lunes, 7 de abril de 2008

Oaxaca: El PAN contra el pueblo y contra Juárez

Edgar González Ruiz

En la tierra de Juárez, la defensa del estado laico se ha ido debilitando en la medida en que el PAN haganado espacios de poder, sea a nivel estatal o federal, pues ese partido quiere imponer una visión de la historia contraria a los ideales juaristas.

Fundice es un grupo conservador cercano al PAN y a la jerarquía católica, y se dedica a promover la enseñanza de la historia desde una perspectiva derechista.

Uno de sus principales dirigentes ha sido Alejandro Cravioto Lebrija, colaborador del actual gobernador de Jalisco, Emilio González Márquez, desde que este era alcalde de Guadalajara.

En los años 90, Fundice promovió la idea de cambiar la celebración de la Constitución, el 5 de febrero, por el aniversario de San Felipe de Jesús, y elaboraron libros de texto de historia consu visión ideológica que reivindica la época colonial, lo mismo que a los personajes de la reacción mexicana.

En esa ciudad y en todo el país ha sido motivo de escándalo la donación de 90 millones de pesos de Emilio González para la construcción de un santuario cristero, pero los proyectos reaccionarios del PAN se están llevando a cabo en diferentes entidades, pues los gobiernos derechistas hacen realidad los sueños de los grupos conservadores.

En Oaxaca, por ejemplo, el 20 de noviembre de 2007, en el hotel Fortín Plaza, otro de los militantes de Fundice, Carlos Astudillo Constantino (colaborador también en la ultraderechista página Web “Yo influyo”), impartió a los panistas oaxaqueños una larga conferencia para desacreditar los supuestos “mitos de la Conquista, la Independencia y Revolución Mexicana”. (Letra Azul, órgano del Comité Directivo Estatal del PAN, No 4, Diciembre de 2007, p. 11).

Demostrando las relaciones de apoyo que dentro de la derecha dicta la afinidad ideológica, Astudillo aparece también en documentos emitidos en 2004 como donante de 50 mil pesos a la Coordinadora Ciudadana, agrupación política ultraderechista (www.ife.org.mx/documentos/TRANSP/docs/consejo-general/resoluciones/2004/05OCT04/051004rp5_22.pdf).

Una y otra vez, el PAN niega tener vínculos con el clero o con grupos como los mencionados, pero las evidencias surgen a cada momento.

Por eso, no es raro que en municipios gobernados por el PAN, como es el caso de Ejutla de Crespo, cuya cabecera está ubicada a 60 km de la capital oaxaqueña, los gobiernos panistas han sumado a la corrupción y al latrocinio el agravio a la memoria histórica y al estado laico.

El PAN llegó al poder en ese municipio en 2002, con Leonardo Díaz Cruz, quien al estilo de Fox celebró con una misa su llegada al poder para el período 2002-2004, a la vez que manifestaba a sus allegados su intención de gobernar por lo menos 18 años seguidos a través de diversos personeros.

Desde hace mucho tiempo, Leonardo se dio a conocer, primero como narco y luego como empresario de gasolineras y de transportes, en una ciudad donde los servicios de mototaxis se llaman “Juan Pablo II” y “La Guadalupana”.

Una y otra vez se han denunciado los negocios turbios del exedil panista, desde un deshuesadero clandestino donde se encontró incluso una patrulla de la policía, hasta la negativa a cubrir indemnizaciones cuando cuatro maestros murieron en accidentes de tránsito en los taxis de su propiedad. (barricadaoaxaca.blogspot.com).

Leonardo fue reemplazado en 2005 por su amigo y correligionario Héctor Mateo Reyes Santos, y los nombres de ambos panistas salieron a relucir el año pasado, a raíz del asesinato del dirigente municipal perredista, Félix Cruz Barrita.

Algunos mencionaron ese tiempo que se podría tratar de “un crimen político más de Ulises Ruiz en contubernio con el Presidente Municipal en funciones Hector Reyes Santos (panista), Leonardo Díaz (cacique ejutleco y narcotraficante)”. (senderodelpeje.blogspot.com).

A fines de 2007, Ejutla volvió al control del PRI, que a su vez, en Oaxaca, bajo el cuestionado gobierno de Ulises Ortiz se ha prestado a bendecir los proyectos del gobierno federal panista.

A mediados del siglo XIX, Ejutla apoyaba a los liberales en su lucha por el progreso del país, al grado de que sus pobladores ganaron una fama de heroísmo al enfrentarse casi sin armas a las tropas conservadoras en 1859.

Sin embargo, los panistas procuraron borrar referencias a Juárez, cuya nombre llevaba uno de los mercados de esa ciudad, el cual sustituyeron por el de Manuel J. Clouthier, empresario y defensor de banqueros, tránsfuga del priísmo, que nada tiene que hacer en la tierra del Benemérito.

Dicho mercado está ubicado frente a la estatua de Porfirio Díaz, y junto al mercado que lleva el nombre de Gustavo Díaz Ordaz, personajes que sí son afines a las concepciones derechistas de la historia.

Como en el siglo XIX, el pueblo de Oaxaca ha sido idealista y valiente, pero su clase política exhibe a la vez el oportunismo y la corrupción que cultivó el PRI por tanto tiempo, y las ideas reaccionarias, típicamente panistas, que se oponen al laicismo y al bienestar social.

Fuente: Kaos en la Red.

No hay comentarios: