lunes, 24 de diciembre de 2007

Las mujeres zapatistas y las agresiones paramilitares

1. Rumbo al encuentro en La Garrucha

Eugenia Gutiérrez

24 de Diciembre

Lo de “compañeros y compañeras” sí es cierto. En el Poblado 24 de Diciembre todo se vive en comunidad, especialmente las agresiones, el dolor, el hostigamiento y el desprecio en una guerra territorial/ económica/ política apoyada por varias instituciones y recrudecida desde que comenzó a gobernar sin victoria Felipe Calderón. Para contrarrestar de manera pacífica esa guerra, la Junta de Buen Gobierno “Hacia la Esperanza”, con sede en La Realidad, supervisa el flujo constante de Bases de Apoyo Zapatistas para que vigilen todos los puntos amenazados en los alrededores de esta comunidad que ya vivió una década de exilio. Se forman grupos de cien. Se cambian cada cinco días. Se llaman “plantón permanente”.

Con el objetivo de proteger al poblado de las agresiones prometidas por el principal abastecedor de las cafeterías La Selva, los hombres jóvenes, adultos y ancianos Bases de Apoyo hacen honor a su nombre, se organizan desde la autonomía, dejan sus casas, familias y responsabilidades y recorren todo tipo de caminos para convertirse temporalmente en lo que los habitantes de 24 de Diciembre llaman orgullosos “nuestras vigilancias”. La tarea no es fácil. Según palabras de los habitantes del poblado, “hay agua, hay zancudo, hay frío, hay calor” y ahí están las vigilancias. Coordinados desde la JBG, cumplen su deber todo el día y toda la noche, uniformados con nylon que rompe vientos y alimentados con mucho café. Desde los puntos amenazados hay que cuidarse del Ejército Federal, la Policía Estatal Preventiva de Chiapas y paramilitares priístas bien armados y de malas, integrantes de la Unión de Ejidos de la Selva y protegidos por la Policía y el Ejército.

En casa de Amparo y José hay cinco niñas, sin contar a la madre. La mayor tiene 12 años. La menor, poco más de un año. Se llama Hilda Guadalupe y tenía apenas tres meses cuando la suya y otras 30 familias llegaron a habitar otra vez este sitio de donde el Ejército Federal los expulsó en 1995. El regreso se lo propusieron a la JBG, la Junta los apoyó y volvieron hace casi un año. Primero, todo el mundo estuvo un mes completo en campamento con cocina común. Lo podrían haber desocupado unos días antes, pero cuenta José que decidieron que era mejor “dejar que el mes fuera cabal para que así pasara a la historia”. Fue por eso que exactamente un mes después de haber llegado, 31 familias se trasladaron por fin a sus solares y, pioneras, empezaron a construir.

Apenas habían tumbado cinco árboles para dejar de dormir a la intemperie cuando los priístas de la Unión de Ejidos de la Selva los denunciaron por talamontes y les echaron a la Forestal. Con la denuncia llegaron a cercarlos varios camiones con gente armada. Para contener la agresión de los malos gobiernos, José y otras 30 familias acudieron a un buen gobierno. Otra vez la Junta “Hacia la Esperanza” que interpuso entonces una demanda e impidió el desalojo. Lo que no se pudo impedir fue que la policía estatal de Juan Sabines siguiera, como sigue hasta ahora, cargando sus camiones con mil veces más que cinco árboles tumbados, todos producto de la tala clandestina. El 19 de abril de este año, la JBG denunció:

"En el terreno recuperado, pasan cortando el camino de la entrada del poblado como evitándoles a los y las compañeras que pasen en el terreno. Además que están destrozando y destruyendo arbolitos que el pueblo lo está cuidando. En esos días estuvieron trabajando entre 40 soldados y armados. También van en el manantial donde toman los compañeros su agua para cocinar y beber, dejando sus excremento a unos metros de la orilla del agua".

