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jueves, 24 de septiembre de 2009

El Obama serious

Reflexiones de Fidel Castro

El presidente bolivariano Hugo Chávez fue realmente original cuando habló del “enigma de los dos Obamas”.

Hoy habló el Obama serio. Hace poco reconocí dos aspectos positivos de su conducta: el intento de llevar la salud a 47 millones de norteamericanos que carecen de ella, y su preocupación por el cambio climático.

Lo que ayer expresé sobre la amenaza inminente que se cierne sobre la especie humana, podría parecer pesimista, pero no se aleja de la realidad. Está por conocerse ahora la opinión de muchos Jefes de Estado sobre el tema ignorado y olvidado del cambio climático.

Obama fue el primero en emitir su opinión como país sede de la Reunión de Alto Nivel de las Naciones Unidas sobre ese tema.

¿Qué dijo? Transcribo las palabras esenciales de sus pronunciamientos:

“Reconocemos que la amenaza contra el planeta es seria y creciente.”
“La respuesta a este reto ambiental será juzgada por la historia.”
“No hay nación, por grande o pequeña que sea, que escape al impacto del cambio climático.”
“Cada día aumentan las mareas altas que azotan las líneas costeras, tormentas e inundaciones más fuertes amenazan nuestros continentes.”
“La seguridad y estabilidad de todas nuestras naciones peligran.”
“Hemos puesto el clima en el tope de las prioridades de nuestra agenda internacional, de China a Brasil, de India a México, África y Europa.”
“Uniéndonos, estos pasos son significativos.”
“Entendemos la gravedad de la situación y estamos determinados a actuar.”
“Pero no vinimos hoy aquí a celebrar progresos.”
“Queda mucho trabajo por hacer.”
“Y ese trabajo no será fácil.”
“Notamos que la parte más difícil del recorrido está frente a nosotros.”
“Esto ocurre en momentos en que la prioridad para muchos es revivir las economías.”
“Todos enfrentamos dudas en cuanto al desafío climático.”
“Las dificultades y las dudas no son excusas para no actuar.”
“Cada uno de nosotros debe hacer su parte para que nuestras economías crezcan sin poner en peligro el planeta.”
“Debemos hacer de Copenhague un paso significativo de avance en cuanto al debate climático.”
“Tampoco debemos permitir que viejas divisiones obstaculicen la búsqueda de soluciones, unidos.”
“Las naciones desarrolladas han causado la mayor parte del daño y deben asumir su responsabilidad.”
“No sobrepasaremos este reto a menos que nos unamos.”
“Sabemos que estas naciones, especialmente las más vulnerables, no tienen los mismos recursos para combatir los retos climáticos.”
“El futuro no es una opción entre crecimiento económico y planeta limpio, porque la supervivencia depende de ambos.”
“Tenemos la responsabilidad de proveer ayuda financiera y técnica a estas naciones.”
“Buscamos un pacto que permita aumentar la calidad de vida de los pueblos, sin afectar al planeta.”
“Sabemos que el futuro depende de un compromiso global.”
“Pero el camino es largo y duro y no tenemos tiempo para hacer el recorrido.”

El problema ahora es que todo lo que afirma está en contradicción con lo que Estados Unidos viene haciendo desde hace 150 años, particularmente desde que, al finalizar la Segunda Guerra Mundial, impuso al mundo el acuerdo de Bretton Woods y se convirtió en amo de la economía mundial.

Los cientos de bases militares instaladas en decenas de países de todos los continentes, sus portaaviones y sus flotas navales, sus miles de armas nucleares, sus guerras de conquista, su complejo militar industrial y su comercio de armas, son incompatibles con la supervivencia de nuestra especie. Las sociedades de consumo y el
despilfarro de los recursos materiales son igualmente incompatibles con la idea del crecimiento económico y un planeta limpio. El derroche ilimitado de recursos naturales no renovables, especialmente el petróleo y el gas, acumulado durante cientos de millones de años y que en apenas dos siglos se agotarán al ritmo actual de consumo, han sido las causas fundamentales del cambio climático. Aun cuando se reduzcan los gases contaminantes en los países industrializados, lo que sería
loable, no es menos cierto que 5 mil 200 millones de habitantes del planeta Tierra, es decir, las tres cuartas partes de la población, viven en los países que en mayor o menor grado están por desarrollar,los cuales demandarán enormes consumos de carbón, petróleo, gas natural y otros recursos no renovables que, de acuerdo con patrones de consumo creados por la economía capitalista, son incompatibles con el
objetivo de salvar la especie humana.

No sería justo culpar al Obama serio del mencionado enigma por lo ocurrido hasta hoy, pero es menos justo todavía que el otro Obama nos hiciera creer que la humanidad pueda preservarse bajo las normas que hoy prevalecen en la economía mundial.

El Presidente de Estados Unidos admitió que las naciones desarrolladas han causado la mayor parte del daño y deben asumir la responsabilidad. Fue sin dudas un gesto valiente.

Sería justo reconocer también que ningún otro Presidente de Estados Unidos habría tenido el valor de decir lo que él dijo.

Fidel Castro Ruz
Septiembre 22 de 2009

miércoles, 16 de septiembre de 2009

Reacomodo político en America Latina.

Obed J. Vizcaíno. 16 de Septiembre 2009.

La última cumbre de UNASUR, nos ha revelado cosas muy interesantes, que se mueven en medio de la geopolítica de nuestra región. Se comienzan a dar unos reacomodos en el panorama político de los gobiernos latinoamericanos. Se podrían dar unas sorpresas por el giro ideológico que podrían dar algunos gobiernos supuestamente socialistas y progresistas.

