Este artículo es del 12 de octubre del 2006 y apareció en La Jornada
Adolfo Sánchez Rebolledo
¿Otro partido de izquierda?
La entrevista concedida por Jesús Zambrano a La Jornada el martes pasado es una rara avis en el pensamiento perredista. Primero, porque este representante de los llamados "moderados" se atreve a hablar de asuntos que normalmente no se tocan fuera del círculo de iniciados. En segundo, porque anuncia enfáticamente que "se equivocan si creen que nos vamos a desmarcar de Andrés Manuel López Obrador", tema que surgió a la luz luego de la crítica de Cuauhtémoc Cárdenas en torno a la convención nacional democrática y la estrategia de postular a un presidente legítimo en la persona del ex representante de la coalición Por el Bien de Todos. Si bien no me parece adecuado rechazar la crítica de los aciertos y errores como una "autoflagelación", Zambrano admite que el partido deberá, de todos modos, realizar una autocrítica "para no terminar siendo un estorbo al movimiento de resistencia civil" (sic), asunto que merecería de su parte un examen más riguroso.
Con todo, Zambrano ha dejado correr la pregunta que está en el aire: ¿es necesario un nuevo partido, toda vez que ya se han dado pasos hacia la creación formal del Frente Amplio Progresista? El dice que no, aunque deja abierta la puerta si se produce una rara solicitud. "El partido debe renovarse y abrirse para que se reincorporen, por ejemplo, los intelectuales que se habían alejado. Inclusive quedaría en segundo plano el nombre del partido." Es obvio que este solo tema exigiría un pronunciamiento de fondo del PRD, pues obliga a revisar críticamente muchos de los supuestos implícitos en su acción, en particular la desmitificación de las corrientes que vienen a ser la expresión de un falso pluralismo, éste sí, incompatible tal como está, con una vida interna democrática de la que se halle ausente toda forma de antintelectualismo. Hay, sin embargo, otros temas de orden ideológico o estratégico que tal vez habría que revisar en términos del futuro para decidir probables cursos de acción.
Hoy, como ha escrito Santos Bastidas, "es más claro que nunca: el futuro de nuestra democracia depende en buena medida de lo que suceda con la izquierda". Si el PRD es capaz de asimilar el crecimiento espectacular de su votación y a la vez transformarse en un partido mucho más abierto a la sociedad y, por tanto, menos ensimismado en sus militantes y corrientes, entonces sería posible pensar en una formación política distinta, capaz de ser la portadora de una idea de cambio sustentada en los grandes proyectos de reforma que están pendientes y ya no es posible impulsarlos bajo la dirección de una alianza entre el PRI y el PAN, pero esta vez bajo la conducción de los segundos. Sólo entonces la izquierda podrá desplegar un programa de largo aliento sin limitarse a los pequeños avances que hoy se logran gracias a la confrontación en el plano político más inmediato. Mientras tal conjunción entre política y programa no sea, por así decir, el tema central del partido, la pretensión de unir en un mismo cauce política y movimiento de acción popular podría derivar, ya en la instrumentalización de los segundos o en políticas sin credibilidad.
