lunes, 26 de septiembre de 2011

Fascinación calderonista por los medios electrónicos y cibernéticos


DANIEL MÁRQUEZ MELGOZA

El sábado 17 de septiembre un grupo de activistas del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) promovían por la mañana en la plaza Gertrudis Bocanegra de Pátzcuaro la visita de Andrés Manuel López Obrador, que tendrá lugar la mañana del 25 de septiembre del año en curso.

En eso andaban cuando varios de ellos y ellas se fueron sorprendiendo, de uno en uno, de recibir un mensaje de Luisa María Calderón (número: 447566736769), en el que se les invitaba al mitin que tendría lugar ese mismo día por la tarde, al tiempo que se les invitaba a votar PAN en la elección del 13 de noviembre. Literal: “Hola, soy Luisa María Calderón, Cocoa, te espero en la plaza Gertrudis Bocanegra en Patzcuaro a las 18 horas. Corazón y carácter para gobernar. Este 13 de noviembre vota PAN”.

De la sorpresa iban a la pregunta más lógica del mundo: ¿quién le dio mi número? No me extrañaría que utilizaran un número de teléfono fijo, dijo uno de los afectados, publicado en un directorio telefónico, cosa que la panista Mercedes Calderón ya hizo en los comicios municipales anteriores, pero un número de celular que no está publicado, que pertenece al Registro Nacional de Usuarios de Telefonía Móvil (Renaut), que supuestamente goza de protección de la privacidad de los datos, sí fue cosa de extrañar.

El capítulo cuarto de la Ley Federal de Transparencia y Acceso a la Información Pública Gubernamental, dedicado a la protección de datos personales, dice en el artículo 20 que “los sujetos obligados serán responsables de los datos personales y, en relación con éstos, deberán: “fracción VI. Adoptar las medidas necesarias que garanticen la seguridad de los datos personales y eviten su alteración, pérdida, transmisión y acceso no autorizado”. El artículo 21 dice que “los sujetos obligados no podrán difundir, distribuir o comercializar los datos personales contenidos en los sistemas de información, desarrollados en el ejercicio de sus funciones, salvo que haya mediado el consentimiento expreso, por escrito o por un medio de autenticación similar, de los individuos a que haga referencia la información”.

El artículo 22 aclara que “no se requerirá el consentimiento de los individuos para proporcionar los datos personales en los siguientes casos: “fracción II. Los necesarios por razones estadísticas, científicas o de interés general previstas en ley, previo procedimiento por el cual no puedan asociarse los datos personales con el individuo a quien se refieran; III. Cuando se transmitan entre sujetos obligados o entre dependencias y entidades, siempre y cuando los datos se utilicen para el ejercicio de facultades propias de los mismos; IV. Cuando exista una orden judicial;V. A terceros cuando se contrate la prestación de un servicio que requiera el tratamiento de datos personales. Dichos terceros no podrán utilizar los datos personales para propósitos distintos a aquéllos para los cuales se les hubieren transmitido, y VI. En los demás casos que establezcan las leyes…”

En el caso de los números de celular del área de Pátzcuaro se dio un acceso no autorizado de datos del Renaut; hubo distribución de datos personales sin que haya mediado consentimiento expreso de los usuarios del Renaut; no se dio transmisión de datos personales entre sujetos obligados o entre dependencias y entidades, salvo que el PAN se considere una dependencia de Gobernación. En resumen, la candidata Luisa María Calderón hizo un uso indebido, por decir lo menos, de un sistema de información pública gubernamental supuestamente protegido por ley.

En otro ángulo del tema electoral, esta semana los usuarios michoacanos de Hotmail al abrir sus páginas de correo electrónico se encontraron una foto de Luisa María Calderón y un texto bajo el título: Cocoa lanza La Ganadora, tarjeta de beneficios. Por menos de lo que ella promete en esa tarjeta, su hermano Felipe Calderón en la elección presidencial de 2006 le dijo a Andrés Manuel López Obrador que era un populista y un peligro para México.

