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sábado, 19 de septiembre de 2009

México: el ejército recibe órdenes del gobierno para actuar contra la población

Pedro Echeverría V., en Mujeresporlademocracia.

1. El ejército, se dice, es el pueblo armado, y hay mucho de verdad porque más del 95 por ciento de sus soldados vienen de las masas de campesinos miserables. Ninguno de esos soldados ingresó a esa institución por convicciones o "amor patrio" sino por falta de trabajo y de ingresos. Pero al ingresar a esa institución armada –como puede verse en la película Cara de Guerra del inolvidable Kubrick- debe olvidar sus pensamientos y sentimientos como campesino para adoptar el que le imponen por la fuerza brutal. ¿Pueden acaso escuchar los llamados ilusos de los luchadores sociales de no reprimir a sus hermanos campesinos, a su pueblo? ¿Se olvida acaso que los soldados sufren un profundo proceso de "lavado de cerebro", que tienen que obedecer órdenes para no ser acusados de traidores? ¿Qué comerá su familia sin sus salarios?

2. Al ejército federal mexicano –garantía para la estabilidad y la supervivencia del sistema capitalista en el país- se le otorgó un carácter casi sagrado, intocable, desde su creación después del desarme del ejército de la dictadura porfiriana en Teoloyucan en 1915. Desde entonces fue la garantía del orden y la paz capitalista después de una revolución y una constitución (1910/17) que garantizaba y hacía inviolable la propiedad privada. Cientos de miles de miembros del ejército se hicieron respetar en los "desfiles patrios" y cuando acudían a auxiliar a la población en caso de ciclones o temblores; pero en la medida en que se convirtió en fuerza de represión contra las luchas del pueblo, invadió ciudades y estados, así como al perseguir y asesinar a inocentes, perdió totalmente el respeto. Se le cayó la máscara y enseñó su verdadera cara.

3. Nadie olvida las terribles represiones que han estado a su cargo: los maestros othonistas, los ferrocarrileros vallejistas, los estudiantes de 1966/68, lo campesinos de diversos estados. El gobierno poco a poco se fue acostumbrando a usar al ejército para auxiliar a la policía o ya, más claro, para intimidar y garantizar la toma de cualquier plaza, ciudad o poblado rural, como ha podido verse de manera permanente en Guerrero, en Chiapas a partir del EZLN y en Oaxaca con la lucha de los profesores y la APPO. Si antes decir ejército significaba amenaza y terror, hoy pronunciar ese nombre significa protesta y repudio. ¡Qué maravilloso hubiese sido que el ejército sirviera solamente para defender al país contra cualquier invasión extranjera, tal como se escribió en la constitución y mientras tanto se dedique a la solidaridad social!

4. El ejército –con un gigantesco presupuesto público y altísimos salarios de sus jefes- sólo sirve para apoyar a cualquier gobierno constituido aunque esté destrozando y llevando al desplome al país. Los ejércitos no defienden a la "patria" como dicen, sino que desde que se integró sólo a defendido al presidente en turno cuando el pueblo, demostrando con dignidad su descontento, se ha rebelado. ¿Puede ser de otra manera? Se han hecho muchas propuestas para democratizarlo, es decir, para abrir su estructura y funcionamiento al análisis y a la crítica social. Por ejemplo: ¿Para qué sirve el ejército si México es un país de paz y nadie lo ha amenazado nunca? ¿No basta acaso una policía eficiente para controlar la situación interna de la nación? ¿Qué hacen los 500 o 700 mil efectivos diariamente para justificar sus salarios?

5. El director del centro de Derechos Humanos Agustín Pro, Luis Arriaga, dijo que ante los hechos contundentes en Ciudad Juárez: alta incidencia de delitos, 'espectacularidad' en las acciones, la crueldad de los delitos y el incremento de las fuerzas policíacas y militares; las propuestas del gobierno han sido ineficaces, apenas se sintetizan en el aumento de las penas punitivas y la intervención de las fuerzas militares en tareas de seguridad que corresponden a las autoridades civiles. El gobierno mexicano sigue una "estrategia equivocada" en el combate y seguimiento del narcotráfico y el secuestro. La confrontación de 45 mil militares diseminados en el país contra las organizaciones delictivas esta generando "mayor violencia contra la violencia" y sextuplicó de 2006 a 2008 el numero de quejas y violaciones en contra de los castrenses.