No podemos olvidar que el gobierno de los Estados Unidos de Norteamérica, ya hizo el primer ensayo con éxito de un golpe de estado militar en Honduras, quizás para medir la fuerza de la reacción de nuestros gobiernos y de las organizaciones continentales y mundiales.

Algunos gobernantes latinoamericanos, mueven su inclinación política e ideológica hacia el gobierno de Barack Obama, en un intento de garantizar por otras vías distintas a las que se están construyendo en nuestro continente, el acceso al gran mercado norteamericano, canadiense y europeo, en estos tiempos de depresión y crisis económica.

La política de la pesca en río revuelto, prevalece en algunos gobernantes que pueden estar evaluando la posibilidad de sacar buenos dividendos para sus economías nacionales. La Unidad de todo este proceso de independencia y liberación de nuestro continente, tiene en sus propios protagonistas a algunos de sus posibles enemigos y detractores.

Ahora se esgrime sin reparos, la supuesta radicalidad del presidente Chávez y de la Revolución Bolivariana, argumento sembrado en la mente de algunos gobernantes por parte del Departamento de Estado de los Estados Unidos. Ellos y ellas prefieren frente al imperio dar la imagen de un Socialismo Light y sumiso, al estilo de las socialdemocracias europeas, para garantizar así Tratados de Libre Comercio bilaterales, atentando así concientemente contra el proceso de integración de nuestros pueblos.

El miedo al surgimiento del Socialismo del Siglo XXI, en America latina, ha creado tal alarma en el gobierno del supuestamente y malogrado socialista Barack Obama, que se han visto en la necesidad de estudiar y planificar la posibilidad de invadir a Venezuela y ecuador desde territorio Colombiano, quizás con la complicidad e indiferencia de algunos gobiernos supuestamente socialistas de la región.

También han tenido que utilizar el chantaje financiero con las economías más débiles de nuestro continente, para inclinar a algunos gobiernos de izquierda o progresistas de economías débiles, a posiciones políticas e ideológicas afines a la derecha norteamericana y continental.

El sueño de un presidente norteamericano distinto, con la aparición de Obama en el concierto político norteamericano e internacional, se ha convertido en una pesadilla para las democracias latinoamericanas. El presidente actual de los Estados Unidos de Norteamérica, no gobierna sino que obedece a los intereses de los grandes consorcios internacionales, especialmente aquellos que representan a las más poderosas compañías petroleras mundiales.

Hilary Clinton, es verdaderamente la mano dura de los grupos de poder económicos, ella es la Dama de Piedra, en esta nueva etapa de represión e invasión contra nuestro continente por parte del gobierno norteamericano títere. Obama es la primera persona de color que llega a la presidencia de los Estados Unidos, quizás como estrategia publicitaria de los grandes grupos de poder norteamericanos, para dar la impresión de cambio en una sociedad que nada cambia.

El Presidente Obama, tiene el gobierno, pero no el poder, carece de la capacidad de desmontar el poderío imperial del Gobierno Norteamericano, tal como lo prometió en la campaña electoral y en el momento de su supuesta toma de poder. Él tiene a una fuerza Armada y a una oligarquía capitalista y neoliberal norteamericana en contra, que no dudarían en ningún momento en ejecutar el juego del magnicidio si ven sus intereses imperiales amenazados.

Obama, no pasa de ser más que un presidente representativo y decorativo obediente a los caprichos políticos, culturales y económicos de los grandes Blancos, Sajones y Protestantes de la sociedad norteamericana racista y discriminatoria. A un alto precio vendió la primogenitura de la trascendencia histórica de ser el presidente distinto.

Se convierte así, el actual gobierno norteamericano, en una pieza fundamental de disociación política de amplios sectores sociales de avanzada de los Estados Unidos, que pueden ser silenciados y manipulados ante la posibilidad de una radicalización de la política militar norteamericana en nuestro continente.

Se respiran nuevamente, en nuestro continente, aires de intervenciones e invasiones militares, para poder acceder nuevamente por la fuerza a las enormes reservas energéticas de Venezuela y Ecuador, y a las inmensas fuentes de materias primas y el agua dulce que posee la America latina, y que los Estados Unidos y gran parte de la Europa noratlántica ven como de su propiedad colonial.

Los Estados Unidos, ante nuestra recurrente ingenuidad, juega el juego maquiavélico que nos puede ubicar en frentes políticos e ideológicos diferentes, argumentado intereses mezquinos de parte de algunos gobernantes latinoamericanos que han perdido el rumbo de la vía liberadora en nuestro continente, para arrodillarse ante el capital.

En su intento de desarmar militarmente a nuestros procesos políticos actuales, han instaurado un boicot a las compras de armamentos y repuestos militares de nuestras Fuerzas Armadas que sigue un plan de obsoletización del armamento y equipos necesarios para la defensa de nuestras naciones, luego nos acusan hipócritamente ante el mundo de querer iniciar una carrera armamentista incontrolable.

Ellos que han equipado desmedidamente y sin control alguno a las fuerzas armadas colombianas, en las mismas narices de la OEA y de la ONU y que han establecido las siete bases militares norteamericanas- israelíes, para combatir supuestamente a las fuerzas irregulares o para reprimir al pueblo y a las organizaciones sociales en el hermano país, acusan al resto de los países de nuestra región de intervencionismo y rearme.

Habría que hacer uso de las teorías del mundo al revés de Eduardo Galeano, para poder entender el peligroso juego de guerra que quieren imponer a través del método gobeliano, los Estados Unidos y sus aliados en nuestro continente.