Con sólo dos de las trece demandas en la mano, tierra y libertad, los habitantes de 24 de Diciembre llevan casi un año luchando por once demandas más, aunque ya tienen muchos años de experiencia en sufrimientos. Cuentan Amparo y José que en 1995, cuando escaparon del Ejército Federal que les aventó Zedillo y se refugiaron en las montañas, aprendieron a comerse estos árboles con los que otros lucran. Durante una semana y por no haber podido prever la movilización, se alimentaron de bejucos y raíces acompañados de un poco de agua de lluvia. Hoy Amparo y sus cinco hijas revientan en risas cuando se les pregunta si echarán su discurso en el encuentro de mujeres en La Garrucha. Esta familia espera el primer aniversario de su vuelta a casa y sabe que puede hacerse realidad la amenaza paramiliar de desalojarlos este 24 de diciembre para que no cumplan ni un año en su tierra doblemente recuperada. Pero no por eso dejan de bailar. José presume que sus hijas bailan muy bien. Ellas demuestran que están listas para encuentros zapatistas y arman un reventón infantil con la música que sale de un radio de pilas. Toda la familia sabe que pondrá la vida si es preciso a fin de cumplir su aniversario y dejar que el año “sea cabal” para así, quizá, “pasar a la historia”.

Bolón Ajaw

Eso de que “no están solos” sí es verdad. Desde hace varios meses, las comunidades zapatistas se organizan para responder a las agresiones. Hay que apoyar de inmediato cuando los paramilitares queman casas y milpas, roban ganado, disparan al aire y al cuerpo, destruyen caminos recién trazados, cortan el agua, se la roban, la ensucian, amenazan a las mujeres, torturan a los niños o machetean a las Bases de Apoyo.

Hay un lugar donde la situación es muy grave. Por ser un sitio paradisiaco ya le echaron el ojo los mercaderes del turismo. Se llama Bolón Ajaw y según los informes elaborados por el CAPISE y publicados en su página de internet, las agresiones y amenazas que les ha lanzado la OPDDIC se recrudecieron en semanas recientes. Los informes resaltan no sólo la intensidad y la frecuencia de los disparos al aire que acosan a decenas de familias. También subrayan las amenazas verbales que, en este décimo aniversario de la masacre priísta en Acteal, hacen inevitable la asociación de ideas. Las amenazas van desde un “es mejor que se vayan de estas tierras” o un “los vamos a matar” muy general hasta advertencias tan específicas como “nosotros no tenemos esposas, agarraremos a sus esposas y a sus hijas, las vamos a violar y vamos hacer que sean nuestras mujeres”. En su repartición de odios, la OPDDIC no deja fuera ni a los más vulnerables cuando les advierte a los padres de niñas y niños zapatistas: “agarraremos a sus hijitos y los vamos a hacer pedacitos”, “vamos a cortar su lengua”.

Quienes recibieron esas amenazas fueron los compañeros Bases de Apoyo Manuel Jiménez Álvaro, Jerónimo Morales Álvaro y Manuel Méndez Silvano en su trayecto a la cárcel del Ejido Agua Azul y después de recibir una agresión de la OPDDIC que narra, de este modo, la JBG:

"Al compañero Manuel Jiménez Álvaro fue pateado, golpeado a garrotazos y con la palma del machete azotado en la parte de la cara y cuello. Fue herido por una bala de pistola calibre 22 en la parte de la barbilla y el labio inferior derecho. Siendo el asesino el Sr. Jerónimo Urbina López y que gracias a la maniobra y aun estando en el suelo y mal herido, nuestro compañero, rodó haciendo un intento de giro librándose así a que esta bala, le provocara la muerte.

Los otros dos compañeros de nombre Jerónimo Morales Álvaro y Manuel Méndez Silvano fueron golpeados con garrote y a patadas en las partes corporales y pies y con el machete intentaron darle de golpes para provocar heridas mortales.

Después de esta golpiza inhumana, nuestros tres compañeros fueron llevados a la cárcel de este ejido Agua Azul y en ese trayecto, les dieron de patadas en todo el cuerpo, costilla, brazos, cabeza, y cara. Fueron golpeados con la palma de los machetes". (Denuncia de la JBG, 20 de septiembre, 2007)

A unos kilómetros de ahí, miles de turistas visitan las hermosas Cascadas de Agua Azul sin saber el sufrimiento que arrastra ese río que los baña. Al revisar los testimonios de los habitantes de la zona es inevitable preguntarse cuántas mujeres y en qué condiciones físicas y emocionales asistirán a su encuentro con nosotras. Parte de la respuesta se intuye en la aseveración que hacen hombres y mujeres zapatistas que nos recuerdan que no se rinden. En su reporte de agravios, la JBG “Corazón del Arcoiris de la Esperanza” del Caracol de Morelia asegura que su palabra “no es de violencia, no es de humillación ni mucho menos de rendición”, y nos informa que los agredidos, las amenazadas, los golpeados van a seguir luchando “sin más que con lo único que nos mantiene en pie de lucha: por la justicia, por la razón y por la paz verdadera”.