6. En México han surgido miles de denuncias que se hacen ante derechos humanos. Sólo desde México se han registrado denuncias de abusos, allanamientos, cateos de viviendas sin orden judicial, violaciones y torturas; así como ejecuciones perpetradas por militares, dijo Arriaga refiriéndose al caso de un hombre que en Sinaloa fue asesinado por el Ejército. Han documentado en un reporte 120 casos de abusos, entre los que destacan ataques con arma de fuego; cateos arbitrarios; torturas y la agresión a grupos vulnerables: niños y mujeres en las entidades de Guerrero; Tamaulipas; Chiapas; Michoacán; Chihuahua; Sinaloa y Nuevo León. Los militares –al decir del Agustín Pro- se han movido bajo una "lógica bélica" y parecen dispuestos a morir o matar. ¿Quién les da las órdenes para su actuación indiscrimina en los lugares que ocupan?

7. Por eso, cuando el derechista secretario de Gobernación -ante la exigencia de los diputados para que sean investigadas las violaciones a los derechos humanos y los excesos cometidos por integrantes del Ejército Mexicano- tal como lo han expuesto organizaciones como Human Rights Watch (HRW), el funcionario defendió a los militares y dijo que algunos reportes sobre presuntos abusos abren espacios para la difamación de la institución castrense. Señaló que ni está en su interés (del gobierno) tolerar abusos, pero tampoco someter a los soldados, marinos y policías de México al escarnio injustificado, que muchas veces puede obedecer a los fines e intereses de quienes combaten, sostuvo el funcionario. Incluso se le exigió que se supriman los operativos y retenes militares en el país.

8. Señala el gobierno que se difama a la institución castrense, pero las distintas organizaciones de Derechos Humanos han demostrado lo contrario. Lo que sucede es que el ejército, en lugar de demostrarle a los distintos gobiernos que los llamados delitos no se combaten con la fuerza bruta sino mediante la justicia y la equidad, se lanzan de la manera más violenta a defender gobiernos injustos. ¿Cómo acabar con la delincuencia y el narcotráfico? Pues con la distribución equitativa de la riqueza, acabando con el desempleo y los ingresos miserables y, al mismo tiempo, obligando a los millonarios y gobiernos a alejarse de los negocios que tienen con los grandes capos de la droga. El ejército puede limpiar su nombre como institución pero necesita separarse de esa ideología de fuerza, de represión y poder que le han inculcado.

jueves, 17 de septiembre de 2009

La Iniciativa Mérida, estados fallidos y falsas independencias

OFRANEH * en Adital Noticias.


El día 15 de septiembre los países centroamericanos y México celebraron sus 188 años de independencia de España. El ambiente enrarecido que se vive en nuestro país nos obliga a reflexionar sobre el rumbo político y económico que determinará el futuro de la región.



La inducción exógena a estados fallidos que hemos vivido en los últimos años, forma parte de una estrategia de dominación practicada por los Estados Unidos, en donde el narcotráfico se ha convertido en la disculpa para promover la intervención.



Los deslucidos desfiles militares acompañados por un pueblo con hambre y sed de justicia, no logró servir de catarsis para el pueblo que cada día ven a sus gobernantes convertirse aún más en vasallos de los intereses transnacionales. En el caso de Honduras es aún más vergonzoso, pues el ejercito cipayo y los títeres de Washington cada día pisotean más los derechos humanos del pueblo hondureño.



El narcotráfico es la excusa de los Estados Unidos para las conjuras y la represión que se aplica a lo largo del istmo, en persecución de un negocio made in usa, que le ha servido para el control social interno en ese país a través de la drogadicción al mismo tiempo que justifica la militarización al sur de la frontera.



La Iniciativa Mérida, réplica del Plan Colombia, es una maniobra más para crear las situaciones propensas a una intervención directa acompañando a nuestros ejércitos nacionales, a los cuales les queda imposible disfrazar su rol de ejércitos de ocupación.



La fabricación mediática de falacias que vienen efectuando los medios de comunicación locales afines a la SIP (Sociedad Interamericana de Prensa), distorsionan la realidad y se dan el lujo de engañar a pueblos que sufren de un severo analfabetismo político, como consecuencias de las guerras fratricidas de los años 80 y del menguado acceso a los beneficios de la educación formal.



La guerra en contra de las drogas, de donde deriva tanto el plan Colombia y la Iniciativa Mérida no son más que parte de un drama singular en donde los Estados Unidos pone el mercado, los precursores químicos, las armas y el blanqueo de las ganancias de las drogas; al mismo tiempo que estampa un sello de represión en toda la región, acompañado en los últimos años de una proliferación de bases para supuestamente desde ahí controlar el flujo de estupefacientes.



Es interesante además como surgen bandas de militares organizados, entre ellas los zetas y kaibiles, que posteriormente de participar en las fuerzas represivas pasan a conformar las huestes de sicarios de los carteles de las drogas. Al igual que las bandas juveniles conocidas como maras, originadas en las cárceles de los Estados Unidos donde son recluidos los jóvenes centroamericanos. La Iniciativa Mérida incluye a las maras como uno de sus objetivos militares, sin tener en cuenta el origen socioeconómico de la problemática y el papel jugado por las políticas económicas neoliberales y el desplazamiento poblacional causado por las guerras locales de los años 80.



El golpe de Estado en Honduras, intervención directa de los Estados Unidos, que sus afines trataron de maquillar como sucesión constitucional, siendo este un ejemplo más de la inducción a crear estados fallidos promovidas tanto por la administración Bush como la Obama. En la actualidad en Honduras existe un gobierno de facto que según sus medios de comunicación nada inusual está sucediendo en el país, mientras la realidad demuestra una ingorbernabilidad que a pesar de la represión es altamente palpable y debilitante.



La construcción de una base militar en la Moskitia Hondureña (Caratasca) se suma a las siete bases que Estados Unidos logró obtener de la administración de Álvaro Uribe, con el supuesto objetivo de afianzar el Plan Colombia, pero que muchos interpretan como una ofensiva para desestabilizar al gobierno de la república Bolivariana de Venezuela.



El choque de bloques comerciales y políticos ALCA (Área de Libre Comercio para las Américas) y el ALBA (Alternativa Bolivariana para los Pueblos de las Américas) ha intensificado en forma abrumadora la intervención por parte de los Estados Unidos que quedó demostrada con el golpe militar del 28 de junio. Es indudable el rol jugado por los servicios de inteligencia de ese país, los que no vislumbraron la heroica resistencia que ha demostrado el pueblo hondureño y su rechazo a la intervención yankee.



Las empresas telefónicas extranjeras, fruteras internacionales, consorcios petroleros y la oligarquía local, participaron en financiar la defenestración de Manuel Zelaya, que al pretender efectuar una encuesta no vinculante recibió los ataques virulentos por parte de los medios de comunicación locales que comenzaron una guerra mediática en su contra, acompañada por interpretaciones venenosas sobre la encuesta.



Es importante reflexionar sobre el papel jugado por el diario Wall Sreet Journal (WSJ), propiedad del ultraconservador Rupert Murdoch. Desde el primer día del golpe el WSJ ha venido apoyando a los transgresores de la ley, al mismo tiempo que inició una campaña de satanización de la izquierda hondureña con vista a calificarla de estar asociada a grupos terroristas. Murdoch y sus medios son equiparables al trabajo de conversión de Honduras en estado fallido que ha venido realizando el Sr. Jorge Canahuati, propietario de los periódicos El Heraldo y La Prensa, destacados como especialista en distorsión de la información y azuzamiento. 



México y Honduras en la actualidad ostentan el calificativo de estados fallidos, como producto de las intervenciones directas de los Estados Unidos que ha comprobado la utilidad de derruir la instituciones locales para justificar intervenciones. El efecto dominó se hará sentir en los próximos meses y Guatemala se encuentra en la lisa de espera. Para el imperio la apropiación de los recursos naturales es un objetivo inminente, en especial los recursos energéticos que son esenciales para poder proseguir en el derroche de combustibles fósiles que caracteriza al país más depredador del planeta.



A los 188 años de lo que fue la supuesta independencia de España, manipulada por los criollos y el clero, es objeto de "festividades" que siempre han servido para sacar a relucir las oxidas y obsoletas armas, la sensación que prevalece entre nuestros pueblos - a excepción de las exiguas elites dominantes- es de estar ocupados militarmente por ejércitos cipayos al servicio del mejor postor. La independencia económica nunca existió y la política ha sido una larga lista de traiciones incubadas en Washington y de guerras fratricidas donde siempre los victoriosos son los intereses de los Estados Unidos.



Nuestros pueblos reaccionan en este momento a la fatalidad impuesta por el imperio. El golpe militar en Honduras ha sido una enorme escuela política para los hondureños, que ya no retrocederemos en la conquista de una patria para todos a través de una Asamblea Constituyente que redactará una constitución que reflejará los intereses del pueblo y no sólo la elite adepta al Tio Sam, sus cañoneras, bananeras y sus geoestrategias militares.

La Ceiba, 16 de Septiembre del 2009

martes, 15 de septiembre de 2009

Política y militarismo en America Latina

xJorge Gómez Barata* tomado de APIAVirtual.

Al poner a disposición de Estados Unidos siete bases militares, el presidente colombiano Álvaro Uribe introduce de contrabando a la única superpotencia del planeta en el balance de fuerzas sudamericano, dañando delicados equilibrios geopolíticos y de seguridad en una región en la cual, a diferencia de lo que ocurre en Europa y Norteamérica, los militares son un factor político.

En coyunturas como las actuales, ante reales o hipotéticos peligros, los militares reaccionan siempre de la misma manera: se arman, se atrincheran y ponen los dedos en los gatillos. El verdadero peligro no radica en el desencadenamiento de una carrera armamentista sino en un redimensionamiento del militarismo.

El militarismo latinoamericano es resultado de deformaciones estructurales introducidas por siglos de colonización y de circunstancias políticas que otorgaron un desmesurado papel a los institutos armados en la estructura estatal; circunstancia favorecida por la debilidad de las instituciones civiles. La conquista convirtió a los ejércitos foráneos en el más influyente, y visible de los componentes de las administraciones coloniales y al jerarca militar en una figura asociada a la autoridad, el poder y la riqueza. Recreada a lo largo de siglos, esa imagen se integró a una cultura en la cual la fuerza y el poder prevalecían sobre la razón y el consenso.

La dominación colonial, basada en la rapiña y el saqueo dio lugar a que, tanto los descendientes de españoles asentados en las indias como los criollos, reclamaron cuotas de poder e independencia. El rechazo de la Corona Española a las opciones políticas pacificas, dio lugar a que las luchas por la independencia en América Latina asumieran la forma de prolongadas, destructivas y letales guerras. Las campañas de Bolívar, Sucre, San Martín, O′Higgins y más tarde las cargas al machete practicadas por el Ejército Libertador en Cuba, se inscribieron en los anales del pensamiento militar occidental.

No obstante su papel en a forja de las nacionalidades y como elemento cohesionador de las nuevas naciones y de servir como escenario propicio para exponer el valor, el talento y la fidelidad a ideales patrios aquellas guerras, al obligar a los próceres y forjadores de nuestras naciones a convertirse en generales y mariscales, más habituados a mandar y a ser obedecidos que a elaborar consensos y practicar la democracia, contribuyeron a acentuar la preponderancia de los militares.

En la hora de la independencia, cuando ya los precursores habían muerto o no estaban en condiciones de luchar contra la corrupta política que nacía comprometida con mezquinos intereses internos y externos, las cúpulas castrenses se aliaron al clero y a los terratenientes para formar las oligarquías nativas, que en algunos sitios son beligerantes todavía.

Tal vez tales riesgos no existan en Europa y los Estados Unidos donde la madurez de las instituciones civiles limita el papel de los militares pero, en América Latina, gran paradoja radica en que, al crear poderosas fuerzas armadas, orgullosos de sus armas y de su fuerza, y elevar su autoestima política, los militares se envalentonan, creen que pueden gobernar mejor que los políticos y que ser demócrata es lo mismo que ser afeminado, convirtiéndose en un peligro, no solo para los países vecinos sino para el propio país, para los proyectos reformistas y revolucionarios y para las eternamente frágiles democracias latinoamericanas.

Si bien es cierto que desde hace algún tiempo no se han librado guerras entre diferentes estados latinoamericanos, no están lejanas las guerras de los militares contra sus propios países. Todavía los ex dictadores del Cono Sur que evolucionaron hacía el fascismo y que libraron una guerra de exterminio contra toda una generación avanzada y persiguieron a la izquierda hasta en los vientres de las luchadoras, caminan por las calles y pasean con sus nietos por los parques de Santiago de Chile, Montevideo, Buenos Aires, Brasilia, Río y Asunción. Los gorilas hondureños nos recuerdan que ese pasado no está muerto.

Desde ese punto de vista, no se trata sólo de darles dinero para que adquieran armas cada vez más caras y letales, sino de ganar conciencia de los límites y de averiguar si acaso los militares latinoamericanos han dejado de ser una casta privilegiada, inmune a la justicia ordinaria, capaz de evadir los mecanismos de control social del poder, situada al margen y por encima de la sociedad y determinar si están o no curados de su atávica propensión a mezclarse en la política y tratar de ejercer por su cuenta el poder político.

Sería interesante saber si las castas militares de Centro y Sudamérica han roto sus compromisos con las oligarquías y las burguesías y si su vocación de servicio incluye al pueblo llano y su compromiso con la democracia llega hasta tolerar la oposición al sistema e incluye el respeto devoto por leyes pensadas desde la alternativa y a instituciones civiles nuevas. El hecho de que algunas democracias para “tener a los militares tranquilos” en sus cuarteles y polígonos, opten por complacerlos y los dejan hacer, puede ser contraproducente.

Para la izquierda en el poder las soluciones no son fáciles pero los caminos trillados tampoco son la fórmula. Tal vez no queda otra alternativa que crear y sostener que los nuevos posicionamientos sociales implican un nuevo papel para las instituciones armadas; de lo contrario, con la mejor buena fe, se pueden estar criando cuervos.

*Jorge Gómez Barata (Camagüey 1946) - Periodista y profesor. Graduado del Instituto Pedagógico y colabo-rador de medios cuba-nos y extranjeros. En su columna, el autor incluye —además de artículos exclusivos para CubAhora (http://www.cubahora.cu) — materiales suyos publicados por el diario mexicano !Por Esto!, las emisoras ‘Radio Habana Cuba’ y ‘Radio Taíno’, y otros difundidos por la Agencia ecuatoriana ‘ALTERCOM’ y por la Agencia Rusa de Información ‘NOVOSTI’. Actualmente es Director Regional de la Agencia de Contrainformación ArgosIs-Internacional en la Rep. de Cuba (http://espanol.groups.yahoo.com/group/ArgosIs-RepCubana)…

miércoles, 22 de julio de 2009

¿PODRÁ EL EJERCITO FRENAR LA REBELIÓN SOTERRADA DE LA MISERIA?

Pedro Echeverría V.en APIAVirtual.

1. Pareciera que el líder de la nueva revuelta o revolución en México será el hambre. Las izquierdas otra vez estarán al margen por su debilidad política. Ya somos 108 millones de habitantes y la mitad de éstos viven en abierta pobreza, miseria y hambre. Hoy se publica que la pobreza en el país ha aumentado en lo que va del sexenio de Felipe Calderón. Con un ingreso mensual de mil 900 pesos en el área urbana y de mil 282 pesos en la rural, la mitad de la población estuvo el año pasado imposibilitada para cubrir sus necesidades básicas (educación, salud, alimentación, transporte). El número de mexicanos en pobreza patrimonial pasó de 46.1 millones a 50.6 millones entre 2006 y 2008, reveló el organismo oficial Coneval. El promedio: tres dólares al día.

2. ¿Pueden acaso empresarios como Slim, Azcárraga o Hernández, así como políticos como Calderón, los jueces de la corte o los del IFE -con ingresos multimillonarios- atender en el reporte difundido ayer que señala que “en 2008 19.5 millones de los mexicanos (18.2 por ciento) estaban en pobreza alimentaria porque “sus ingresos mensuales per cápita, menores a 949 pesos en el área urbana y de 707 en la rural, les impidieron adquirir una mínima canasta alimentaria, aún si destinaran todas sus entradas a ese fin (y que de) esos mexicanos, 7.2 millones estaban en zonas urbanas y 12.2 millones en las rurales y que en estas últimas la pobreza alimentaria afectaba a 31.8 por ciento de los habitantes”? Los números duros son para ellos simples cifras.

3. Pero Calderón no es tonto como muchos piensan. Además de recibir armas, helicópteros y dólares de los EEUU por el Plan México y de tener ocupado el país con decenas de miles de soldados del ejército, acaba de enviar a otros seis mil militares a Michoacán para tener ocupado ese estado que puede ser el centro de una rebelión indígena, campesina y popular. Sus asesores yanquis parecen estar organizándole un plan estratégico de ocupación. ¿Creen acaso que Calderón se va a entretener pensando en que la situación económica del país empeora, en que el desempleo hoy es el más grande de los últimos 25 años o en que el ingreso promedio del país no alcanza para comprar siquiera la mitad de la canasta básica mínima de alimentos?

4. Desde que Calderón tomó posesión en diciembre de 2006 y vio que las protestas masivas lo acosaban por todos lados, entendió por medio de sus asesores que la única fuerza que le dará permanencia en el poder era el ejército y la policía; que si no obtenía el respeto por la fuerza de los militares no la tendría por ningún lado. Entonces adoptó aquella frase de los tiranos: “prefiero que me odien con tal de que me teman”. Desde entonces todos sus discursos –que obviamente son públicos- son amenazantes, son retadores y autoritarios. Sólo habría que adivinar la violencia con las que impone sus órdenes privadas. ¿Podría recordarse a Díaz con aquello de “mátalos en caliente”? La realidad es que Calderón no esconde sus malévolas intenciones. ¿No queremos verlas?

5. Ante la terrible situación de inestabilidad que vive el país en México no podrá haber un golpe de Estado como el que EEUU preparó sigilosamente en Honduras. El golpe se dio en 2006 por medio del fraude electoral y se ha consolidado con el ejército de ocupación que con el pretexto del combate contra el narcotráfico va fijando los focos rojos para evitar una revolución de la miseria y el hambre. Calderón es una garantía para el Banco Mundial y el FMI, por no decir para el gobierno estadounidense. ¿Para qué otro golpe de Estado si los gobiernos yanquis nunca habían tenido mayor apoyo que en estos tiempos de gobiernos panistas en los que varios millones de trabajadores mexicanos cruzan las fronteras para ser explotados en los campos agrícolas gringos?

6. La pérdida de empleos en México se agravaría aún más el próximo año, incluso si el país sale de la recesión, dijo este viernes el jefe de la OCDE en el país. Atraviesa actualmente su peor recesión económica desde 1995 por la desaceleración en Estados Unidos, su principal socio comercial, y por el brote de influenza H1N1 que afectó las actividades productivas del país en mayo. Según OCDE la economía de México se perfila a desplomarse este año hasta un 8.0%, aunque el Gobierno pronostica una contracción del 5.5%. Es una de las más profundas en décadas, se perderían unos 700,000 empleos, según el banco central, pero la situación no se calmaría en 2010, cuando la OCDE proyecta una expansión económica para México del 2.8%.

7. Los únicos que podrían tratar de componer esta situación son los priístas que barrieron a la derecha panista y la centroizquierda perredista. Ellos podrían obligar a Calderón a retirar al ejército de las calles y a realizar algunas reformas que impidan que la situación del país siga desplomándose. Derrotados el PAN y el PRD sólo han visto sus conflictos internos y no tienen cabeza para pensar en la gravedad de los problemas del país. Sin embargo el PRI, no debe olvidarse, es parte de la derecha que ha dominado al país y difícilmente pueda soltar ataduras. Pareciera que las corrientes de Beltrones y de Paredes presionan para que Calderón le baje a su orgullosa posición retadora. De todas maneras la consigna de ¡Regreso del ejército a sus cuarteles! Parece correcta.

8. Estamos cada vez más cerca de la cábala de las revoluciones en México. 2010 no deja de ser una esperanza para quienes las han perdido casi todas. Cuando los obreros vallejistas en 1958/59 vivían sus huelgas ferrocarrileras sentían que la revolución de los trabajadores estaba cerca; cuando en 1968 protestábamos en los mercados, los barrios y por Reforma, creímos que los estudiantes éramos la vanguardia de las luchas del pueblo. Pensamos lo mismo en 1994 cuando aquel primer día del año vimos en San Cristóbal la gran rebelión indígena. Si no viviéramos con esas esperanzas otras seguramente nos siguieran conservando con vida. ¿Son ilusas las esperanzas porque no representan realidades? Mi realidad la encuentro hoy en la terrible situación económica del país y de sus trabajadores. ¿Podremos convertir esa esperanza revolucionaria en realidad?

viernes, 16 de mayo de 2008

El informe de la Interpol afirma que las supuestos ordenadores de las FARC sí fueron manipulados

Las partes del dictamen que no han querido difundir



Carlos Martínez/Pascual Serrano
Rebelión
(Traducido al inglés por Tlaxcala: véase abajo)




El pasado día uno de marzo, el ejercito colombiano atacó un campamento de las FARC en territorio ecuatoriano. Supuestamente el ejercitó requisó tres portátiles, las tres memorias USB y los dos discos duros externos. Y se debe afirmar que “supuestamente” pues dichas pruebas no se han obtenido dentro de un procedimiento policial o judicial al uso, sino en el marco de una agresión militar a un estado extranjero, cualquier prueba obtenida de esa forma es ilegal y por tanto no se puede utilizar en ningún procedimiento judicial.

Para intentar dar validez a estas “pruebas” las autoridades colombianas solicitaron de la Interpol un informe que certificara la “autenticidad” de los archivos contenidos en estos soportes. Ayer 15 de marzo se hizo público el informe, tras una lectura llama la atención las siguientes conclusiones.


En primer lugar hace referencia a que son “datos clasificados como “ULTRA SECRETO” (Pag. 21 del informe) cuando parte de esos archivos los hizo públicos el diario El País.

Lo más importante es que el propio informe reconoce en su “Conclusión no 2b” (pag. 31) que las autoridades colombianas manipularon los ordenadores y las memorias y que


“el acceso a los datos contenidos en las citadas pruebas no se ajustó a los principios reconocidos internacionalmente para el tratamiento de pruebas electrónicas por parte de los organismos encargados de la aplicación de la ley”.