Por medio de la tarjeta La Ganadora, Cocoa se comprometió en Apatzingán (19 de septiembre) a que a Michoacán no le falten pensiones y medicamentos, créditos a la palabra, becas, uniformes y zapatos, créditos para el campo, mejoramiento de vivienda, guarderías. Desde la perspectiva de los sujetos o supuestos beneficiarios, tras su triunfo en las urnas, los niños recibirían: paquetes escolares de útiles y uniformes; los jóvenes: becas, apoyos para transporte, servicio de guardería para sus hijos para continuar sus estudios, financiamientos para jóvenes emprendedores; las mujeres: créditos a la palabra, uniformes y zapatos para niños; los hombres: mejoramiento de vivienda, créditos para adquirir maquinaria para el campo; los adultos mayores: medicamentos gratuitos; los personas con discapacidad: pensión.

Es como si el presidente de la República, su hermano Felipe Calderón, le hubiera dicho a Luisa María, ve y promete todo lo que hacen los gobiernos perredistas, pero multiplicado por el número que se te ocurra.

Por lo visto y oído a lo largo de estos cinco años transcurridos, la familia Calderón Hinojosa tiene claro que lo de hoy es ser mediáticos, aprovechar al cien por ciento las bondades de los medios electrónicos y la era digital. No se recuerda un presidente de la República que haya hecho un uso tan intensivo de los medios de comunicación como Felipe Calderón. Su exagerada exposición a los medios electrónicos se debe en gran medida a la llamada guerra contra el crimen organizado y el narcotráfico, que sobre todo ha sido mediática, cumpliendo el objetivo de atemorizar a la población en vez de darle seguridad pública.

La conducción de esa guerra ha sido personalista, al grado de que de todo daba cuenta el Presidente frente a los medios, situación que a muchos ciudadanos parecía un exceso para la investidura presidencial; por fortuna al fin en Los Pinos se tuvo la cordura de nombrar un secretario técnico del Consejo de Seguridad Nacional, cargo que ocupó Alejandro Poiré Romero a partir del 19 de agosto de 2010, con lo cual el presidente Calderón descansó de la ardua tarea de dar cuenta de todo lo concerniente a esa guerra y a sus numerosos daños colaterales.

La vocación mediática del presidente Felipe Calderón se manifestará esta noche del jueves 22 de septiembre, cuando en un canal de la televisión estadunidense se estrene el programa México The Royal Tour, conducido por Peter Greenberg, en el que el mandatario mexicano actúa como guía de turistas, conduciendo al televidente en condiciones a veces de riesgo por sitios turísticos de once entidades de la República. Será sin lugar a dudas un programa polémico, pues esta iniciativa calderonista tampoco cuadra con la investidura presidencial; a la vez que el objetivo perseguido, promover a nivel mundial el turismo hacia nuestro país, lo torpedea la violencia que no parece tener límites a la misma hora de los buenos empeños presidenciales en la televisión estadunidense (No sólo es bello Veracruz, sino también violento).

Paralelo a programas de televisión está la nueva afición presidencial, de establecer contacto con sectores de la población a través del Twitter, en el que se presume contar ya con un millón de seguidores. Se desconoce a dónde conduzca el activismo cibernético de la administración calderonista, que ha echado mano de todo: redes sociales, chats ciudadanos, páginas web; hay que reconocer la habilidad para hacer uso de toda una plataforma de comunicación electrónica y cibernética; quizás exista un problema de contenidos, de qué comunicar: buenas nuevas, que no se ven por ninguna parte.

En esta afición familiar por el aprovechamiento integral de los nuevos medios de comunicación, hay que ubicar el uso de los celulares que la candidata panista al gobierno del estado, Luisa María Calderón, ha puesto en práctica para llegar a la intimidad de los distintos sectores de la sociedad michoacana. Bienvenido sea este medio de comunicación a las actividades de proselitismo electoral, cuya capacidad de penetración es indudable. Bienvenido siempre y cuando esté a disposición de todos los candidatos al gobierno del estado, por aquello de todos coludos o todos rabones. Si ya se violó la privacidad del Renaut, viólese por todos, para ser justos. O búsquese la sanción que corresponda por el uso privilegiado.

Fuente: La Jornada de Michoacán

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