Violencia paramilitar generalizada

De que existe el “buen gobierno” se tienen pruebas palpables. Algunas se encuentran en el seguimiento puntual que dan las Juntas a todas las agresiones paramilitares de lo que el CAPISE ha llamado “la embestida del Estado mexicano”. Los datos ahí están. Los nombres de los agresores, también. Las brigadas civiles de observación “Tierra y Territorio” han recopilado testimonios que narran agresiones de la OPDDIC, la ORCAO, la Unión de Ejidos de la Selva, la URCI, la OPAZ y la ARIC Unión de Uniones. Desde diversas instituciones y secretarías, todos estos grupos reciben apoyo de los gobiernos locales, estatal y federal a fin de despojar a las comunidades de miles de hectáreas que fueron recuperadas en 1994.

La JBG de Oventic, “Corazón Céntrico de los Zapatistas delante del Mundo”, ha informado de la violencia que hay en la Reserva Ecológica Cerro del Huitepec, muy cerquita de San Cristóbal de las Casas. El 16 de noviembre de 2007, la Junta presentó un informe de las amenazas de desalojo que se observan en una carta dirigida a Mariano Díaz Ochoa, que acaba de ganar las elecciones para presidente municipal de San Cristóbal. En esa carta, las autoridades de la Ranchería Huitepec Ocotal le ofrecieron al entonces candidato todo su apoyo y todos sus votos bajo la condición de que desalojara a todos los zapatistas que cuidan la reserva ecológica. El entonces candidato aceptó la petición y la convirtió en promesa de campaña. Su promesa es que el 2 de enero próximo, la reserva será desalojada. Para entonces, ya habrá terminado el “Tercer Encuentro de los Pueblos Zapatistas con los Pueblos del Mundo: La Comandanta Ramona y las Zapatistas”, pero no habrá terminado la angustia de las indígenas rebeldes que participen en él. No mientras sus tierras sigan siendo amenazadas y sus compañeros sigan siendo agredidos a golpes, balazos y machetazos.

Hagamos el intento de ponernos en el lugar de las mujeres que son familiares del compañero Leonardo que vive por la zona del Caracol de Morelia. El 10 de agosto, en el Municipio Autónomo Olga Isabel, fue atacado a golpes Leonardo Navarro Jiménez delante de su hijo Elías de 11 años. Elías corrió a avisar a su familia y todos llegaron al lugar del ataque. En ese momento, trece paramilitares de la OPDDIC le dispararon seis tiros a Leonardo, delante de toda su familia. Él quedó gravemente herido de tres balazos, uno de ellos en el rostro. La JBG narra lo que siguió entonces:

"Uno de sus hijos del compañero Leonardo Navarro Jiménez, de nombre: Juan Navarro Jiménez, de 29 años de edad, acude a su auxilio de su padre, rompiendo la valla que el grupo agresor obstruía su paso, y fue justo en ese momento, cuando uno de las mismas personas que retenían a su padre, le dispara con un rifle 16 calibre 22 automático, hiriendo con una bala en el hombro derecho y casi al mismo tiempo, recibe un machetazo hiriendo gravemente en la parte de la cien del lado derecho.

Una vez, balaceados a nuestros dos compañeros y herido a Juan Navarro Jiménez de un machetazo, sus familiares, hijos e hijas y de su compañera de Leonardo Navarro Jiménez, intentaron acudir al auxilio mientras estos paramilitares, huyeron al cafetal hacia el monte".

La compañera de Leonardo no huyó. Ella sigue enfrentando, cotidianamente, una guerra instigada, avalada y aplaudida por el Estado. No sabemos si ella y las mujeres de su familia y de su comunidad irán al encuentro en La Garrucha, pero sabemos que irán sus historias de organización y trabajo.

Las mujeres, los niños, los enfermos

Aquello de que “no nos vamos a rendir” sucede. Un ejemplo está en la comunidad de San Manuel, antes San Juan del Río y cercana al Caracol de La Garrucha, donde varias niñas y niños afirmaron en una entrevista a la Otra Niñ@s que no están dispuestos ni a vivir con miedo ni a rendirse. Cuentan las niñas y los niños que suelen ser molestados y agredidos física y verbalmente cuando se alejan un poco de la comunidad o cuando salen a dar una vuelta en su bicicleta. Se les arrojan piedras, se les insulta, se les amenaza, pero aseguran rotundos que van a continuar defendiendo sus tierras.

Según el informe de la Caravana de la Otra Campaña que visitó Chiapas del 17 al 20 de noviembre pasados, las niñas y los niños de otra comunidad, Benito Juárez, viven una situación semejante. El reporte de la brigada que visitó el Caracol de La Garrucha nos dice:

"Existen diversas amenazas contra la comunidad. Por ejemplo, el señor Feliciano González Guzmán de la ORCAO en estado de ebriedad amenazó con violar a las mujeres de Benito Juárez y dar de “chicotazos” a los niños, además amenazan de muerte a los pobladores de Benito Juárez cuando salen de compras por lo cual tienen que ir acompañados, en grupos de dos o tres personas. Las amenazas de muerte son constantes. Así también el hostigamiento es cotidiano".

En el Ejido Agua Azul también hay reportes de agresión hacia menores. Hace un mes, la JBG del Caracol de Morelia reportó el ataque de ochenta miembros de la OPDDIC del Ejido Agua Azul que ingresaron a Bolón Ajaw “portando Armas de fuego, machetes y palos, 20 personas portaban con pistolas calibre 22 y 38, seis más con escopeta y el resto con palos y machetes”. Los ochenta se enfrentaron con un solo hombre, Manuel Hernández, promotor de salud que no había salido a trabajar porque estaba muy enfermo. Los miembros de OPDDIC lo golpearon salvajemente hasta dejarlo inconsciente. No conformes, cuatro de ellos (Florentino Silvano Pérez, Alejandro Gómez Hernández, Marcos López Silvano y Miguel Hernández López), volvieron a las orillas de la comunidad esa misma noche sólo para torturar al niño Miguel Pérez Álvaro, quien había salido por agua. Los cuatro hombres le torcieron las muñecas hasta que Miguel, de ocho años, gritó de dolor.

Y así sucesivamente. Como ráfaga de metralla, las agresiones paramilitares se repiten y lastiman incrustándose en la carne de las actividades diarias: el huerto que rodea la casa, el cañaveral, el pozo de agua, el paseo en bici, el camino.

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Del 28 de diciembre de este año al 2 de enero del próximo, mujeres de diversos países llegarán a Chiapas para conocer las historias de lucha de la comandanta Ramona y las zapatistas. Habrá también muchos compañeros dispuestos a apoyar en la logística. Según reportes de observadores civiles, el ambiente generalizado de violencia institucional que muchas y muchos de los participantes rebeldes habrán vivido en sus comunidades no se había dejado sentir con tanta fuerza desde 1997, en los meses previos a la masacre que hoy conmemoramos. Cualquier mujer que tenga hijos, hijas, sobrinos, hermanitas, nietos podrá imaginar con facilidad la atmósfera angustiante en que las madres, las tías, las hermanas y las abuelas de estos niños y niñas amenazados por los paramilitares se han preparado para recibirnos. A veces duele la imaginación sólo de suponer la tensión nerviosa en que todas ellas deben haberse desplazado, reunido y organizado a lo largo de estos meses para relatar sus historias y ponerlas en boca y corazón de sus representantes.

Y sin embargo, después de casi catorce años de saber de la existencia del Ejército Zapatista de Liberación Nacional, no es difícil suponer que las mujeres zapatistas llegarán al encuentro con el ímpetu de siempre, organizadas y sinceras, marcadas por el ejemplo de la comandanta Ramona y de otras mujeres que abrieron camino. No es que adivinemos. Es que las compañeras del Grupo de Mujeres del Municipio Autónomo de La Paz, del Caracol de Roberto Barrios “Torbellino de Nuestras Palabras”, ya lo dijeron aquel 2 de agosto de 2007 en que nos informaron que había sido quemada la casa de “María López Peñate, quien vive sola con su hija en la comunidad Francisco Villa”. Ellas lo dijeron: “Nosotras no nos vamos a desanimar, sino que vamos a seguir organizándonos más como mujeres zapatistas junto con nuestros compañeros”.

Sus historias nos esperan a partir del 28 de diciembre en ese Caracol que tiene un nombre que ya anticipa lo que será el evento: “Resistencia hacia un Nuevo Amanecer”, mejor conocido como La Garrucha, Chiapas, México.

22 de diciembre, 2007

Décimo aniversario de la masacre de Acteal


http://mujeresylase xta.org

Alerta sobre fin de La verdad sea dicha

De acuerdo con un mensaje que está circulando en blogs de Internet, el programa de televisión del “gobierno legítimo” de México, La verdad sea dicha, que se ve por canal 13 los martes a la una de la mañana, dejará de transmitirse por cambios en las leyes del Cofipe.
En ese mensaje nos invitan a ver los últimos dos programas: el del 25 de diciembre, donde se presentará un reportaje sobre lo sucedido hace diez años en Acteal, con impactantes imágenes, tomadas en el lugar de los hechos, y reveladores testimonios de los sobrevivientes, a escasas horas de la tragedia. La última emisión será el martes primero de diciembre y contiene un recuento de las acciones del movimiento de resistencia civil pacífica a lo largo del año. Es una pena que salga del aire el único programa que muestra la realidad de México y que de esa manera se lastime el derecho a la información de los ciudadanos y se atropelle la libertad de expresión en nuestro país. Usando como pretexto la democracia que ellos mismos ultrajaron en 2007, confeccionaron una reforma electoral regresiva que atenta contra los derechos de todos los mexicanos. Es una muestra más de cómo la mafia que ha usurpado el poder está en contra de que se sepa la verdad.

Alex Holt

Volante sobre el ASPAN, todos a difundir sobre la militarización de América del Norte


Agricultura y Desarrollo







Reporte Económico

David Márquez Ayala

Agricultura y Desarrollo (uno de dos)

En su World Development Report 2008 el Banco Mundial aborda, después de 25 años, el tema agrícolarural, titulando su informe Agriculture for Development bajo la convicción –un tanto tardía pero válida al fin– de que es hora de volver a colocar este sector en el centro del programa del desarrollo.
El mensaje central del docu-mento es que en el siglo XXI la agricultura sigue siendo un instrumento fundamental de desarrollo para alcanzar el objetivo del milenio de reducir cuando menos a la mitad para 2015 la proporción de personas que en el año 2000, y todavía, padecen hambre y viven en pobreza extrema. Según cifras de 2002, las más recientes a nivel mundial, tres de cada cuatro personas pobres en los países en desarrollo (atrasados) viven en zonas rurales –donde 2 mil 100 millones subsisten con menos de dos dólares al día y 880 millones con menos de un dólar al día– y la mayoría depende de la agricultura para su subsistencia. De los 5 mil 500 millones de habitantes de los países en desarrollo, 3 mil millones, casi media humanidad, viven en zonas rurales.
Para su análisis, el informe considera que la agricultura se lleva a cabo en tres mundos bien diferenciados: uno integrado por países fundamentalmente agrícolas, uno en proceso de transformación y otro urbanizado.
a) Países principalmente agrí-colas. La agricultura representa una alta proporción del PIB y es el principal impulsor de la economía pues genera en promedio el 32% del crecimiento de dicho PIB. En ellos la mayor parte de los pobres (70%) viven en las zonas rurales. De los países que integran este grupo (principalmente de África Subsahariana) 417 millones de personas habitan en zonas rurales.
Estos países, enfatiza el estu-dio, requieren una revolución de la productividad de los pequeños establecimientos agrícolas.
b) Países en proceso de trans-formación. En este grupo se catalogan la mayoría de los países de Asia meridional y oriental, del norte de África y del Medio Oriente, e incluye naciones como China, India, Indonesia, Marruecos y Rumania. En total su población rural asciende a 2 mil 200 millones de personas. En este grupo la agricultura ha dejado de ser la fuente principal del crecimiento del PIB (contribuye un 7% en promedio a dicho crecimiento), existe una creciente disparidad de ingreso entre las zonas rurales y urbanas; y la persistencia de la pobreza extrema en las áreas rurales es una importante fuente de tensión social y política.
“Para resolver las disparidades de ingreso en estos países –indica el informe– se requiere de un enfoque integral que abra diversos caminos de salida de la pobreza: el paso a la agricultura de alto valor, la descentralización de la actividad económica no agrícola hacia zonas rurales, y el suministro de asistencia para que parte de quienes se dedican a la agricultura pasen a otros sectores”.
c) Países urbanizados. En este grupo de países viven 255 millones de personas en zonas rurales; lo integran la mayoría de los países de América Latina y el Caribe, y muchos de Europa Central y Asia Central principalmente. En ellos la contribución directa de la agricultura al crecimiento económico es de 5% en promedio, y la pobreza es principalmente urbana, aunque en las zonas rurales viven el 45% de los pobres.
Para estos países el informe enfatiza en la estrecha relación que existe entre el desarrollo agrícola y la protección ambiental, e indica: “El gran impacto ambiental de la agricultura puede reducirse, al igual que la vulnerabilidad de los sistemas agrícolas al cambio climático. También es posible encauzar la agricultura para que brinde más servicios ambientales”.
Indicadores agrícolas
En el cuadro comparativo que hemos preparado (Gráfico 1) se aprecia que en México la población rural asciende a 24.8 millones de personas, el 24.3% de la población total, y crece a un ritmo de 0.5% anual (muy bajo por la fuerte emigración a las zonas urbanas o al exterior).
En el campo se emplean 6 millones 670 mil personas, 16.7% de la ocupación total, de los cuales 12.6% son mujeres.
El valor agregado agrícola asciende a unos 24 mil 340 millones de dólares, 3.9% del PIB, y representa unos mil 91 dólares por trabajador al año.
México tiene unos 27.3 millones de hectáreas en producción agrícola, apenas 1.2 hectáreas por habitante rural, de las cuales sólo 23.2% son de riego y el resto de temporal. La deforestación avanza a un ritmo de .5% anual, mientras que países como China, España, Chile, Estados Unidos, Francia, India o Turquía, al contrario, aumentan su superficie forestal cada año.
México produce 299 kilogra-mos de cereales por habitante al año, Estados Unidos mil 253 kg, Francia mil 45 y Argentina 941. El rendimiento por hectárea es en México de 3 toneladas; en Estados Unidos de 6.4 toneladas, en Francia de 6.9 y en Argentina de 3.9 toneladas.
Nuestro país produce al año 52 kilogramos de carne por habitante; Estados Unidos 133, Francia 115, España 125, Argentina 105 y Brasil 106.
México produce 253 kilogra-mos al año de frutas y vegetales per cápita; Estados Unidos 225, Argentina 283, Francia 317, China 390, Chile 469, Turquía 516, y España 700.
UNIDAD TÉCNICA DE ECONOMÍA SA de CV • ciudad de México • Teléfono / Fax: 5135 6765 • unite@i.com.mx











Reporte Económico

David Márquez Ayala

Agricultura y Desarrollo (segunda y última)

A manera de grandes propuestas al reto de la agricultura en los países atrasados el World Development Report 2008 del Banco Mundial apunta:
1) Muchas naciones y millones de personas saldrían beneficiadas si los gobiernos (y los donantes) desandaran el camino recorrido durante años de desatención en materia de políticas y solucionaran el problema de inversiones insuficientes e inadecuadas en el sector.
2) Es prioritario incrementar los recursos de los hogares pobres, elevar la productividad de los pequeños agricultores (y de la agricultura en general) y crear oportunidades en la economía rural no agrícola que los pobres puedan aprovechar.
3) Para hacer realidad una agri-cultura para el desarrollo se requiere de políticas y procesos adecuados a las condiciones económicas y sociales de cada país, movilizar apoyo político y mejorar la gestión de la agricultura.
4) Para que las posibilidades se concreten hace falta la mano visible del Estado en la tarea de brindar los servicios públicos esenciales, mejorar el clima para la inversión, regular la ordenación de los recursos materiales y garantizar la obtención de los resultados sociales deseables (RE: asegurando la viabilidad económica de los pequeños y medianos productores, añadiríamos nosotros).
AGRO y TLCAN
Otro estudio del Banco Mundial titulado México 2006-2012. Creando las bases para el crecimiento equitativo, expresa sobre el tema:
“La agricultura ha sido uno de los rubros con desempeño especialmente deficiente en términos de crecimiento de la productividad. Las exportaciones agrícolas aumentaron con la firma del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), pero el déficit agrícola neto en el comercio con Estados Unidos se amplió. México enfrenta a nuevos competidores en Estados Unidos y, a la vez, sólo ha tenido una penetración limitada en nuevos mercados. Los pequeños productores fueron los menos beneficiados con el TLCAN, sin dejar de lado que el sistema mexicano de innovación agrícola estaba en crisis a mediados de los años 90 y poco preparado para su entrada al tratado.”
“No obstante los altos y consistentes subsidios en la agricultura, las drásticas reformas internas y la firma del TLCAN, el desempeño del sector agrícola se ha venido rezagando desde los años 80 en relación con el PIB del país; de hecho, las cifras registran un decrecimiento anual promedio de -0.4% del PIB agrícola por habitante entre 1984 y 2004 (Gráfico 2).
“Asímismo, el Factor Total de Productividad (FTP) agrícola (que mide básicamente el impacto de mejoras tecnológicas) aumentó en América Latina y el Caribe de 1.39% anual en el periodo 1961-1980 a 2.31% entre 1981 y 2001, mientras que en México, al contrario, disminuyó de 2.26% (1961-1980) a 1.51% en 1981-2001 (Gráfico 3).
“No obstante que las exportaciones agrícolas a Estados Unidos (86% del total) aumentaron a partir del TLCAN, su crecimiento fue fragmentado y concentrado en algunos sectores de agricultura de riego y/o comercial de hortalizas, alimentos procesados y bebidas. En términos del balance agrícola neto (exportaciones menos importaciones) el saldo es negativo para México en relación con Estados Unidos, su socio principal, ya que dicho déficit se incrementó de -211 millones de dólares en 1991/93 a -1 mil 300 millones en 2001/03.
“La innovación tecnológica para el campo entró en crisis desde mediados de los años 90 por tres razones principales: a) la ineficiencia del Instituto Nacional de Investigaciones Forestales y Agropecuarias; b) el desmantelamiento en 1994 del servicio nacional de extensionismo (asesoría y apoyo) agrícola, y c) la presión y el sesgo hacia la tecnología moderna que introdujo el TLCAN (RE: otros centros universitarios y mecanismos existentes parecen ser inoperantes o ajenos a los pequeños y medianos productores; varios trabajan además para las trasnacionales y son canales del saqueo genético del país). Es un hecho que las innovaciones tecnológicas en su actual distribución están acentuando la brecha entre la agricultura moderna y la tradicional en detrimento, desde luego, de los ingresos de esta última.
“Es necesario fortalecer la innovación agrícola y los sistemas de finanzas rurales, reevaluando el sistema de subsidios agrícolas. Se propone además la adopción de nuevos modelos para una mayor descentralización de los programas de desarrollo rural orientados a la producción. La descentralización efectiva, acompañada de una planeación más cuidadosa del desa-rrollo rural a nivel estatal, podría mejorar los resultados en términos del desarrollo rural.
“Ahora que con el 2008 terminan las exenciones arancelarias del TLCAN, los productores mexicanos enfrentarán una renovada competencia en productos como maíz, frijol, azúcar y leche en polvo, coincidiendo, además, según se ha planteado, con que programas transitorios de apoyo como Procampo serán discontinuados o reformados.”
En nuestra opinión, los estudios del Banco Mundial exponen para México un panorama agropecuario crudo y preocupante. Todas las naciones del mundo (o casi) cuidan, alientan y protegen su producción alimentaria, a sus agricultores, ganaderos, avicultores y pescadores. México lo hacía hasta hace cinco lustros, cuando la demencia neoliberal tomó el poder y decidió con infinita saña e insolencia que millones de pequeños productores, ejidatarios y campesinos debían ser competitivos frente a la globalización o desaparecer. Al efecto abrió fronteras, desmanteló la infraestructura de soporte al campo (comercialización, crédito, asistencia técnica, producción de semillas, fertilizantes y otros ins-umos), desapareció los precios de garantía, aceptó productos externos subsidiados, sobrevaluó el peso abaratando las importaciones, arrojó al campo a las manos de consorcios comerciales y agroindustriales voraces y sin control, e hizo, en síntesis, económicamente inviable a una gran parte del sector agropecuario del país.
Como consecuencia, somos ahora importadores netos de alimentos, y cientos de miles de habitantes rurales emigran cada año hacia ciudades ya atestadas y zonas industriales que ya no generan empleo, o bien hacia el exterior, principalmente a Estados Unidos, en cuya enorme economía ven posibilidades de sobrevivencia y progreso. Sólo que a quienes negociaron por México el TLCAN se les olvidó (o deliberadamente omitieron) estipular que a un libre flujo de mercancías y capitales debe corresponder un libre flujo de personas. No lo hicieron y ahora más de 6 millones de mexicanos sin documentos sufren en Estados Unidos un terrorismo migratorio sin precedente, y México el insulto de una frontera amurallada y militarizada.
Todo acuerdo que dinamice el comercio es en principio positivo si beneficia a ambas partes, guarda equilibrio entre dispares, aplica mecanismos compensatorios, respeta las necesidades y prioridades de cada quien, y no daña a grupos sociales o sectores económicos. Si no es así, ningún tratado puede prevalecer afectando sectores sensibles; obstaculizando el desarrollo; monopolizando, desequilibrando y desnacionalizando la economía, y causando daño profundo y permanente a grandes segmentos de la sociedad.
México está en posibilidad y derecho de negociar con Estados Unidos y Canadá, o incluso de aplicar unilateralmente medidas de contención a los excesos del libre comercio con base en cuatro argumentos centrales:
1) Evidencia de daño económi-co y social sensible en áreas agrícolas, industriales y de servicios.
2) Evidencia de comercio desleal e inequitativo en productos agrícolas básicos subsidiados.
3) El creciente rechazo y hosti-lidad hacia los trabajadores migrantes mexicanos que en acuerdos como el TLCAN tienen tanto o más derecho de libre circulación que los productos y los capitales.
4) La impostergable necesidad, dado lo anterior, de potenciar y proteger a los productores nacionales más débiles a fin de dinamizar la creación de empleos en forma masiva y dar así oportunidades de vida digna a los migrantes potenciales.
México debe recurrir en primera instancia a la argumentación y la negociación con sus socios del TLCAN a efecto de salvaguardar lo positivo y neutralizar lo negativo, pero también debe estar dispuesto en última instancia a renunciar al TLCAN y tal vez buscar otros acuerdos más modestos pero menos dañinos. El futuro del país está en un amplio comercio justo con el norte y en la integración económica con el sur.
América Latina ya entendió que neoliberalismo y desarrollo son incompatibles y casi ha logrado erradicar a los fanáticos del mercado. En México seguimos en el túnel de la inconsciencia y poco se puede avanzar cuando el mismo gobierno y una mayoría legislativa parecen estar en contra del país, su patrimonio y su pueblo.
El problema principal radica, por tanto, en que para negociar con sus socios, México debe tener antes un gobierno que esté dispuesto a hacerlo y bien, y esto hoy no existe.
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http://www.jornada.unam.mx/2007/12/24/index.php?section=opinion&article=022o1eco