Para ser productiva, la idea de la democracia en México sólo puede ir a contracorriente de los llamados "paradigmas" sobre el "fin de la Historia" en un mundo cuya unidad sustancial hoy pretende ser sustentada en el derecho natural, prescrito con variantes por el pensamiento hegemónico conservador religioso. Sin esa crítica la izquierda es irrelevante, como lo es si no pasa de las palabras a los hechos y hace política contra la desigualdad y sus causas, pues es en ese universo donde se entierran los sueños de progreso de los mexicanos. Justo porque la democracia, en cuanto conjunto de normas y procedimientos, se quiere hacer pasar como el equivalente del mercado en la competencia política, será preciso un cambio de calidad en la correlación de fuerzas para impulsar otra política económica, es decir, arribar a nuevos consensos fundados en el pluralismo, con fuerza suficiente para sustentar la reforma social tantas veces pospuesta. Sin embargo, la mera posibilidad de que eso pudiera ocurrir ha suscitado una reacción tan desmesurada entre quienes piensan la tarea del gobierno democrático como un multiplicador institucional y legal de la riqueza de los particulares, posponiendo sine die el tema de la redistribución del ingreso del cual, en otros países capitalistas, depende en general la prosperidad de sus sociedades. Pero la historia es más rica que dichos dogmas. Está nuestro propio caso que en rigor no puede asimilarse a otras formas de transición. Aquí nos hemos acercado a la democracia mediante un largo y original rodeo institucional y legal al tema electoral, dejando para después otros cambios en el orden político, hasta el grado que la ausencia de reformas ya comienza a repercutir en la solidez y eficacia del sistema. Pero esa ruta virtuosa también ha propiciado la ilusión perversa de que, en materia democrática, todo o casi todo lo importante estaba hecho, cuando en rigor estamos ante la necesidad de avanzar hacia cambios aún más profundos en el orden político y legal constitucional.
Es evidente que hoy la sociedad tiene que pensar en cómo resolver nuevos problemas cuya existencia no soñábamos hace apenas una década: gracias al desarrollo de las ciencias y la tecnología, aprender se ha vuelto alimento de primera necesidad. Pero buena parte de la vida social sigue regida por antiguos patrones de selección y exclusión, de explotación e inequidad, cuya lógica no ha cambiado por siglos. Ni cambiarán, tampoco, sin poner en tensión enormes energías sociales capaces de realizar un vasto, tal vez conflictivo, proceso de transformación. Pero no es fatal que eso ocurra. La sociedad puede pudrirse mientras busca su panacea y la izquierda también.
Manuel Martínez te fuiste en silencio como el hombre de bien que siempre fuiste. Te recordaremos.
La Jornada 12 de octubre del 2006
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martes, 13 de noviembre de 2007
viernes, 12 de octubre de 2007
Historias de Chuchos: Los Chuchos cercan a Ebrard y a Batres
El PRD capitalino se ofrece como mediador entre ambas corrientes
Toman perredistas tribuna de la Asamblea para denunciar alianzas de Nueva Izquierda
Acusa G-14 a Círigo de traición por trabajar en favor de dotar de legitimidad a Calderón
Gabriela Romero, Raúl Llanos y Rocío González
Legisladores del PRD cubrieron con una manta la tribuna de la ALDF y acusaron a su coordinador Víctor Hugo Círigo de traición Foto: José Antonio López
Para denunciar públicamente la alianza que existe entre los diputados de Nueva Izquierda (NI) del PRD con Acción Nacional (PAN) y el secretario de Gobernación, Francisco Ramírez, los 14 legisladores perredistas que integran el Frente Político de Izquierda (FPI) tomaron ayer por alrededor de cinco minutos la tribuna de la Asamblea Legislativa del Distrito Federal (ALDF), la cual cubrieron con una manta de 9 x 6 metros, en la que se leía: “Círigo traidor”.
Por el sonido comenzó a escucharse la voz de Agustín Guerrero, del FPI, quien debajo de la manta leía un comunicado: “… la corriente de Nueva Izquierda trabaja abiertamente en favor del reconocimiento del gobierno ilegítimo que encabeza Felipe Calderón…”
Desde su curul, las panistas Paula Soto, Paz Quiñónez y Margarita Martínez coreaban: “¡fuera, fuera, fuera!”. En las curules del PRI alguien pidió: “que corten el sonido”, mientras que en el otro extremo Mauricio Toledo preguntaba a Víctor Hugo Círigo Vásquez: “¿qué hacemos, señor?”
Con una señal Círigo, quien se mantenía en su curul junto a Sergio Cedillo y José Luis Morúa, contuvo a Toledo. En tanto Daniel Ordóñez planteó decretar un receso.
Los gritos de “Bejaranistas”, “¿Dónde están las ligas?”, “Fuera, fuera”, opacaron la súplicas de la presidente de la mesa directiva, Nancy Cárdenas (NI) de volver al orden.
De repente, Toledo, visiblemente molesto, se levantó de la curul y se dirigió a Sergio Ávila, del FPI, quien sostenía la punta de la manta, gritándole una serie de injurias y amenazas. Esthela Damián (NI) corrió para detenerlo, evitando que éste llegara a los golpes.
Por fin, Cárdenas decretó un receso de 15 minutos. Círigo Vásquez solicitó a los coordinadores del PAN, Miguel Hernández, y del PRI, Jorge Schaffino, su respaldo para dar una conferencia de prensa conjunta. “Es una agresión a la Asamblea que no nos permitan trabajar”, argumentó.
Ahí, reprobó la actitud de “un grupo de diputados que el día de hoy decide de manera agresiva, de fuerza, asaltar la tribuna de la Asamblea”.
A pregunta expresa, Víctor Hugo Círigo rechazó haber establecido “alianzas inconfesables”. Aunque advirtió: “político que no negocia, hay que sospechar de él”.
En el interior del salón de plenos, los diputados del FPI, integrado por Izquierda Democrática Nacional (IDN), Unidad y Renovación (Unyr) e Izquierda Social, dejaban libre la tribuna, reanudando la sesión.
Minutos después el llamado G-14, en conferencia de prensa, ratificó que no permitirá más imposiciones de alguien a quien moralmente no reconocen como su coordinador, ya que insiste en fortalecer y dotar de legitimidad a Felipe Calderón, por lo que solicitaron al Comité Ejecutivo Estatal del PRD convocar el lunes, con carácter de urgente, a una reunión a los 34 diputados que integran la fracción.
“Tienen que explicar sobre los acuerdos que realizó René Arce y Víctor Hugo Círigo con la presidenta del PAN en el DF, si los 57 millones de pesos son un pago a compromisos o son un abono, e informar sobre el ejercicio de mil millones de pesos que es el presupuesto de 2007 de la Asamblea Legislativa”, detalló Guerrero Castillo.
Tomás Pliego fue más allá al acusar a NI de pretender poner en jaque al gobierno que encabeza Marcelo Ebrard movilizando a grupos de vendedores ambulantes y transportistas. “Buscan generar una mala imagen de la ciudad, en una actitud totalmente anti institucional que demuestra una vez más las alianzas del PAN y Nueva Izquierda”.
Llaman a limar asperezas
Más tarde, el dirigente del PRD capitalino, Ricardo Ruiz Suárez, aseguró que ese instituto político actuará como mediador para conciliar los diferendos que se han presentado entre las corrientes de este partido en la ALDF, a fin de que se resuelvan por la vía institucional.
En entrevista, dijo que después de conocer la toma de la tribuna del órgano legislativo invitó al coordinador de la bancada perredista en el órgano legislativo, Víctor Hugo Círigo, de NI, y al diputado Agustín Guerrero, de IDN, a sostener un encuentro, para que diriman sus diferencias.
En coincidencia, el secretario general, Carlos Reyes Gámiz, señaló que el comité estatal está en la mejor disposición de abrir espacios de pluralidad para superar los desencuentros de los diputados del PRD, y de esta manera fortalecer el trato de los 37 legisladores con su coordinador parlamentario
La Jornada 12 de octubre del 2007
Toman perredistas tribuna de la Asamblea para denunciar alianzas de Nueva Izquierda
Acusa G-14 a Círigo de traición por trabajar en favor de dotar de legitimidad a Calderón
Gabriela Romero, Raúl Llanos y Rocío González
Legisladores del PRD cubrieron con una manta la tribuna de la ALDF y acusaron a su coordinador Víctor Hugo Círigo de traición Foto: José Antonio López
Para denunciar públicamente la alianza que existe entre los diputados de Nueva Izquierda (NI) del PRD con Acción Nacional (PAN) y el secretario de Gobernación, Francisco Ramírez, los 14 legisladores perredistas que integran el Frente Político de Izquierda (FPI) tomaron ayer por alrededor de cinco minutos la tribuna de la Asamblea Legislativa del Distrito Federal (ALDF), la cual cubrieron con una manta de 9 x 6 metros, en la que se leía: “Círigo traidor”.
