miércoles, 7 de noviembre de 2007
Tabasco: un microcosmos que pudo evitarse
Creo que es hora de comenzar a exigirle a Luege Tamargo que dé la cara y nos explique las razones por las cuales la citada Presa Peñitas tenía un aforo tan elevado. Este señor, más preocupado por buscarle problemas a la Ciudad de México y a Marcelo Ebrard al querer subir el precio del agua que se consume en la Capital del país, se olvidó de hacer su trabajo y ahora ante la desgracia, se le ve pasmado. Tenemos que hacerle una visita, como Resistencia, para que nos aclare porque pasó la inundación, ya que él junto con su jefel el Espurio Calderón, estaban más preocupados por una inminente inundación en la Ciudad de México y olvidaron que los problemas de este tipo se presentan siempre en las costas y en el Sureste (en el 2005 sucedió en Chiapas).
Dice Carlos Monsivaís en uno de sus libros: "Si la naturaleza contradice a Stalin, la naturaleza está equivocada", ahora el Pelele nos quiere enjaretar que todo se debe al cambio climático, jajajajajaja. Hace años en un comercial para concientizar sobre el uso del agua se decía, "El cielo (bueno, en realidad decían dios, pero me pueden reclamar que esta es una página laica) da el agua, pero no la entuba", así que el problema puede deberse al cambio climático, pero las autoridades, no importa si son usurpadoras y espurias, deben canalizar recursos para evitar estas tragedias, porque ellos manejan los presupuestos necesarios para evitar estos siniestros.
Tabasco: un microcosmos que pudo evitarse
Luis Linares Zapata
Tabasco y su repetida tragedia no puede menos que convertirse en un microcosmos de lo que, en lo general, sucede con la casa común de los mexicanos. En el fondo de estos infelices acontecimientos está el largo (ciertamente inmerecido) periodo durante el cual se ha venido aplicando un depredador modelo de gobierno. Los resultados que tal modelo ha provocado están a la vista: salvaje uso de los recursos naturales, innumerables oportunidades desperdiciadas, urgencias abrumadoras e improvisación cotidiana en el actuar de la administración pública, privatizaciones a precio de regalo y graciosas transferencias de empresas a los extranjeros, corrupción creciente y complicidades perversas en las altas esferas decisorias.
Faltan otras muchas características ya bien definidas durante los largos años en que ha sido el horizonte productivo y político, pero con el listado que se adelantó es suficiente para invocar la urgencia de su recambio. Culpar al cambio climático de los sucesos (¿naturales?) no es más que una prueba fehaciente de la actitud timorata de Calderón, presidente del oficialismo más atrincherado, para desviar responsabilidades y diluir la posibilidad de enfrentar la cruenta realidad imperante. Lo más probable, y a pesar de las gravísimas consecuencias derivadas, es que ante la tragedia muy poco sea lo que se ponga bajo severo escrutinio y se finquen las responsabilidades debidas. Todavía más escasas, por consiguiente, serán las revisiones a fondo que pondrían en evidencia el modelo vigente. Lo más seguro es que, por el contrario, se tenga que convivir, al menos por un determinado tiempo adicional, con la tenaz e interesada voluntad cupular de su continuación a ultranza.
Las inundaciones de Tabasco pudieron ser evitadas. La misma ONU lo afirma sin necesidad de recurrir al también válido expediente de los programas hidráulicos que debieron emprenderse y concluirse desde hace años, décadas quizá. Ya en 1999, fecha de la precedente inundación tabasqueña, se determinó (Ernesto Zedillo) iniciar un programa para tal efecto. La intentona, sin embargo, se desvaneció entre los vericuetos de la burocracia y la ineptitud de los gobernadores de Tabasco. Las inversiones requeridas, y que con seguridad tendrían que ser masivas, hubieran hecho manejables las intensas lluvias del último mes de octubre e impedido esta enorme catástrofe. Pero sin llegar a tal extremo de análisis, al menos por ahora, la información disponible era suficiente para coordinar acciones precautorias efectivas. De haber sido el caso, otra historia se contaría ahora.
La simple lectura de la información publicada por la Comisión Nacional del Agua (8 y 15 de octubre) debió conducir a los responsables a emitir alertas a la población tabasqueña, cosa que por cierto hizo el gobierno local, pero sin la suficiente anticipación y con energía disimulada en ruegos. Lo cierto es que, escarbando en informes oficiales sobre el manejo de las presas del Grijalva, salta a la vista de un juicio común y corriente que en el caso de la Peñitas no se actuó acorde con lo que las estadísticas disponibles dibujaban con claridad: el incremento, cada tres años, de lluvias y escurrimientos anormales en octubre. Por razones todavía oscuras, la citada presa estaba llena a casi la total capacidad (96 por ciento) y, por tanto, no pudo resistir las avenidas adicionales. Las otras tres grandes presas, en cambio, tenían sobradas capacidades para retener adicionales lluvias (11 veces la capacidad de Peñitas), aun las más cuantiosas.
El entramado ejecutivo, tanto a nivel federal como local, no actúa en el medio mexicano de acuerdo con una previsora planeación de largo plazo. Las tareas de gran envergadura se transmutan, mucho debido a la mediocridad de los tomadores de decisión y sus mañosas maniobras, en utopías y buenas intenciones de poco realismo. Sueños, dicen con sorna de gente seria y enterada, que no son prudentes llevarlos a cabo en sus magnitudes indispensables. A las grandes obras se les rebaja hasta convertirlas en pequeñas, circunstanciales aventuras constructivas que sólo palían algunas aristas intolerables de las ingentes necesidades colectivas. El impulso hacia la grandeza ha estado ausente en el espíritu de la clase dirigente del México actual.
La urgencia, en cambio, domina por completo un quehacer público que se empequeñece ante los retos entrevistos. A ello se añade la intrincada red de complicidades para terminar en conjuntos de obras inocuas y la posposición, para tiempos mejores que nunca llegan, lo que fue planteado como parte sustantiva de un mundo mejor. El mismo cambio brusco de un gobierno federal priísta a otro panista afectó la continuidad de los trabajos iniciados y todo quedó en una nebulosa que resultó funesta para los tabasqueños afectados de manera directa y, después, para el resto de los mexicanos.
No cabe duda que la inepta administración de los gerentes, que Fox llevó al gobierno, pasaron de largo y de noche ante los inminentes peligros que el modelo neoliberal ha ido sembrando por toda la República. Los planes hidráulicos pasaron a engrosar el listado de los pendientes siempre postergables. Se antepusieron otras pasiones más cercanas a sus intereses y cortas visiones. Los enormes recursos de que dispusieron (petroleros por ejemplo) se canalizaron a trampear las elecciones, a engrosar privilegios de altos funcionarios y contratistas, a obras de relumbrón o cubrir pagarés indebidos del Fobaproa (hoy IPAB). En especial se dedicaron a financiar la penetración de las empresas extranjeras en muchos de los campos que debían reservarse a los mexicanos. Garantizar la soberanía alimentaria, la independencia tecnológica o la capacidad para diseñar el propio desarrollo industrial no cabe en el léxico de las elites nacionales.
No habrá consecuencias administrativas y menos aún penales para los que fallaron en sus cometidos, fueron omisos o francamente criminales. El tinglado decisorio del país está entrampado, atascado y las coberturas mutuas son la constante. De empezar a explorar las causas del desastre se tendría que poner en el paredón de la crítica al modelo depredador vigente.
Calderón no tiene el mínimo control de los sucesos que se le apilan con el paso de los días. El paso de las semanas y los meses harán el trabajo sucio y todo quedará en el aparente olvido hasta que otra tragedia sobrevenga o hasta que un quiebre social se torne incontrolable.
La Jornada 07 de noviembre del 2007
Tabasco: Inventario de daños
El primero de noviembre de 1755 un violento terremoto destruyó la mayor parte de Lisboa. Murieron unas 60 mil personas por el colapso de casas y edificios, el tsunami que siguió al sismo y los voraces incendios que acabaron con lo que quedaba de la ciudad.
La catástrofe estremeció la conciencia de la Ilustración europea y provocó un debate apasionado entre Voltaire y Rousseau. En “Poema sobre el desastre de Lisboa” y en su Candide, Voltaire arremetió contra las ideas de la Iglesia sobre la bondad infinita de la voluntad de Dios: ¿cómo podría permitir semejante desolación un Dios, por más alejado que estuviera de la administración detallada de los asuntos terrenos? Rousseau, por su parte, argumentó que la catástrofe era más bien el resultado de decisiones humanas. En una carta le explica: “Si los residentes de esa gran ciudad hubieran estado mejor distribuidos y la densidad de las construcciones hubiera sido menor, las pérdidas humanas hubieran sido insignificantes”.
Rousseau estaba adelantándose al concepto de vulnerabilidad. Pero esa palabra puede resultar engañosa. Se sabe, por ejemplo, que la pobreza aumenta la vulnerabilidad, pero la negligencia juega frecuentemente un papel más importante. Los ejemplos se multiplican y la catástrofe de Tabasco es quizás el arquetipo de desastre que tiene escritas las palabras negligencia y corrupción por todos lados. Negligencia y corrupción de gobernadores, elite adinerada, legislaturas locales, y hasta la clase política en el centro del país que comparte décadas de descuido frente a los problemas nacionales.
¿Qué diría Rousseau si pudiera ver que en 1999 se produjo un ensayo general de esta catástrofe y que los responsables prefirieron no hacer nada? Hubiera pasado de la vulnerabilidad a la negligencia rápidamente, ya que las probabilidades de que estas inundaciones alcanzaran la dimensión actual eran significativas y todos lo sabían. Pero el riesgo y el peligro nunca fueron integrados en los planes de inversiones sobre manejo de sistemas hidráulicos, localización de asentamientos humanos, actividades productivas u obras de infraestructura. Ahora el inventario de costos económicos da una idea de la insignificancia del gobierno para enfrentar la emergencia.
Según las cuentas del gobierno de Tabasco, el costo de las inundaciones es de alrededor de 2 mil millones de dólares. Quién sabe qué criterios utiliza el gobierno de Tabasco para realizar este cálculo, pero al mismo tiempo el gobernador de la entidad, Andrés Granier, afirma que esta catástrofe es peor que la provocada por el huracán Katrina en Nueva Orleáns en agosto de 2005.
Ya que el gobernador invita a utilizar el desastre de Katrina como referencia, es interesante examinar con detenimiento los costos de aquel suceso. Para esa tragedia, la administración de Bush ha solicitado al Congreso 10 mil 500 millones de dólares, lo que ha convertido al desastre de Nueva Orleáns en la catástrofe más costosa en la historia de Estados Unidos. Y esa cantidad sólo incluye costos de limpieza y reconstrucción de infraestructura; no abarca los gastos por la suspensión temporal de exportaciones de granos y otros productos básicos a raíz de la destrucción de instalaciones portuarias, ni el costo cubierto por los habitantes de la ciudad para reparar sus casas o el de los empleos perdidos.
Entonces es extraño que Granier afirme que Tabasco es “peor que Nueva Orleáns”, cuando el costo de Katrina es 10 veces superior a lo que estima el mandatario estatal. Definitivamente, los gobernantes no saben de qué hablan.
Frente a la tragedia humana, interrogarse sobre los costos económicos parece odioso. Pero la pregunta es importante porque se relaciona con la mitigación de daños y la rehabilitación. Y el costo en Tabasco se anuncia colosal si se toman en cuenta los siguientes rubros: destrucción en obras de infraestructura (red carretera, puentes, líneas de ferrocarril, red de alcantarillado y manejo hidráulico, líneas de energía, etcétera), pozos y oleoductos, lo que se deja de producir y exportar, la destrucción de capital en empresas y en el campo, empleos perdidos, escuelas, hospitales y sanatorios severamente dañados, así como la destrucción de viviendas. El fondo de 200 millones de pesos anunciado por Felipe Calderón y las estimaciones del gobierno local son irrisorios frente a las dimensiones del desastre.
Para rematar, el gobierno federal anunció una amnistía fiscal para Tabasco. Dicha “amnistía” parece limitarse al pago del impuesto al valor agregado y a una parte de las deudas de los tabasqueños con la Comisión Federal de Electricidad. Hubiera sido mejor aplicar el régimen de cero impuestos que se asigna a las ganancias en la Bolsa de Valores.
Pero además de insuficiente, lo más revelador es el lapsus involuntario: una amnistía es el olvido de un delito político. Quizás para el gobierno federal los causantes son algo equiparable a un delincuente político que debe purgar una pena pagando impuestos. Hay algo de cierto en esta fórmula y Tabasco es la prueba. Pero el único delito de la ciudadanía es haber soportado ser rehén de gobiernos corruptos tanto tiempo.
La Jornada 07 de noviembre del 2007
Ciudad Perdida: Conflicto en puerta por una tarjeta
Miguel Ángel Velázquez ciudadperdida_2000@yahoo.com.mx • ciudadangel@hotmail.com
Conflicto en puerta por una tarjeta
Reconocimiento que se desvanece
Mezquindad con ropaje legislativo
¿Qué pasa con la ayuda que el Gobierno del Distrito Federal proporciona a los adultos mayores? Sin duda, algo que debe tener un arreglo inmediato, porque las quejas sobre el condicionamiento al cambio de la tarjeta que identifica al beneficiario, van en aumento.
El gobierno central puso en marcha un programa para cambiar la tarjeta con la que los ancianos se hacen acreedores a los beneficios que se idearon para recomponer el estado social de los mayores de 70 años, y que según Andrés Manuel López Obrador, no es más que la devolución, el reconocimiento que hace el Estado a quienes durante muchos años, y en muchos frentes, cooperaron con parte de su salario, vía impuestos, o cualquier otro tipo de actividad, para lograr una sociedad menos dañada.
En otras palabras, lo que se hizo fue devolver a los ancianos su ciudadanía. Y es que en el esquema neoliberal, lo primero que se pierde es exactamente eso: la ciudadanía. Porque se pague lo que se pague en impuestos, los gobiernos, por ejemplo el federal, arranca a la gente los beneficios que por esos gravámenes debería obtener.
Nos referimos, por citar alguno, a los servicios de salud. Como ya es sabido, el gobierno federal, desde hace ya más de dos décadas, ha ido restando recursos a la asistencia social de la que gozaban los ciudadanos de todo el país. En los hospitales, casi todos los médicos se dedican a transferir a los pacientes con recursos a sus consultorios privados, con el argumento de que en los del gobierno les es imposible atenderlos.
Los medicamentos se han esfumado de los anaqueles de los nosocomios y se obliga al enfermo o sus familiares a pagar los altos precios que fijan las farmacias privadas. En fin, el negocio de la medicina privada ha florecido inconmensurablemente con los regímenes de derecha que han gobernado al país, y la población ha empobrecido, aún más, al pagar esos servicios que debería otorgar el Estado a sus ciudadanos.
¿Y entonces? Ya no hay buenos servicios médicos, la educación gratuita y laica es ya casi parte de la historia, pero los colegios privados elevan su cuotas frente a la ineficacia gubernamental; el derecho al trabajo es prácticamente inalcanzable, y aquel por el cual se debería dotar de vivienda digna a los ciudadanos, es un muro donde se estrellan día con día miles de sueños de quienes aún creen que se vive en un régimen justo.
Por eso, cuando surgió el apoyo para los adultos mayores, se levantó la protesta, no siempre explícita, de quienes suponían que los dineros del gobierno sólo se podían utilizar para grandes apoyos a los que habían logrado la cúspide en los negocios.
Si así se hubiera hecho en la capital, desde luego que no hubieran alcanzado los recursos para sostener los programas de ayuda a los necesitados que se han enderezado en el DF. Madres solteras, estudiantes sin empleo, hombres y mujeres expulsados de la oficina o la fábrica –por la necesidad del patrón de acumular más recursos– obtienen las ayudas a las que se siente obligado el gobierno de la ciudad, y que en muchos otros estados de la República han tenido que se copiados.
Por eso, cuando se habla de que hay problemas con la tarjeta para los ancianos, la tarea del gobierno de Marcelo Ebrard debería ser atacar, con toda la fuerza de que dispone, a quienes tratan de envilecer el acto de justicia que se inició en el gobierno central pasado, a menos de que se esté buscando acabar con el beneficio, o peor, que se le trate de utilizar como forma de control para fines políticos, y esa estrategia provenga de las oficinas del jefe de Gobierno. Está en manos del propio Ebrard impedir la injusticia. Que así sea.
De pasadita
Le contábamos a usted en la entrega pasada que la Asamblea Legislativa del Distrito Federal se ha convertido en un órgano de oposición al gobierno de la ciudad, pese a que la mayoría de sus miembros pertenece al partido en el poder, es decir, al PRD.
Ahora hay quien quiere enjuiciar a Marcelo Ebrard porque la ayuda que ha mandado a Tabasco le parece mero protagonismo, y eso sí parece de dementes. Si alguna ciudad, si algún gobierno tendría que ser solidario con Tabasco, ese es el del Distrito Federal, que sufrió en carne propia un infortunio del tamaño de lo que ahora sucede en la entidad del sureste mexicano, y una muestra de ello son los miles de ciudadanos de la capital que acuden a los centros para el apoyo a los tabasqueños.
Pobres de quienes ensombrecen su labor con ataques mezquinos que sólo hablan de su pobreza de espíritu. Por cierto, esos que tanto protestan ya supieron cuánto gasta Felipe Calderón en tratar, sin fortuna, de componer su imagen. ¡Aguas, señores! ¡Aguas!
La Jornada 7 de noviembre del 2007
Historias de Chuchos: PRD-López Obrador: La ruptura
Es sólo cuestión de tiempo, semanas o quizá meses, pero la facción dominante en el Partido de la Revolución Democrática (PRD), Nueva Izquierda, podrá proclamar que ya nada tiene que ver con Andrés Manuel López Obrador, el dirigente y candidato que más votos ha dado a la izquierda en toda su historia. Origen es destino: Nueva Izquierda --que comandan Jesús Ortega y Jesús Zambrano, alias los "Chuchos"-- es el viejo Partido Socialista de los Trabajadores (PST) que desde su fundación, bajo el patrocinio de Luis Echeverría, fue comparsa del régimen, un patiño del PRI, como lo fueron, también, los partidos Popular Socialista (PPS) y el Auténtico de la Revolución Mexicana (PARM). Rafael Aguilar Talamantes, el fundador del PST, "se convirtió al paso del tiempo en sinónimo de transacción política inescrupulosa, de opositor al gusto de los gobernantes, de dirigente dispuesto --a precio fijo-- al trabajo sucio", según la descripción que hizo el periodista Oscar Hinojosa en entrevista con ese personaje, publicada en Proceso, en agosto de 1988, cuando reconoció patrocinios oficiales para existir como partido. "Echeverría dio instrucciones a Víctor Bravo Ahuja, secretario de Educación Pública, para que nos proporcionara 30,000 pesos mensuales. Con esa cantidad, más un auxilio financiero que logramos con Fausto Cantú Peña (director entonces de Inmecafé, preso posteriormente bajo cargos de peculado), el PST pudo sostener su actividad durante un largo periodo." Aguilar Talamantes, quien como dirigente del Partido del Frente Cardenista de Reconstrucción Nacional (PFCRN), traicionaría a Cuauhtémoc Cárdenas en 1988, reveló también en la entrevista con Hinojosa apoyos, aunque no monetarios, de José López Portillo: "Nunca recibimos directamente de Echeverría ningún tipo de ayuda económica o material. Tampoco a través de Mario Moya Palencia, secretario de Gobernación, recibimos apoyo económico. Echeverría dispuso que la ayuda se proporcionara a través de la SEP, porque nos consideraba muchachos de corte estudiantil organizando un partido político. Tampoco recibimos ayuda material de JLP. A él le debemos haber sido leal y haber cumplido su palabra de que la reforma política que le propusimos la echaría a caminar." Por eso no hay que extrañarse: Aguilar Talamantes es el mentor de los "Chuchos", los creadores de Nueva Izquierda, la corriente perredista que, paulatina pero consistentemente, fue escalando posiciones hasta tomar el control del aparato burocrático partidista y, casi como El Yunque en el PAN, secuestrar dirigencias y candidaturas en todos los estados. Y así como El Yunque, también a Nueva Izquierda no le importa tanto ganar las contiendas constitucionales, sino sólo copar las plurinominales para usufructuar el poder mediante cochupos y transas, entre ellas legitimar ahora, por ejemplo, a Felipe Calderón. La historia de los "Chuchos" no es, por ello, exitosa ante la base perredista, menos ante la ciudadanía: han hecho siempre victorias de todas sus derrotas. El caso más claro es el de Jesús Ortega: cuantas veces ha aspirado a presidir el PRD, como ahora ante Alejandro Encinas, ha sino derrotado, aunque ha obtenido siempre ganancias que los votos no le han dado. Los "Chuchos" saben desde hace tiempo que el control de la estructura del PRD, en prácticamente todo el país, no garantiza en automático el triunfo de Ortega, y decidieron no ser ellos los que rompan con sus adversarios internos, los identificados con López Obrador, sino que sean éstos los que decidan --en una acción extrema-- dejarles la franquicia, que es la que les importa para su usufructo de facción. Por eso la línea de comportamiento de los operadores "Chuchos" --cuyo cerebro no es Ortega, sino Zambrano-- es clara en el Congreso: más que hacer efectiva la fuerza constitucional que el electorado les dio por la fuerza de López Obrador, traducida por ejemplo en iniciativas que hagan distinto y distinguible el proyecto de izquierda con el de la derecha, han actuado como cabús del PRI y recipiendarios de las migajas de Calderón. Si ante la toma de posesión de Calderón sólo procedieron a un hipócrita montaje, porque sabían que no hacer nada era exhibirse de antemano, pronto procedieron a lo que saben hacer: reuniones, a hurtadillas, con funcionarios federales, abyección inclusive hasta en la censura a una de las suyas, Ruth Zavaleta, quien hasta se toma de la mano de Margarita Zavala. Ahora, a la hipócrita manera del gobierno federal ante la detención del líder oaxaqueño Flavio Sosa --presentado casi como el exterminador de la civilización occidental--, los Chuchos usan la estridencia deleznable de Gerardo Fernández Noroña para abonar a su plan de quedarse con la franquicia perredista y, a tono con los jilgueros de la derecha, negociar un acuerdo con Calderón. Por eso el operador de los Chuchos en el Senado, Carlos Navarrete, habla ya de establecer un "pacto político y social" con Calderón, y hasta ofreció "la disponibilidad del PRD" para discutirlo, en un alarde de patrimonialismo semejante al de Víctor Hugo Círigo --esposo de Zavaleta, ambos Chuchos-- en la Asamblea Legislativa, cuando advierte que será ésta la que "diseñe" el presupuesto del gobierno local, "pésele a quien le pese". Cuauhtémoc Cárdenas se ha inscrito en la misma línea, no sólo de alianza con los Chuchos --quienes oportunistamente llegaron a proponer su jubilación y de lo que ahora él es amnésico--, sino de validar la adulteración de la voluntad popular que él mismo alegó en 1988 y que ahora sólo acredita que se trató de un engaño a quienes por él votaron sin saber que pactaba, a escondidas, con Carlos Salinas. Así, la vía de colisión está clara: los Chuchos, que han resucitado por conveniencias mutuas a Cárdenas, han emplazado a la ruptura a López Obrador --quien como presidente del PRD desplazó al PAN como segunda fuerza electoral, en 1997, y el año pasado obtuvo la mayor votación de la izquierda en su historia--, pero sobre todo a mexicanos que ingenuamente pensaron que eran de convicciones robustas. Y en efecto, tal como ocurrió en el proceso para integrar el Congreso Nacional, Nueva Izquierda --la "izquierda moderna", según la derecha "moderna"-- podrá obtener otro triunfo quedándose con el PRD, pero no será el de la voluntad ciudadana, el único que da legitimidad, sino el puro cascarón.
Comentarios: delgado@proceso.com.mx
martes, 6 de noviembre de 2007
Viernes 01 de diciembre de 2006
No van a poder con nosotros porque no vamos a dar ni un paso atrás; vamos hacia la transformación del país: AMLO
México, Distrito Federal Viernes 01 de diciembre de 2006
Audio
* Mensaje del Presidente Legítimo de México, Andrés Manuel López Obrador, en el Zócalo de la Ciudad de México Amigas y amigos: Antes que nada, un saludo a todas, a todos ustedes, y una felicitación porque están aquí luchando por la democracia. Me han pedido los compañeros dirigentes del Frente Amplio Progresista y los coordinadores de la Convención Nacional Democrática, los dirigentes de los partidos, que yo les haga a ustedes una propuesta. Voy a transmitirles una propuesta de la dirección del movimiento. Antes, quiero señalar de manera muy clara que estamos aquí, para que se escuche bien y se oiga lejos, estamos aquí protestando por el fraude electoral del 2 de julio. Estamos aquí porque no aceptamos la imposición. Estamos aquí porque queremos que en nuestro país haya democracia. No somos rebeldes sin causa, como quieren presentarnos en los medios de comunicación. A veces se les olvida el fondo del asunto, se les olvida que nos robaron la elección presidencial, se les olvida decir a los medios de comunicación que una oligarquía neofascista nos cerró el paso, utilizando todas las triquiñuelas habidas y por haber. Se les olvida decir que ese grupo, que esa minoría rapaz es la responsable de esta crisis política que vive el país. Nosotros no tenemos la culpa, no somos responsables, ellos violaron la Constitución, pisotearon la dignidad de los mexicanos, no respetaron la voluntad del pueblo, se impusieron con un golpe de estado y estamos viviendo las consecuencias. Eso es lo que ha generado la inestabilidad política, no es que nosotros tengamos deseos de estar constantemente generando conflictos en el país, para nada, pero deben de entender, de una vez y para siempre, que aunque nos tachen de lo que sea, vamos a defender la democracia en nuestro país. Vamos a defender el derecho del pueblo a elegir libremente a sus gobernantes, no vamos a ceder en eso, en eso vamos a seguir actuando con firmeza, nada de normalidad política mientras no haya democracia en nuestro país. A ustedes les consta, a millones de mexicanos, después del fraude, después del 2 de julio, le hicimos una propuesta al impostor, al espurio, al usurpador, le advertimos desde esta plaza, en varias ocasiones, que lo mejor era el voto por voto y casilla por casilla. Le propusimos el recuento, le dijimos que eso era lo que iba a ayudar a resolver el problema, que así íbamos a tener los mexicanos tranquilidad, que de esa manera se iba a lograr la armonía, que de esa manera podíamos trabajar, inclusive, juntos. ¿Cuál fue la respuesta? Una rotunda negativa. Hasta le escribí una carta haciéndole la propuesta de que si aceptaba el recuento y ese recuento no me favorecía, yo me comprometía a dejar de convocar a movilizaciones. Por nosotros no ha quedado, siempre hemos actuado de manera responsable, pero que se entienda bien, todo tiene un límite y como ya lo dije, no vamos a permitir el autoritarismo, queremos la democracia en México, la democracia verdadera. ¿Ustedes aceptarían —y esta es un pregunta, no sólo para los que están aquí en el Zócalo, para todos los ciudadanos, mujeres, hombres de buena voluntad— aceptaríamos que las elecciones y que la democracia en México se convirtieran en una farsa? ¿Aceptarían ustedes que en nuestro país al final de cuentas los que resolvieran quién debe de gobernar sean los potentados? La democracia es el poder del pueblo, para el pueblo y con el pueblo y eso es lo que vamos a hacer valer. Estamos aquí para defender la democracia y para apoyar a nuestros legisladores. U aplauso para los diputados y senadores del Frente Amplio Progresista. Esta es una protesta fundamental. Si nosotros no nos levantamos temprano el día de hoy y no asistimos a este acto, si nos dejamos, si no protestamos, si nos quedamos callados, nunca va a haber democracia en nuestro país. Por eso tenemos que seguir insistiendo en la necesidad de la democracia en México. Quiero hacerles la propuesta. Vamos a marchar, pero lo vamos a hacer, porque eso es también importante, lo vamos a hacer como todos nuestros actos de protesta, de manera pacífica. Este es un movimiento no violento, no necesitamos la confrontación y la violencia, para nada, usan la fuerza los que no tienen la razón. Nosotros tenemos lo mero principal, el apoyo del pueblo y la autoridad moral suficiente para hacer triunfar ese movimiento. No a la violencia. No vamos a caer en el juego de los neofascistas. ¿Qué es lo que quieren ellos? Eso, que nosotros perdamos la cabeza y caigamos en la trampa de la violencia. Ellos piensan que este asunto tan importante para México lo vamos a resolver con la policía y con el Ejército. No, no vamos a caer en esa trampa. Sabemos muy bien quiénes son los jefes de la mafia de la política, del hampa de la política. No vamos a exponer a la gente para que se tenga que enfrentar a policías que pertenecen al mismo pueblo o soldados que son parte de nuestro pueblo. No, sabemos muy bien este asunto, esta querella, esta diferencia la tenemos con una pandilla de rufianes, con una banda que sin duda es la banda más peligrosa de México, la más nociva, la que ha llevado a esta situación a nuestro país. Sabemos bien que los jefes de jefes son Salinas, sabemos bien que es Claudio X. González, Roberto Hernández, Mariano Azuela, Elba Esther Gordillo, ese traidor a la democracia que ya ni lo quiero mencionar y el pelele, el títere, el gerentillo que quieren imponer. Desde luego, con el apoyo de muchos medios de comunicación que tristemente están jugando el papel de alcahuetes de la derecha. No todos los medios de comunicación, desde luego, hay honrosas excepciones. Un aplauso para la prensa libre e independiente. ¿Verdad qué no nos vamos a enfrentar a la policía y al Ejército? ¿Verdad que no es con ellos? Por eso tenemos que seguir actuando de manera pacífica. Vamos a marchar. Les quiero pedir que nos organicemos bien, que todos ayudemos para evitar las provocaciones, no dar entrada a ninguna provocación. El que quiera parecer muy radical hay que verlo con desconfianza, porque a lo mejor es un infiltrado que lo que quiere es hacer quedar mal a nuestro movimiento, que quede claro eso. Esto que estamos haciendo es más radical que cualquier otra cosa. ¿Saben por qué es muy radical esto? Porque sencillamente no nos hemos rendido, no nos hemos vendido, no vamos nunca a aceptar la imposición y eso es muy radical. Cuánto dieran nuestros adversarios por haber transado con dirigentes del Frente Amplio Progresista. Nada más que se equivocaron, son otras las condiciones. No vamos nosotros a vendernos, no vamos nunca a traicionar la confianza de nuestro pueblo. No a la llamada negociación que ellos proponen, que no es más que aceptar la imposición y el fraude. Por eso no vamos a caer en ninguna provocación. Vamos a seguir conduciendo el movimiento por la vía pacífica, nada de violencia, este es un movimiento pacífico, no violento, que en la marcha haya orden, que no se permita la provocación, ni una pared pintada, ni un vidrio roto, todo en orden. La propuesta es que marchemos, precisamente para no caer en ninguna provocación, que marchemos por todo Paseo de la Reforma hasta Chapultepec, hacia el Auditorio. Vamos a organizarnos bien, que nadie rebase lo que se llama la descubierta, es decir, la vanguardia de la marcha. Yo voy a ir adelante, que no haya grupos que nos rebasen, para mantener el orden, porque, miren, si no somos pacíficos, a esta movilización han venido familias completas, porque queremos protestar de manera ordenada y pacífica. Cuando lleguemos al punto de la marcha, cuando lleguemos al Bosque de Chapultepec, ahí vamos a volver a hablar porque van a intervenir todos nuestros dirigentes y a lo mejor para entonces ya van a estar todos nuestros diputados y nuestros senadores con nosotros. ¿Estamos de acuerdo? ¿Nos organizamos para marchar? Tenemos informes de lo que está pasando en la Cámara, la verdad se están portando a la altura de las circunstancias nuestros legisladores. Que no se rasguen las vestiduras los de la derecha neofascista. Ellos provocaron esto. Pensaban que iban a hacer el fraude y que luego iban a buscar la negociación y que con su discurso leguleyo y falso del Estado de Derecho, con eso lo iban a resolver todo. Qué estado de derecho, ni que nada, es estado de chueco. Ya no les queda eso, lo mismo, toda esa publicidad desgastada, se sitúan como los hombres y las mujeres, que ellos son los pacíficos, nosotros los violentos. Ya lo dije, no hay una banda más violenta en México, no hay una pandilla más temible en nuestro país que la que está imponiendo al pelele de Felipe Calderón, esa es la banda más peligrosa de México, la más nociva. Todos los que estamos aquí somos gente de paz, gente de bien, que estamos luchando por nuestros ideales, por nuestros principios. Todos los que estamos aquí estamos luchando por convicciones, porque queremos que en nuestro país ya no haya tantas injusticias, ya no queremos que México sea de un solo grupo, no queremos que México sea país de una minoría, queremos que la patria sea de todos, ya no aceptamos esta monstruosa desigualdad económica y social que impera en nuestro país donde la gente, millones de mexicanos, la mayoría, sufre por la pobreza, por la marginación. Ya no queremos eso. Queremos vivir en un México con dignidad, con justicia, con bienestar. No queremos que a la gente que lucha por la justicia, como sucede en Oaxaca, se le reprima por mantener un cacicazgo corrupto y siniestro como el que encabeza ese gobernador Ulises Ruiz. No queremos eso para nuestro país. Por eso estamos luchando. Pueden decir lo que quieran en la campaña de desprestigio, todos sus mensajes, sus comentarios vulgares en medios de comunicación, no nos van a hacer cambiar y tampoco nos van a destruir políticamente, porque cuando se tienen ideales, cuando se tienen principios, se es políticamente invulnerable. No van a poder con nosotros porque no vamos a dar ni un paso atrás ni siquiera para tomar impulso. Vamos hacia delante, a la transformación de nuestro país. Es un orgullo, es un honor el que nos estén atacando tanto en los medios de comunicación. Conocemos la historia y sin querer compararnos, guardando todas las proporciones, sabemos cómo le decían los poderosos de su época a Hidalgo, lo trataban de demagogo. Sabemos lo que hicieron con Juárez, fue al que más mal han tratado las oligarquías en nuestro país, lo llamaban indio mugroso, la oligarquía, los que se sentían de sangre azul en aquel tiempo, como ahora, los que se les dan ínfulas de superioridad, cuando iban al baño, al excusado, decían voy a Juárez. Lo humillaron y ese señor, ese gran hombre, es el mejor Presidente que hemos tenido en toda la historia de nuestro país. Sabemos, porque conocemos la historia, lo que le decían a Madero, lo acusaban de loco, de espiritista, y miren, es el apóstol de la democracia. Sabemos bien lo que decían de Zapata, de Villa, que eran unos bandidos. ¿Y qué fue Zapata y Villa? Fue el ejemplo de lealtad a la lucha popular, a la lucha campesina, a la lucha de nuestro pueblo. Lo mismo decían del general Lázaro Cárdenas del Río y miren, si no es por el general, por esa decisión visionaria de expropiar el petróleo, este país no tendría ninguna posibilidad de desarrollo económico. Actualmente, por esa decisión que tomó el presidente Cárdenas hace 70 años aproximadamente, de cada peso del presupuesto nacional, 40 centavos provienen del petróleo. Por eso no nos van a doblegar con sus críticas, con los medios de comunicación vendidos o alquilados, sabemos de dónde venimos y sabemos hacia dónde vamos: a la transformación de México. Ya no voy a seguir hablando porque nos vamos a organizar y a lo mejor al final vuelvo a tomar la palabra junto con otros compañeros. Vamos a empezar a organizarnos. ¿Les parece bien? ¡Que viva el movimiento democrático! ¡Que viva la democracia! ¡Que viva Mèxico! ¡Viva México! ¡Viva México!
Nuestros legisladores no cayeron en la trampa de quienes defienden el régimen de corrupción y privilegios, por eso son dignos de reconocimiento: AMLO
México, Distrito Federal Viernes 01 de diciembre de 2006
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* Mensaje del Presidente Legítimo de México, Andrés Manuel López obrador, en Paseo de la Reforma, luego de encabezar una marcha en la Ciudad de México Amigas y amigos: Ya hablé por la mañana, ya hablamos de la necesidad de luchar con perseverancia, con decisión, para hacer valer la democracia en nuestro país. No es cualquier cosa el estar aquí luchando por la democracia. Tenemos que seguir insistiendo hasta que se respete la voluntad de los mexicanos. No podemos aceptar, bajo ninguna circunstancia, que en México no haya elecciones limpias y libres. Tenemos que establecer, remachar muy bien, el sistema democrático de gobierno. No podemos aceptar la antidemocracia, el autoritarismo o la simulación, la farsa democrática. No podemos permitir que nada más los de arriba, los potentados, con el control y la manipulación que ejercen los medios de comunicación, decidan quién debe de gobernar nuestro país. Y no sólo la Presidencia de la República, desde los municipios, los estados, tiene que haber democracia en todos los campos de la vida pública, democracia en los sindicatos, democracia en las universidades, democracia en la familia, democracia en la vida política. Por eso estamos aquí, porque lo que se consumó el 2 de julio, lo que hoy estamos protestando, no debe nunca jamás repetirse en nuestro país. No es posible este retroceso en la vida pública de México. Ustedes conocen lo que ha sido nuestra historia. Tres siglos de dominación colonial. Desde España nos imponían a los virreyes para gobernar lo que se llamaba entonces la Nueva España. Los virreyes imponían en los estados a los llamados alcaldes mayores. Luego, en la independencia, sólo un periodo democrático con la Presidencia de Guadalupe Victoria. De ahí hacia adelante 11 veces fue Presidente de la República Antonio López de Santa Anna. México fue, por medio siglo, país de un solo hombre. Luego vino otro periodo, no muy largo, pero muy importante, el periodo de la República restaurada, con Juárez, con Lerdo, con los liberales. Ahí se intentó llevar a la práctica una política liberal, una política reformadora, tomando en cuenta las libertades de nuestro pueblo, pero eso sucumbió ante la dictadura porfirista, de nuevo 34 años de dominio de un solo hombre. Por eso la revolución, con el lema de Sufragio efectivo, no reelección. Sufragio efectivo es voto efectivo, que efectivamente sea el pueblo el que elija a sus gobernantes. Por eso hablamos de Madero como apóstol de la democracia. Pero eso no se consolidó en nuestro país, porque en 1929 se creó un partido único, el abuelo del PRI actual, y desde entonces ese partido dominó la vida pública de México por más de 70 años. Por eso muchos pensaron que con la alternancia del año 2000 íbamos a cimentar, de una vez y para siempre, el sistema político democrático. Por eso es una vergüenza lo que están haciendo estos derechistas y lo que llevó a cabo ese traidor a la democracia, Vicente Fox, que ya se fue, afortunadamente. ¿Por qué quise hacer todo este relato? Por la importancia que tiene nuestra lucha. Es muy importante que si en el 2000 hubo una experiencia fallida, si en el 2000 la derecha traicionó al pueblo de México, que quería la democracia, nosotros ahora no claudiquemos, que mantengamos en alto esa bandera. Ese el objetivo, que haya una verdadera democracia en nuestro país. Y cuando hablo de democracia no estoy pensando nada más en el sistema de gobierno, en el sistema político que sirve para cambiar de partido en el gobierno, no estoy pensando nada más en el mecanismo para cambiar a un partido por otro, no es el quítate tú porque quiero yo. Cuando hablo de democracia desde luego que pienso en el derecho del pueblo a elegir libremente a sus autoridades, pero también en la dimensión social de la democracia, en que haya justicia, que haya el derecho al trabajo, que haya el derecho a un salario justo. Cuando hablo de la democracia estoy pensando en el derecho a la educación, en el derecho a la salud, en el derecho a una vida digna, a una vida justa, a una sociedad mejor. Por eso es este movimiento. Por eso, en vez de tristeza, nos sentimos muy fortalecidos. A pesar de los agravios, a pesar de los insultos, a pesar de la calumnia, a pesar de la vulgaridad, estamos muy fortalecidos, porque como decía ese gran liberal, Ponciano Arriaga: entre más nos golpean, cuando se defiende una causa justa, más dignos nos sentimos. Vamos hacia adelante. Yo ya había hablado de la democracia, volví a hacerlo y aquí estamos para protestar por el fraude y para mantener en alto la bandera de la democracia, pero también aquí estamos para reconocer el valor cívico, las condiciones, la firmeza de nuestros diputados, diputadas y diputados. Estamos aquí para reconocer la firmeza de los legisladores, diputadas, diputados, senadoras, senadores. ¡Arriba nuestros legisladores! Este es el mejor pago a nuestros legisladores, este es el mejor reconocimiento. Ya me imagino, a los que siempre se han dedicado a comprar conciencias y lealtades, lo que le decían a nuestros legisladores, las propuestas indecorosas que les estuvieron haciendo, ya me lo imagino, ya sé cómo son: Ciudadano, compañero, amigo, colega, hay que honrar esta Cámara, hay que actuar con rectitud, no se puede estar empañando el nombre del Poder Legislativo, tú eres legislador, tú eres parlamentario, pórtate bien, no hagas estas cosas porque, además, te va a sacar López Dóriga como revoltoso. No cayeron en la trampa nuestros legisladores. Ese régimen caduco, de corrupción y de privilegios ya tiene muchos paleros, muchos aplaudidores. Y nuestros legisladores dijeron: Nosotros no, con nosotros no van a contar. Por eso hay que reconocer lo que hicieron. ¿A poco ya no aburren, ya chole con la cantaleta de que somos revoltosos, de que somos violentos? Ya lo dije hace un momento en el Zócalo y lo repito ahora, que se escuche bien: la banda más peligrosa de México, la más nociva para los intereses generales, para la sociedad, es la banda de potentados que nos robó la elección presidencial. ¿Sí o no? Nada más que son tan hipócritas que siempre están viendo nada más la paja en el ojo ajeno y no la viga en el propio. Son unos verdaderos delincuentes y hay que llamarlos por su nombre. Esto tiene que ver mucho con el cambio de conciencia, con la revolución de la conciencia, porque nos tenían muy domesticados, muy dominados, nos tenían muy apergollados. Nada más podíamos hablar de delincuencia y de rateros cuando se trataba de los rateros comunes, de los rateros de la calle, de los que se robaban un bolso en el mercado, y los grandes rateros, esos no perdían ni si quiera su respetabilidad, les tenía uno que seguir rindiendo culto. Por eso tenemos que llamar ya a las cosas por su nombre. Yo respeto a un indígena, a un campesino, a un obrero, a un comerciante, pequeño empresario, que con esfuerzo logra obtener ingresos para vivir, para disfrute de él y de su familia. Pero no tengo por qué respetar a un ladrón, aunque se trate de un potentado y siempre lo voy a llamar por su nombre: ratero. También en este acto es muy importante la participación de ustedes. ¿Qué haríamos sin el apoyo de ustedes? Nada, nada. Aquí está nuestra fuerza, en ustedes. Por eso no me voy a cansar de agradecerles su apoyo, su confianza. Saben que tienen ejércitos nuestros adversarios, tienen dinero, pero no tienen lo mero principal, no tienen el apoyo del pueblo. ¿Y saben qué es el poder? El pueblo, el pueblo es el poder, aquí y en cualquier lado, lo demás es pura parafernalia. El poder dimana del pueblo y se instituye para su beneficio. Por eso, mientras estemos aquí, unidos, defendiendo nuestros principios, nuestros ideales, vamos a hacer muy fuertes, nada ni nadie nos va a poder destruir. Y tenemos que seguir en este movimiento y seguir haciéndolo de manera pacífica. Desde anoche que nos reunimos para decidir sobre esta protesta, yo planteé que no iba a caerse en ninguna provocación, porque yo conozco lo que están ustedes pensando, porque todos sabemos que este es un movimiento de mujeres y de hombres concientes, sabemos que no nos conviene caer en ninguna provocación, que no nos conviene la violencia, que usan la violencia los que no tienen al pueblo y los que no tienen la razón. Por eso yo les felicito, porque estamos aquí, y como dijimos en el Zócalo, ni una pared rayada, ni un vidrio roto, ni un solo incidente. Este es un movimiento de hombres y mujeres libres concientes y pacíficos. Y así vamos a seguir, de manera pacífica. Yo lo explicaba en la mañana: si nos enfrentamos a los granaderos, a la Policía Federal Preventiva, al Ejército, saben que a los de arriba ni les preocupa y no les interesa, la pasan muy bien, porque usan a la policía, usan al Ejército para enfrentar al pueblo. Nosotros no nos vamos a enfrentar a la policía y al Ejército, porque el Ejército y la policía, sobre todo el Ejército de abajo, los soldados rasos, como ya lo dije, están muy mal pagados, ganan 3 mil pesos al mes y era y sigue siendo uno de los compromisos, porque vamos a mejorar también los sueldos de los soldados y de la policía de todo el país. ¿Por qué nos vamos a enfrentar a policías y a soldados si Roberto Hernández está muy bien? ¿Vamos a ocuparnos de la policía y del Ejército y desatender a Salinas, a Roberto Hernández, a los verdaderos mafiosos? No, no, no, no, nosotros sí sabemos quiénes son nuestros adversarios, nunca vamos a caer en la trampa de la violencia, este es un movimiento pacífico. Yo aprovecho para decirles que, ya como parte de la Presidencia colectiva, porque todos vamos a ser gobierno, todos vamos a ser representantes del gobierno legitimo, como parte de esa Presidencia colectiva y como parte de la Presidencia itinerante, voy a recorrer, lo vuelvo a decir, todo el país, los 2 mil 500 municipios de México, porque vamos a fortalecer nuestra organización. Queremos transformar a México desde abajo y con la gente y hemos llegado a una conclusión, que fue una de las decisiones más importantes que se tomaron en la Convención Nacional Democrática: Llegamos al convencimiento de que se requiere construir una nueva República, una nueva cosa pública, que ya no es posible seguir con las mismas instituciones que han sido tomadas, secuestradas, que están al servicio de las minorías. Esas instituciones que ya envilecieron nuestros adversarios y como se dice, no es posible poner vino nuevo en botellas viejas, necesitamos construir las nuevas instituciones. Por eso fue muy importante el que se decidiera declarar abolido el régimen de corrupción y de privilegios, fue muy importante decir: ¡Al diablo con sus instituciones! Nosotros vamos a tomar otro camino. Y a eso nos vamos a dedicar. Vamos a trabajar, desde abajo, en la construcción de la nueva República y no es nada más el construir estructuras de gobierno, de poder, inclusive, no es nada más pensar en la organización de nuestro movimiento. Lo más importante es que tiene que surgir, de este movimiento, una nueva corriente del pensamiento. No es posible que sigamos actuando en la vida pública con el mismo código de la política tradicional y no es posible que sigamos aceptando como válido el modelo de vida en donde siempre se impone y triunfa el dinero sobre la moral y sobre la dignidad de nuestro pueblo. ¿No les parece que tenemos que crear una corriente de pensamiento nueva? ¿No les parece que tenemos que reafirmar los valores de nuestro pueblo? Si hay algo grande, extraordinario, en México es precisamente la fortaleza en valores, en cultura, de nuestro pueblo. Tenemos no sólo un pueblo trabajador, tenemos un pueblo noble, bueno, extraordinario, con muy buenas costumbres, con muy buenas tradiciones. ¿Pero qué ha venido sucediendo? Que eso se ha hecho a un lado y se ha venido imponiendo una forma de vida egoísta, individualista, en donde hay que triunfar a toda costa, sin escrúpulos morales de ninguna índole. Por eso vamos a crear esa nueva corriente de pensamiento, para afianzar los valores de nuestro pueblo y al mismo tiempo ir creando nuevos valores, porque no es nada más lo material, este movimiento no es nada más para alcanzar mejores condiciones de vida y de trabajo, este movimiento no es nada más para alcanzar mejoras materiales, este movimiento es para que podamos alcanzar mejores condiciones espirituales, es decir, que podamos vivir con armonía, por nosotros mismos y con el prójimo, este movimiento es para que hombres y mujeres sepan triunfar pero a partir del trabajo, a partir de la generosidad, de la verdadera solidaridad. Tenemos que humanizarnos cada vez más. Una de las cosas que más me choca y detesto de la derecha es que todo lo deshumaniza. Ellos no ven más que intereses, nada más ven lo que les conviene en lo individual, aunque vayan a la iglesia todos los domingos son los primeros en olvidar los mandamientos y en olvidar a la gente que necesita el apoyo de otros. Por eso vamos a ir creando esa corriente de pensamiento. Hay en nuestro movimiento extraordinarios intelectuales, filósofos, que se van a hacer cargo de ir elaborando toda esa propuesta y la vamos a ir difundiendo, porque le vamos a dar ese sentido a nuestro movimiento, de mucha fortaleza moral y, además, esto va a estar acompañado también con una nueva forma de hacer política, en el entendido de que la política es un imperativo ético. Todo servidor público tiene que actuar con honestidad, con austeridad, tiene que ser verdaderamente solidario con el pueblo, no queremos políticos fantoches, no queremos ya políticos prepotentes, políticos ladrones, eso ya no lo queremos en nuestro país. Vamos hacia adelante, hacia la construcción de la nueva República. Quiero terminar agradeciéndoles su apoyo, quiero también decirles a ustedes que he contado no sólo con el respaldo de los legisladores del Frente Amplio Progresista, he contado con el apoyo también de los dirigentes de los partidos que forman parte del Frente Amplio Progresista. Está aquí Dante Delgado, que siempre nos ha respaldado. He contado con el apoyo de los dirigentes del PT, de Alberto Anaya y otros dirigentes. Y desde luego, tenemos el apoyo de Leonel Cota, dirigente del PRD. Estamos unidos, y les digo que hay mucha gente que no participa, que no milita en los partidos del Frente Amplio Progresista, ciudadanos que están también con nosotros y mucha gente de la sociedad civil, porque este es un movimiento amplio, plural, en el que tienen cabida todos, mujeres, hombres de buena voluntad. He contado con el apoyo de ustedes, y qué les digo, me siento orgulloso, es un honor no sólo ser Presidente Legítimo de México, como lo dije en el Zócalo, es un honor ser dirigente de mujeres y de hombres libres, concientes, como son ustedes. Por eso me siento muy fortalecido. Vamos hacia adelante. No le hace, y esto también tenemos que irlo internalizando, vamos a enfrentar todas las adversidades, no le hace que nos lleve tiempo, que se escuche bien, no le hace que en el camino hacia la transformación profunda que requiere nuestro país nos lleve tiempo, no le hace, porque la causa que estamos defendiendo es fundamental. Por eso no perdamos la cabeza. Vamos construyendo nuestra organización y yo sé que más temprano que tarde va a triunfar la causa de la justicia, de la libertad y de la democracia. Y como decía ese gran Presidente, el mejor Presidente de México, Benito Juárez, vamos a rescatar a México como se pueda, con lo que se pueda y hasta donde se pueda.
Recordatorios: Los 50 Compromisos para recuperar el orgullo nacional
50 compromisos para recuperar el orgullo nacional
1. Empezaremos a pagar la deuda histórica que tenemos con las comunidades indígenas. Se combatirá la discriminación y la pobreza. Reconoceremos los derechos de los pueblos indígenas y se cumplirán los acuerdos de San Andrés Larráinzar.
2. Estableceremos como se hizo en el Distrito Federal, el derecho a la pensión alimentaria para todos los adultos mayores de 70 años.
3. Otorgaremos becas a todos los discapacitados pobres.
4. Haremos efectivo el derecho Constitucional a la atención médica y a los medicamentos gratuitos.
5. Garantizaremos que el aumento al salario mínimo esté por encima de la inflación.
6. Daremos certidumbre a los fondos de pensiones y revisaremos la edad de jubilación sin afectar derechos adquiridos por los trabajadores.
7. Suprimiremos las pensiones millonarias de los ex presidentes de México.
8. Mejoraremos la atención médica en el IMSS y el ISSSTE, y no habrán servicios médicos particulares para funcionarios públicos.
9. Garantizaremos la educación pública gratuita en todos los niveles escolares. Elevaremos la calidad en la enseñanza de la educación básica. Fortaleceremos el Programa de Desayunos Escolares; otorgaremos becas a estudiantes de familias de escasos recursos económicos y crearemos albergues-escuelas con maestros por cada uno de los grados, para niñas y niños de comunidades pequeñas y dispersas.
10. Entregaremos de manera gratuita, como se hace en el Distrito Federal, un paquete de útiles escolares en todas las escuelas públicas del país, en los niveles de preescolar, primaria y secundaria.
11. Evitaremos el rechazo de jóvenes que buscan ingresar a universidades públicas. Crearemos en el sexenio 200 escuelas preparatorias y 30 universidades públicas.
12. Apoyaremos la investigación científica para aminorar la dependencia que se tiene de conocimientos y asistencia tecnológica del extranjero.
13. Fomentaremos la práctica del deporte, tanto en su vertiente de esparcimiento y salud, como en la de alto rendimiento.
14. Cuidaremos el patrimonio cultural de México. Estimularemos la creación artística desde la educación básica y apoyaremos a músicos, pintores, escultores, escritores, cineastas, y demás creadores.
15. Fomentaremos la lectura, las ferias de libros, la labor editorial, la creación de bibliotecas y archivos.
16. Ampliaremos la cobertura de estaciones culturales de radio y de los canales de televisión 11 y 22.
17. Pondremos en marcha un programa integral de fomento agropecuario que promueva, al mismo tiempo, la economía de autoconsumo en las comunidades, la producción destinada al mercado interno y las actividades agropecuarias de exportación.
18. Fomentaremos la actividad pesquera para mejorar las condiciones de vida de las comunidades costeras y ribereñas del país, y pondremos al alcance de la población proteínas de buena calidad a bajos precios.
19. Buscaremos un acuerdo con los gobiernos de Estados Unidos y Canadá para evitar que se aplique en 2008, como se establece en el Tratado de Libre Comercio, la libre importación de maíz y fríjol de cuyos cultivos dependen alrededor de 3 millones de familias campesinas.
20. Sembraremos un millón de hectáreas de árboles maderables para generar empleos en Veracruz, Oaxaca, Chiapas, Tabasco y Campeche, donde es más notorio el abandono del campo y ha crecido más la emigración a Estados Unidos. También así, enfrentaremos el grave problema del deterioro ambiental producido por la casi desaparición de las selvas tropicales del sureste.
21. Definiremos una política integral para el cuidado, el acopio, el uso racional, el manejo y la distribución del agua.
22. Modernizaremos el sector energético sin privatizar la industria eléctrica ni el petróleo. Daremos valor agregado al petróleo para generar empleos. En tres años, dejaremos de importar gas y gasolina, y estos productos, junto con la energía eléctrica, se venderán a precios justos en el país y seremos competitivos en el mercado internacional.
23. Buscaremos la convergencia de la inversión pública y privada para la construcción de infraestructura, obra pública y vivienda.
24. Promoveremos el desarrollo de las ramas industriales que más contribuyan a la generación de empleos directos e indirectos, así como las que permitan sustituir importaciones y reduzcan la salida de divisas.
25. Frenaremos la emigración de las maquiladoras mediante una política de atención directa que ofrezca incentivos y revalore la importancia que reviste la cercanía de nuestro país con el mercado más grande del mundo.
26. Fortaleceremos la economía familiar. Otorgaremos créditos para el autoempleo y otras actividades productivas mediante mecanismos sencillos, no usureros ni burocráticos.
27. Aplicaremos un amplio programa de mejoramiento, ampliación y construcción de vivienda. La meta es realizar 500 mil acciones al año y generar 400 mil empleos.
28. Vincularemos el Pacífico con el Atlántico, en el Istmo de Tehuantepec, mediante la construcción de dos puertos comerciales: uno en Salina Cruz, Oaxaca, y otro en Coatzacoalcos, Veracruz, así como ferrocarriles de carga de contenedores y la ampliación de la carretera existente.
29. Mejoraremos las vías de comunicación en toda la República. En específico, pondremos en funcionamiento un ferrocarril moderno o tren bala desde la capital hasta la frontera con los Estados Unidos.
30. Construiremos un nuevo aeropuerto internacional en Tizayuca, Hidalgo, con la operación de un tren moderno y rápido hacia la Ciudad de México.
31. Fomentaremos la actividad turística: México posee espléndidas zonas arqueológicas, importantes ciudades coloniales, playas, flora y fauna de excepción. Además, los servicios turísticos tienen un alto efecto multiplicador sobre el empleo y el ingreso de los trabajadores.
32. Convertiremos a las Islas Marías en un centro para el ecoturismo. La legendaria isla “madre” convertida en presidio desde la época porfiriana y símbolo de la represión social y política, pasará a ser la Isla de los Niños, donde la recreación, la educación y la convivencia con la naturaleza serán los temas principales.
33. Respetaremos la libertad de expresión y credo religioso. Estamos a favor del diálogo, la tolerancia, la pluralidad, la equidad, la diversidad, la transparencia y los derechos humanos.
34. Garantizaremos la tranquilidad y la seguridad pública. El combate a la delincuencia es mucho más que un asunto de policías y ladrones. La solución de fondo -la más eficaz y probablemente la menos cara- pasa por combatir el desempleo, la pobreza, la desintegración familiar, la pérdida de valores y la ausencia de alternativas. Pero no basta con impulsar el desarrollo social. Hay que desterrar la corrupción en los cuerpos policiacos, trabajar coordinadamente en todos los niveles de gobierno y actuar con inteligencia, profesionalismo, firmeza y perseverancia.
35. Fortaleceremos a las Fuerzas Armadas como institución fundamental para garantizar la integridad del territorio y la defensa de la soberanía. No utilizaremos al Ejército para resolver conflictos de origen social: nunca más una masacre para reprimir demandas de libertad y de justicia.
36. Mantendremos una relación de respeto con todos los pueblos y gobiernos del mundo. Haremos valer los principios de no intervención, autodeterminación de los pueblos y solución pacífica de los conflictos.
37. Buscaremos que la relación con Estados Unidos y Canadá vaya más allá del Tratado de Libre Comercio e incluya la cooperación para el desarrollo. En la agenda con el gobierno de Estados Unidos, el tema principal será la migración y los derechos humanos y laborales de los mexicanos que, por necesidad, cruzan la frontera para trabajar en Estados Unidos.