El estudio encargado por el gobierno colombiano reconoce que:

"El acceso directo puede complicar en gran medida el proceso de validación de las pruebas para presentarlas ante los tribunales, porque en este caso los funcionarios de las fuerzas del orden deben demostrar o probar que el acceso directo que efectuaron no afectó materialmente a la finalidad de las pruebas".


Por ejemplo, más adelante el documento de la Interpol declara que


“Los sistemas operativos de los tres ordenadores portátiles decomisados mostraban que los tres ordenadores habían sido apagados el 3 de marzo de 2008 (a diferentes horas, pero todos ellos antes de las 11.45, hora en que fueron entregados a los investigadores en informática forense de la policía judicial colombiana). Los dos discos duros externos y las tres llaves USB habían sido conectados a un ordenador entre el 1 y el 3 de marzo de 2008, sin que se hubieran obtenido previamente copias imagen forenses de su contenido y sin emplearse dispositivos de bloqueo de escritura (write-blockers)”

Es decir, que el ejercito colombiano hizo uso y modificó los archivos contenidos en los ordenadores, memorias usb y discos duros, antes de su entrega a la policía colombiana.

Por ejemplo, el informe en su página 32 afirma que :


“83. En los archivos de la prueba instrumental decomisada no 26, un ordenador portátil, se presentaban os siguientes efectos producidos el 1 de marzo de 2008 o en fechas posteriores:
Creación de 273 archivos de sistema
Apertura de 373 archivos de sistema y de usuario
Modificación de 786 archivos de sistema
Supresión de 488 archivos de sistema.”

El documento afirma, sin embargo, que los documentos de usuario (documentos word y similares) son auténticos porque no se han modificado desde el uno de marzo hasta la fecha del examen, sin embargo el propio informe reconoce lo limitado de esta afirmación pues describe que en la prueba 31 se contienen


“2.110 archivos cuyas fechas de creación oscilan entre el 20 de abril de 2009 y el 27 de agosto de 2009; 1.434 archivos cuyas fechas de última modificación varían entre el 5 de abril de 2009 y el 16 de octubre de 2010”. Concluye, que “estos archivos habían sido creados antes del 1 de marzo de 2008 en uno o varios dispositivos con una configuración de fecha y hora del sistema incorrecta” (Pag. 34).


Lo que significa que cualquier usuario cambiando la hora del sistema operativo puede crear un documento en la fecha que le plazca, sea anterior o incluso futura.

Sobre las conclusiones forenses hay que resaltar que el peritaje dice literalmente (Pag. 28):

“Sin desvelar dichos datos, INTERPOL puede declarar lo siguiente con respecto a los archivos de usuario contenidos en las ocho pruebas instrumentales de carácter informático decomisadas a las FARC:
- Se encontraron 109 archivos de documentos en más de una de las pruebas instrumentales
- 452 hojas de cálculo
- 7.989 direcciones de correo electrónico
- 10.537 archivos multimedia (de sonido y vídeo)
- 22.481 páginas web
- 37.872 documentos escritos (de Word, PDF y formato texto)
- 210.888 imágenes
De los anteriores, 983 archivos estaban cifrados 25.”


Es decir, ninguna referencia a que los ordenadores intervenidos contengan correos electrónicos. Hay que recordar que las informaciones de “El País” hacia referencias insistentes referencia a correos y que publicaba los archivos con el título "Correos incautados en el ordenador de Raúl Reyes". Entonces, ¿De donde se han obtenido dichos correos? ¿O, simplemente, no existen en las computadoras requisadas?

Por último el informe termina (pag. 36 y siguientes) con siete páginas dedicadas a reconvenir a la policía de los países miembros y a decirle cómo debería tratar las pruebas electrónicas, recomendación que se hace en este informe, probablemente, por que este caso puede servir de ejemplo a las policías de como no deben recogerse pruebas informáticas. La única forma en la cual se puede asegurar la autenticidad de documentos contenidos en archivos informáticos es que se obtengan bajo la tutela judicial y desde un primer momento estas pruebas queden bajo la custodia de autoridades jurisdiccionales independientes y las pruebas forenses se realicen sólo sobre una copia exacta del contenido de los discos duros o memorias.


De este modo, el propio informe de la Interpol es el que viene a traer más dudas sobre el origen de los archivos informáticos publicados por el País y con los que se pretende atacar a Venezuela y Ecuador.

Así lo han expresado también los académicos estadounidenses Miguel Tinker-Salas, profesor de la Universidad de Pomona (California) y Forrest Hylerton, profesor de la Universidad New York, quienes advirtieron que hubo un mal uso de la información encontrada en las computadoras de alias Raúl Reyes, por parte del Gobierno colombiano y la Interpol.