Por el sonido comenzó a escucharse la voz de Agustín Guerrero, del FPI, quien debajo de la manta leía un comunicado: “… la corriente de Nueva Izquierda trabaja abiertamente en favor del reconocimiento del gobierno ilegítimo que encabeza Felipe Calderón…”
Desde su curul, las panistas Paula Soto, Paz Quiñónez y Margarita Martínez coreaban: “¡fuera, fuera, fuera!”. En las curules del PRI alguien pidió: “que corten el sonido”, mientras que en el otro extremo Mauricio Toledo preguntaba a Víctor Hugo Círigo Vásquez: “¿qué hacemos, señor?”
Con una señal Círigo, quien se mantenía en su curul junto a Sergio Cedillo y José Luis Morúa, contuvo a Toledo. En tanto Daniel Ordóñez planteó decretar un receso.
Los gritos de “Bejaranistas”, “¿Dónde están las ligas?”, “Fuera, fuera”, opacaron la súplicas de la presidente de la mesa directiva, Nancy Cárdenas (NI) de volver al orden.
De repente, Toledo, visiblemente molesto, se levantó de la curul y se dirigió a Sergio Ávila, del FPI, quien sostenía la punta de la manta, gritándole una serie de injurias y amenazas. Esthela Damián (NI) corrió para detenerlo, evitando que éste llegara a los golpes.
Por fin, Cárdenas decretó un receso de 15 minutos. Círigo Vásquez solicitó a los coordinadores del PAN, Miguel Hernández, y del PRI, Jorge Schaffino, su respaldo para dar una conferencia de prensa conjunta. “Es una agresión a la Asamblea que no nos permitan trabajar”, argumentó.
Ahí, reprobó la actitud de “un grupo de diputados que el día de hoy decide de manera agresiva, de fuerza, asaltar la tribuna de la Asamblea”.
A pregunta expresa, Víctor Hugo Círigo rechazó haber establecido “alianzas inconfesables”. Aunque advirtió: “político que no negocia, hay que sospechar de él”.
En el interior del salón de plenos, los diputados del FPI, integrado por Izquierda Democrática Nacional (IDN), Unidad y Renovación (Unyr) e Izquierda Social, dejaban libre la tribuna, reanudando la sesión.
Minutos después el llamado G-14, en conferencia de prensa, ratificó que no permitirá más imposiciones de alguien a quien moralmente no reconocen como su coordinador, ya que insiste en fortalecer y dotar de legitimidad a Felipe Calderón, por lo que solicitaron al Comité Ejecutivo Estatal del PRD convocar el lunes, con carácter de urgente, a una reunión a los 34 diputados que integran la fracción.
“Tienen que explicar sobre los acuerdos que realizó René Arce y Víctor Hugo Círigo con la presidenta del PAN en el DF, si los 57 millones de pesos son un pago a compromisos o son un abono, e informar sobre el ejercicio de mil millones de pesos que es el presupuesto de 2007 de la Asamblea Legislativa”, detalló Guerrero Castillo.
Tomás Pliego fue más allá al acusar a NI de pretender poner en jaque al gobierno que encabeza Marcelo Ebrard movilizando a grupos de vendedores ambulantes y transportistas. “Buscan generar una mala imagen de la ciudad, en una actitud totalmente anti institucional que demuestra una vez más las alianzas del PAN y Nueva Izquierda”.
Llaman a limar asperezas
Más tarde, el dirigente del PRD capitalino, Ricardo Ruiz Suárez, aseguró que ese instituto político actuará como mediador para conciliar los diferendos que se han presentado entre las corrientes de este partido en la ALDF, a fin de que se resuelvan por la vía institucional.
En entrevista, dijo que después de conocer la toma de la tribuna del órgano legislativo invitó al coordinador de la bancada perredista en el órgano legislativo, Víctor Hugo Círigo, de NI, y al diputado Agustín Guerrero, de IDN, a sostener un encuentro, para que diriman sus diferencias.
En coincidencia, el secretario general, Carlos Reyes Gámiz, señaló que el comité estatal está en la mejor disposición de abrir espacios de pluralidad para superar los desencuentros de los diputados del PRD, y de esta manera fortalecer el trato de los 37 legisladores con su coordinador parlamentario
La Jornada 12 de octubre del 2007
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Historias de Chuchos
Pone en riesgo la gobernabilidad de la ALDF, afirman; exigen al PRD nacional intervenir
Acusan perredistas a Círigo de tener acuerdos con Gobernación y el PAN-DF
Raúl Llanos y Gabriela Romero
La confrontación dentro del grupo parlamentario del PRD en la Asamblea Legislativa del Distrito Federal (ALDF) llegó ayer a su punto más álgido luego de que el G-14, integrado por los diputados de Izquierda Democrática Nacional (IDN), Unidad y Renovación (Unyr) e Izquierda Social, acusaron a su coordinador, Víctor Hugo Círigo, de tener acuerdos con el secretario de Gobernación, Francisco Ramírez Acuña, y con la dirigente del PAN capitalino, Mariana Gómez del Campo, por lo cual no sólo amagaron con desconocerlo en su cargo, sino que pidieron la intervención de la dirigencia nacional y estatal del Sol Azteca para atender este asunto.
Este nuevo capítulo de la disputa entre los legisladores del G-14 y Nueva Izquierda (NI), encabezada por Círigo, se dio durante la reunión que tuvieron ayer 32 de los 34 integrantes de esa fracción, convocada exclusivamente para nombrar al sucesor del director general de Comunicación Social de la ALDF.
Sin embargo, para los del G-14 esa “convocatoria unilateral” –pues “sólo la avalaron los de NI”– fue la gota que derramó el vaso, y decidieron externar ahí su inconformidad con lo que calificaron como una “conducta dictatorial” y de “traición al partido”, por parte de Víctor Hugo Círigo, a quien de paso exigieron “transparencia” en el manejo del presupuesto de la Asamblea Legislativa durante este año, pues no ha informado el destino de los casi mil millones de pesos que tiene asignado este órgano de gobierno.
Entrevistados luego de esa reunión, integrantes del G-14 expresaron que a partir de la próxima semana realizarán acciones de protesta, desde marchar a la sede del PRD nacional y local, hasta “denunciar ante los capitalinos la intención de NI de afectar a su partido, a la Asamblea y al proyecto de izquierda del gobierno de Marcelo Ebrard”.
Inclusive, después de la “encerrona” perredista, el G-14 ofreció una conferencia de prensa, en la que no aceptaron preguntas. Leyeron un documento en donde acusan a Víctor Hugo Círigo de “tomar acuerdos a espaldas de los diputados del PRD” y de que con sus “decisiones unilaterales (…) pone en riesgo la gobernabilidad” de la ALDF.
En el texto también le formulan siete preguntas, entre ellas: ¿a qué acuerdos ha llegado con el PAN desde la coordinación del grupo parlamentario?, ¿cuáles son los compromisos que tiene con el secretario de Gobernación del gobierno espurio?, ¿cuáles son los acuerdos entre Círigo, René Arce y Mariana Gómez del Campo, dirigente del PAN-DF? y ¿cómo afectarán esos acuerdos el presupuesto del Gobierno del Distrito Federal?
Agustín Guerrero, Edgar Torres, Avelino Méndez, Tomás Pliego y Humberto Morgan coincidieron, por separado, que esas mismas críticas se las formularon en la reunión de la fracción a Círigo, pero éste nunca respondió ni desmintió esos acuerdos con “la derecha”, por lo que “el que calla, otorga”.
Al respecto, Isaías Villa, integrante de NI, manifestó que ni Círigo ni la gente de su corriente contestó a las acusaciones porque son “provocaciones, infundios y faltos de prueba”.
De hecho, Guerrero añadió que por la tarde, en la reunión de la Comisión de Gobierno, dejó en claro que el G-14 valora el desconocimiento de Círigo como su coordinador, que contrastó con la postura de su compañera de bancada, Leticia Quezada, quien ayer mismo lo desconoció públicamente.
La Jornada 11 de octubre del 2007
Acusan perredistas a Círigo de tener acuerdos con Gobernación y el PAN-DF
Raúl Llanos y Gabriela Romero
La confrontación dentro del grupo parlamentario del PRD en la Asamblea Legislativa del Distrito Federal (ALDF) llegó ayer a su punto más álgido luego de que el G-14, integrado por los diputados de Izquierda Democrática Nacional (IDN), Unidad y Renovación (Unyr) e Izquierda Social, acusaron a su coordinador, Víctor Hugo Círigo, de tener acuerdos con el secretario de Gobernación, Francisco Ramírez Acuña, y con la dirigente del PAN capitalino, Mariana Gómez del Campo, por lo cual no sólo amagaron con desconocerlo en su cargo, sino que pidieron la intervención de la dirigencia nacional y estatal del Sol Azteca para atender este asunto.
Este nuevo capítulo de la disputa entre los legisladores del G-14 y Nueva Izquierda (NI), encabezada por Círigo, se dio durante la reunión que tuvieron ayer 32 de los 34 integrantes de esa fracción, convocada exclusivamente para nombrar al sucesor del director general de Comunicación Social de la ALDF.
Sin embargo, para los del G-14 esa “convocatoria unilateral” –pues “sólo la avalaron los de NI”– fue la gota que derramó el vaso, y decidieron externar ahí su inconformidad con lo que calificaron como una “conducta dictatorial” y de “traición al partido”, por parte de Víctor Hugo Círigo, a quien de paso exigieron “transparencia” en el manejo del presupuesto de la Asamblea Legislativa durante este año, pues no ha informado el destino de los casi mil millones de pesos que tiene asignado este órgano de gobierno.
Entrevistados luego de esa reunión, integrantes del G-14 expresaron que a partir de la próxima semana realizarán acciones de protesta, desde marchar a la sede del PRD nacional y local, hasta “denunciar ante los capitalinos la intención de NI de afectar a su partido, a la Asamblea y al proyecto de izquierda del gobierno de Marcelo Ebrard”.
Inclusive, después de la “encerrona” perredista, el G-14 ofreció una conferencia de prensa, en la que no aceptaron preguntas. Leyeron un documento en donde acusan a Víctor Hugo Círigo de “tomar acuerdos a espaldas de los diputados del PRD” y de que con sus “decisiones unilaterales (…) pone en riesgo la gobernabilidad” de la ALDF.
En el texto también le formulan siete preguntas, entre ellas: ¿a qué acuerdos ha llegado con el PAN desde la coordinación del grupo parlamentario?, ¿cuáles son los compromisos que tiene con el secretario de Gobernación del gobierno espurio?, ¿cuáles son los acuerdos entre Círigo, René Arce y Mariana Gómez del Campo, dirigente del PAN-DF? y ¿cómo afectarán esos acuerdos el presupuesto del Gobierno del Distrito Federal?
Agustín Guerrero, Edgar Torres, Avelino Méndez, Tomás Pliego y Humberto Morgan coincidieron, por separado, que esas mismas críticas se las formularon en la reunión de la fracción a Círigo, pero éste nunca respondió ni desmintió esos acuerdos con “la derecha”, por lo que “el que calla, otorga”.
Al respecto, Isaías Villa, integrante de NI, manifestó que ni Círigo ni la gente de su corriente contestó a las acusaciones porque son “provocaciones, infundios y faltos de prueba”.
De hecho, Guerrero añadió que por la tarde, en la reunión de la Comisión de Gobierno, dejó en claro que el G-14 valora el desconocimiento de Círigo como su coordinador, que contrastó con la postura de su compañera de bancada, Leticia Quezada, quien ayer mismo lo desconoció públicamente.