38. Aplicaremos una política de austeridad que reduzca, en beneficio de la sociedad, el altísimo costo del aparato burocrático.
Se reducirá a la mitad el sueldo del Presidente de la República y ningún otro funcionario del Poder Ejecutivo recibirá una percepción mayor. El Presidente vivirá y despachará en Palacio Nacional, y la actual residencia oficial de Los Pinos pasará a formar parte del Bosque de Chapultepec.
Asimismo, sin afectar a los trabajadores de base o sindicalizados, ajustando las estructuras de mando, terminando con el derroche y los privilegios lograremos, a partir del primer año, ahorros por 100 mil millones de pesos que se destinarán a la atención de las necesidades básicas del país.
39. Combatiremos a fondo la corrupción, la impunidad y el tráfico de influencias. Combatir la corrupción es un imperativo moral y, además, un instrumento para liberar y aprovechar una fuente abundante de recursos para el desarrollo.
40. Mejoraremos la recaudación fiscal. No aumentarán los impuestos en términos reales ni habrán nuevas contribuciones. No se cobrará el IVA en medicamentos y alimentos. Enfrentaremos la evasión fiscal que alcanza más del 50 por ciento.
41. Simplificaremos el pago de impuestos. En el Impuesto Sobre la Renta, bastará con la autodeclaración de ingresos y el pago de la tasa correspondiente. Bajo protesta de decir verdad, de manera sencilla, los ciudadanos podrán pagar sus contribuciones en centros comerciales y bancos o por internet, y la fiscalización se llevará a cabo por sorteo.
42. Otorgaremos concesiones para la operación de bancos regionales, que ayuden a enfrentar el problema de la falta de créditos para el desarrollo.
43. Reordenaremos la deuda pública. Empezaremos por transparentar el monto real de la deuda, haciendo a un lado la doble contabilidad: oficialmente, sólo se reconocen 150 mil millones cuando, en realidad, la deuda asciende a 273 mil millones de dólares. Además, la simulación implica pagar intereses más altos.
44. Resolveremos en definitiva la cuestión del Fobaproa y otros hoyos negros como los Pidiregas, el Rescate Carretero y los créditos de la llamada Banca de Desarrollo. Una vez aclarada y transparentada la deuda, se buscarán los términos más adecuados para reducir su costo financiero y liberar recursos para el desarrollo económico y social del país.
45. Respetaremos la autonomía del Banco de México. Mantendremos equilibrios macroeconómicos, es decir, habrá una adecuada política monetaria y disciplina en el manejo de la inflación y el déficit público.
46. Impulsaremos un nuevo federalismo para definir con claridad las reglas de la convivencia y cooperación entre los gobiernos federal, estatales, municipales y del Distrito Federal.
47. Seremos respetuosos de la autonomía del Poder Legislativo, procurando encontrar puntos de acuerdo en beneficio del desarrollo social, económico y político del país.
48. Acataremos las resoluciones del Poder Judicial. Y respetuosamente seguiremos insistiendo en la necesidad de su reforma para crear en su interior, un verdadero sistema de control y vigilancia que evite la corrupción y garantice el recto proceder de jueces, magistrados y ministros.
49. Otorgaremos prestigio y respetabilidad a la presidencia de la República. El Presidente de México actuará como político responsable, es decir, como hombre de Estado, no como jefe de partido, de facción o de grupo. El Presidente no utilizará a las instituciones de manera facciosa, ni para ayudar a sus amigos ni para destruir a sus adversarios. Representará a todos los mexicanos y será un factor de concordia y de unidad nacional.
50. Como se hizo en el Distrito Federal, y llevando a cabo las reformas legales necesarias, el Presidente de la República se someterá al principio de la revocación del mandato.
Al cumplirse tres años, se hará una consulta con una sola pregunta: ¿Quieres que continúe en su cargo el Presidente de la República o que se le revoque el mandato?
El pueblo es soberano: así como otorga un mandato, puede retirarlo. El pueblo pone y el pueblo quita.
Andrés Manuel López Obrador
http://www.lopezobrador.org.mx/50compromisos/50compromisos.doc
Para mayor información sobre estos puntos, ingrese a: www.lopezobrador.org.mx
Los activistas de la Resistencia Civil Pacífica son agredidos en un Pelele Alert
5 de Noviembre de 2007. Nuevamente hubo un pelele alert en el zócalo de
Posteriormente, el segundo acto de agresión lo sufrimos (si yo incluido) siete compañeros que junto con otros diez compañeros nos disponíamos a cerrar la calle 20 de Noviembre, solo siete logramos pasar el cerco militar pero ello provocó que nos rodearan los del EMP y
El tercer acto de violencia se dio cuando llegó el Usurpador y unos compañeros comenzaron a jalar las vallas y los elementos del Estado Mayor Presidencial respondieron pateando las vallas e insultándonos.
Después de estos hechos, llegó con nosotros Noroña quien nos informó de las agresiones sufridas y se trasladó a edificio del Gobierno del Distrito Federal, a efecto de que lo recibiera el Secretario de Gobierno, sin embargo, éste no se molestó ni siquiera en mandarnos a un chalán, por lo que nos regresamos a la plancha del zócalo, donde además nos dijo que los del EMP le habían quitado sus teléfonos celulares a una compañera y a él, por lo que cuando nos dejaron acercarnos a
La cereza en el pastel fue cuando después de cantar el Himno Nacional, y atravesarnos hacia la plancha del zócalo, pasó un camión del ejército, el cual también fue víctima de nuestras calcomanías, que de una manera torpe un soldado de las Guardias Presidenciales trataba de quitar.
lunes, 5 de noviembre de 2007
El Presidente Legítimo de México concluye su gira en Puebla
04 de Noviembre de 2007. El Presidente Legítimo de México, el Lic. Andrés Manuel López Obrador, llevó a cabo un mitin en el zócalo de
Al acto asistieron además del Presidente Legítimo, el candidato a la presidencia nacional del PRD, Lic. Alejandro Encinas, así como el vocero de dicho partido, el Lic. Gerardo Fernández Noroña.
En su mensaje, Andrés Manuel López Obrador, hablo sobre su recorrido en los 117 municipios que conforman el Estado de Puebla, así como de la necesidad de que la izquierda se posicione como la primera fuerza en dicho Estado. Asimismo, habló sobre la tragedia que ocurrió en su Estado natal, Tabasco, y del centro de acopio que el Gobierno Legítimo estableció en sus oficinas de San Luis, esquina con Córdoba, de
Al término del evento, los activistas de
sábado, 3 de noviembre de 2007
Marcha por nuestros muertos





Entre menciones de los nombres de quienes ya murieron y consignas en contra el presidente usurpador y a favor de Andrés Manuel López Obrador, el contingente fue desfilando frente a la gente que desde las aceras miraban asombrados, algunos tomando fotografías con sus teléfonos celulares, muchos más mostrando su solidaridad con la marcha.







Al llegar frente a la ofrenda que se extendía frente a la puerta principal del Palacio Nacional fueron recibidos por los compañeros que habían tomado el lugar desde antes de mediodía y defendido el espacio que era ocupado por cráneos, pétalos de flores de cempasuchitl, velas y veladoras que servían ahora de escenario a una serie de actos y "performances" en nombre de los caídos y la democracia asesinada.



Tabasco: Se necesita más ayuda


Mujeres y hombres de todas las edades cargaban voluminosos paquetes que eran recibidos y catalogados por las personas a cargo del centro.







El centro de acopio del Gobierno Legítimo estará abierto sábado y domingo, desde las nueve y media de la mañana hasta las nueve de la noche en la calle de San Luis Potosí 64. Se les recuerda que los productos solicitados son: agua embotellada, leche ultrapasteurizada, detergente en polvo o líquido, alimentos en lata abre-fácil, cobijas, platos, vasos y cubiertos desechables, cloro, gel desinfectante para manos, papel higiénico y toallas sanitarias. También se requieren pañales para bebé y adulto mayor, sal y azúcar, zapatos para trabajo rudo y medicamentos para controlar enfermedades como la diabetes.
Ofrenda por los caidos en la lucha social
02 de Noviembre de 2007. Al medio día, un grupo de activistas de
Marcha con antorchas en la Cd. de México.
02 de Noviembre de 2007. A las 6:30 horas de la tarde, un nutrido grupo de activistas de
NO AL GASOLINAZO
02 de Noviembre de 2007. Toda vez que los renegados no descansan, y que el Centro Histórico de


