería Ing. Héctor R. Lara Sosa en Cadereyta, Nuevo León con una capacidad de 100,000 bd.

1979. 24 de agosto. Se inaugura la Refinería Ing. Antonio Dovalí Jaime en Salina Cruz, Oax., con una capacidad de 165,000 bd.

1980. Al entrar en operación la planta Combinada No. 2, de 135,000 bd en la refinería de Cadereyta, nuestro país se coloca en el undécimo lugar como refinador, con una capacidad de proceso de crudo 1,476,000 bd de petróleo y líquidos procedentes del gas.

1981. 29 de abril. Se inaugura el Complejo Petroquímico La Cangrejera con capacidad para procesar 113,000 bd de crudo y líquidos.

Sexenio Miguel de La Madrid:

1984. Entran en operación las ampliaciones de la refinería de Poza Rica, la cual llega a una capacidad de 72,000 bd y la refinería de Salamanca, con una capacidad de 235,000 bd. Todavía realizadas por Díaz Serrano.



1987. Entra en operación la ampliación de la Refinería Francisco I. Madero, la cual llega a una capacidad de 196,000 bd.

1987. Entra en operación la ampliación de la Refinería Miguel Hidalgo en Tula, Hgo., con la Planta Primaria No. 2 de 165,000 bd, para llegar a 320,000 bd de capacidad.

1989. Se amplía la Refinería Ing. Antonio Dovalí Jaime en Salina Cruz, Oax., al entrar en operación la Planta Primaria No. 2 con capacidad para procesar 165,000 bd. Se llega a la más alta capacidad de destilación atmosférica en el Sistema Nacional de Refinación de 1,679,000 bd.

Sexenio de Salinas:

1991. Quedan fuera de operación las refinerías de Azcapotzalco y Poza Rica; la capacidad de proceso se reduce a 1,525,000 bd.

1993. Salinas crea PMI, Petróleos Mexicanos International, e invierte en la refinerìa de la Shell en Deer Park, Texas, mil millones de dólares para refinación del crudo mexicano. Pero desde 1979 México no pudo construir una refinería en su territorio ni siquiera para reponer las que cerró en 1991.

Se habla desde entonces de un negociazo Salinas y Bush Sr.



¿Cuánto se lleva cada quien de la gasolina made in USA, con el crudo de México?



Business is business. De eso se trata y Calderón ahora quiere su parte con todo y sus chavos. Mouriño ya la hizo ¿y el jefe, qué?



En el año 2007, la gasolina fue uno de los principales productos que Estados Unidos exportó a México:

1 mil 4 millones de dólares de enero a abril. De acuerdo con datos del Banco de México, durante el 2004 la suma llegó a 1 mil 427 millones de dólares. México exporta 1.6 millones de barriles diarios de crudo maya y sólo puede procesar el 40% de su producción en sus refinerías de Cadereyta y Madero. Hay que construir rápidamente más refinerías, pero para México no para los tiburones. Una nueva planta que aporte 150 mil barriles adicionales de gasolina y que requeriría una inversión de 2,500 millones de dólares. Para eso son los excedentes, no para el gobierno.

Ojalá que en el debate actual se enfoquen en la REFINACION. Como vemos, los espurios son plantados a fuerza en los gobiernos por el neoliberalismo y quieran o no los obligan a traicionar a sus países. Bueno estos dan más coraje, pero Zedillo y Fox no cantaron mal las rancheras.

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