La Jornada 11 de octubre del 2007
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martes, 4 de septiembre de 2007
Historias de Chuchos (1)
Ciudad Perdida
Miguel Angel Velázquez ciudadperdida_2000@yahoo.com.mx • ciudadangel@hotmail.com
Cisma en el PRD
Fuera caretas en el congreso del sol azteca
La mano priísta que mueve a Nueva Izquierda
Por fin se quitaron la careta y hundieron su larga daga en el cuerpo del PRD, ya en proceso de descomposición, para acabar con él de una vez por todas. Los despojos quedarán en manos de Jesús Ortega, Jesús Zambrano, Carlos Navarrete, René Arce y Pablo Gómez, quien termina una carrera política, a veces brillante, en el triste oficio de sepulturero.
El golpe se dio en el congreso perredista, pero se cocinó lejos de la mirada de su militancia. La mano del priísta Manlio Fabio Beltrones Rivera, en acuerdo con los operadores de Los Pinos, tocaron la espalda Carlos Navarrete para convencerlo de sembrar en ese encuentro el acuerdo por el cual se daría el reconocimiento a Felipe Calderón, mediante un “diálogo republicano, en el marco de un nuevo régimen político”.
Eso quiere decir que el senador Beltrones Rivera, a quien se le ha prometido ser el jefe de gabinete de esa supuesta nueva estructura de gobierno, abrirá las puertas de ese diálogo con el que por fin el PRD dé su reconocimiento a Felipe Calderón.
Por eso, aun cuando el sábado por la tarde entre los perredistas se acordó no llevar al pleno el punto en el que se dejaba abierta la posibilidad al reconocimiento, ayer se dio el golpe y se coló disfrazado, entre los temas a discusión, en la “agenda legislativa”. El punto establecía que a una reforma del Estado correspondía el diálogo.
Entonces se rompieron los acuerdos. La votación se inclinó a favor de la propuesta que defendieron en tribuna Navarrete y Gómez, pero no fue 80 por ciento de los delegados, como presumía Nueva Izquierda, el que los apoyó, sino mucho menos, y quienes se negaron a la complicidad, porque ya estaban enterados de los acuerdos con el priísta Beltrones, abandonaron el congreso.
Martí Batres y Armando Quintero, junto con muchos otros, hicieron manifiesto su rechazo al acuerdo, e incluso rompieron las papeletas de voto que se les habían repartido. La escisión tan pronosticada al fin se logró. Hay quienes aseguran que Leonel Cota llamó en varias ocasiones a Batres para pedirle que regresara al congreso junto con los otros que lo abandonaron, pero fue inútil el intento. El PRD está seriamente dividido.
Cosa extraña, en el salón donde se efectuaba el congreso también se quedó Alejandro Encinas, quien hacía intentos vanos por tratar de cambiar la historia, que, hasta donde va, sólo da cuenta de su próxima derrota.
Más tarde las cosas seguían empeorando porque de uno y otro lado las posturas estaban fijas. Para Nueva Izquierda, que tiene que rendir cuentas a Beltrones y Calderón, no es posible echar por tierra su propuesta, y los seguidores de López Obrador no están dispuestos a acompañar el sonsonete del “diálogo republicano” que les significa traición.
No obstante, hay militantes que aseguran que el crimen no está consumado, que el cuerpo del PRD yace podrido y apuñalado, pero que aún conserva vivo el cerebro, y que es la militancia, los de abajo, los que lo rescatarán, tal vez para injertarlo en un cuerpo sano.
Eso, en otras palabras, quiere decir, según ellos, que aún queda la esperanza de que después de los vergonzosos resultados de este congreso la militancia se rebele y elija a Encinas como su nuevo dirigente, para darle nueva vida al PRD.
No hay muchos que apuesten a ese escenario, pero todos aseguran que esa será la última esperanza. Por lo pronto el golpe está dado, y como dicen los pesimistas: por fin se quitaron la máscara y se apoderaron del partido, y en el aire se escucha el lugar común que adivinaba el golpe: ¡se los dije!