Miguel Tinker-Salas, experto también en temas latinoamericanos, indicó que existe una serie de malas interpretaciones sobre el contenido de los ordenadores y que tras de ello hay un trasfondo político. “Hay que recalcar que la Interpol solo puede pronunciarse si existió manipulación. Pero ellos no aseguran si los elementos encontrados son originales y no pueden certificar la información”. Además, calificó como un problema el hecho de que la difusión del informe se haya realizado en Colombia, pues eso demostraría que la Interpol defiende los intereses del Gobierno de Álvaro Uribe, apoyado por Estados Unidos.

Forrest Hylerton, de la Universidad New York manifestó la necesidad de que el proceso de verificación del contenido sea efectuado por una institución que garantice mayor independencia. “Es probable que las computadoras sí hayan resistido el bombardero colombiano, pero el problema es que no sabemos nada más, ni qué tratamiento tuvieron”, afirmó Forrest Hylerton.

La realidad es que Colombía sí que manipuló los ordenadores de las FARC. Los medios de comunicación, el gobierno colombiano y los directivos de Interpol han destacado los elementos que les interesaban con titulares como "Interpol da por verdaderos los datos hallados en el ordenador de Raúl Reyes" o "Según la agencia policial, Venezuela financió a las FARC" (El País). La evidencia más elocuente de que estos titulares son mentira es que el informe de la Interpol, para asegurar su imparcialidad, fue realizado por técnicos informáticos que no sabían español y no podían comprender políticamente lo que decían los archivos. Así lo dice el informe: "Los expertos provenían de fuera de la región y no hablaban español, lo que contribuyó a eliminar la posibilidad de que se viesen influenciados por el contenido de los datos que estaban analizando ”. El informe de un técnico informático que no comprende español no puede decir que Venezuela financia a las FARC porque no entiende una sola palabra de lo que dicen los archivos.


La tergiversación de algunos medios ha llevado a que mientras el resumen del informe de la Interpol afirma:

La verificación realizada por INTERPOL de las ocho pruebas instrumentales citadas no implica la validación de la exactitud de los archivos de usuario que contienen, de la interpretación que cualquier país pueda hacer de dichos archivos, ni de su origen.

El diario El País en su crónica de Maite Rico y Pilar Lozano titula "Interpol certifica que los ordenadores de las FARC no fueron manipulados", y subtitula "El organismo policial asegura que los portátiles pertenecían a Raúl Reyes".
Por otro lado, filtrando a la prensa amiga supuestos contenidos de los ordenadores que implicaban a Venezuela y Ecuador, las autoridades colombianas han mostrado al mundo que tenían un interés especial en criminalizar a esos gobiernos, más que en permitir a jueces y fuerzas de seguridad trabajar. Si tanta transparencia informativa quería dar a la información, sería bueno conocer qué información tenían las FARC sobre crímenes de paramilitares y a qué miembros de la Administración de Uribe implican en el paramilitarismo, seguro que había mucho de eso en los cientos de gigas que dice que ocupa el material informático.




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Véase este artículo en inglés en Tlaxcala, traducido por Machetera: http://www.tlaxcala.es/pp.asp?reference=5170&lg=en

Rebelión

jueves, 15 de mayo de 2008

Aprueba Comité de la Cámara de Representantes 1,600 mdd para la Iniciativa Mérida

j. jesús esquivel

Washington, 14 de mayo (apro).- Después de un acalorado debate, en el que se puso en tela de juicio la integridad de las Fuerzas Armadas, policiales y del gobierno de México en la lucha contra el narcotráfico, el Comité de Relaciones Internacionales de la Cámara de Representantes aprobó por mayoría en un voto oral, un paquete de mil 600 millones de dólares para financiar durante tres años la instrumentación de la llamada Iniciativa Mérida.

“La narcoviolencia en México no está solamente socavando la seguridad de nuestros amigos del sur, sino también alimentando el comercio de la droga y la violencia aquí en Estados Unidos”, declaró Eliot Engel, el representante demócrata de Nueva York y presidente del Subcomité de Asuntos del Hemisferio Occidental, después que se aprobó el paquete presupuestal para financiar a la Iniciativa Mérida.

En la sesión del Comité de Relaciones Internacionales del Congreso federal estadunidense, se aclaró que un incentivo que provocó no sólo la aprobación de los fondos, sino el aumentarlos de mil 400 millones a mil 600 millones de dólares, fue el hecho de los recientes asesinatos de jefes policiacos en varios puntos de México.

“Los recientes eventos de México hacen a esta legislación más crucial que nunca”, subrayó el congresista de Nueva York.

Proceso