20 de agosto del 2007
Miguel Angel Velázquez ciudadperdida_2000@yahoo.com.mx • ciudadangel@hotmail.com
Cisma en el PRD
Fuera caretas en el congreso del sol azteca
La mano priísta que mueve a Nueva Izquierda
Por fin se quitaron la careta y hundieron su larga daga en el cuerpo del PRD, ya en proceso de descomposición, para acabar con él de una vez por todas. Los despojos quedarán en manos de Jesús Ortega, Jesús Zambrano, Carlos Navarrete, René Arce y Pablo Gómez, quien termina una carrera política, a veces brillante, en el triste oficio de sepulturero.
El golpe se dio en el congreso perredista, pero se cocinó lejos de la mirada de su militancia. La mano del priísta Manlio Fabio Beltrones Rivera, en acuerdo con los operadores de Los Pinos, tocaron la espalda Carlos Navarrete para convencerlo de sembrar en ese encuentro el acuerdo por el cual se daría el reconocimiento a Felipe Calderón, mediante un “diálogo republicano, en el marco de un nuevo régimen político”.
Eso quiere decir que el senador Beltrones Rivera, a quien se le ha prometido ser el jefe de gabinete de esa supuesta nueva estructura de gobierno, abrirá las puertas de ese diálogo con el que por fin el PRD dé su reconocimiento a Felipe Calderón.
Por eso, aun cuando el sábado por la tarde entre los perredistas se acordó no llevar al pleno el punto en el que se dejaba abierta la posibilidad al reconocimiento, ayer se dio el golpe y se coló disfrazado, entre los temas a discusión, en la “agenda legislativa”. El punto establecía que a una reforma del Estado correspondía el diálogo.
Entonces se rompieron los acuerdos. La votación se inclinó a favor de la propuesta que defendieron en tribuna Navarrete y Gómez, pero no fue 80 por ciento de los delegados, como presumía Nueva Izquierda, el que los apoyó, sino mucho menos, y quienes se negaron a la complicidad, porque ya estaban enterados de los acuerdos con el priísta Beltrones, abandonaron el congreso.
Martí Batres y Armando Quintero, junto con muchos otros, hicieron manifiesto su rechazo al acuerdo, e incluso rompieron las papeletas de voto que se les habían repartido. La escisión tan pronosticada al fin se logró. Hay quienes aseguran que Leonel Cota llamó en varias ocasiones a Batres para pedirle que regresara al congreso junto con los otros que lo abandonaron, pero fue inútil el intento. El PRD está seriamente dividido.
Cosa extraña, en el salón donde se efectuaba el congreso también se quedó Alejandro Encinas, quien hacía intentos vanos por tratar de cambiar la historia, que, hasta donde va, sólo da cuenta de su próxima derrota.
Más tarde las cosas seguían empeorando porque de uno y otro lado las posturas estaban fijas. Para Nueva Izquierda, que tiene que rendir cuentas a Beltrones y Calderón, no es posible echar por tierra su propuesta, y los seguidores de López Obrador no están dispuestos a acompañar el sonsonete del “diálogo republicano” que les significa traición.
No obstante, hay militantes que aseguran que el crimen no está consumado, que el cuerpo del PRD yace podrido y apuñalado, pero que aún conserva vivo el cerebro, y que es la militancia, los de abajo, los que lo rescatarán, tal vez para injertarlo en un cuerpo sano.
Eso, en otras palabras, quiere decir, según ellos, que aún queda la esperanza de que después de los vergonzosos resultados de este congreso la militancia se rebele y elija a Encinas como su nuevo dirigente, para darle nueva vida al PRD.
No hay muchos que apuesten a ese escenario, pero todos aseguran que esa será la última esperanza. Por lo pronto el golpe está dado, y como dicen los pesimistas: por fin se quitaron la máscara y se apoderaron del partido, y en el aire se escucha el lugar común que adivinaba el golpe: ¡se los dije!
20 de agosto del 2007
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