Caso Lydia Cacho: manifestación frente a la Suprema Corte

Elena Poniatowska/ I

Caso Lydia Cacho: manifestación frente a la Suprema Corte


“Suprema Corte, Suprema Corte, violación a los derechos humanos.”
–¿Habrá como 400 personas? Yo creo que sí…
–Si no vinieron más es por la Navidad…
–Se ven bonitas las nochebuenas pegadas a la banqueta de la Alameda.
Al pasar, miro la pista de hielo instalada por el gobierno de Marcelo Ebrard. Está amurallada. Sólo pueden verse las gradas de los espectadores.
–¿Y no les cobran? –le pregunto a mi vecina.
–Sí, creo que sí, poquito pero cobran.
–¿Los patines o qué?… Están limpiando la parte superior de Palacio Nacional. ¡Qué padre!
–¡Qué bueno que los pobres disfruten las diversiones de los ricos! –se entusiasma mi vecina.
Una mujer baja de la acera y se acerca: “¿Qué está pasando? ¿Por qué protestan?”
–¡Es por Lydia Cacho! ¡Es por Lydia Cacho! Denunció a los pederastas en su libro Los demonios del Edén, la encarcelaron y el 29 de noviembre, la Suprema Corte de Justicia falló en su contra en vez de hacerlo en contra del gobernador de Puebla, Mario Marín.
–Me voy con ustedes, yo también sé mucho de explotación sexual y no quiero que México se convierta en el paraíso de los pederastas.
–Sí, eh… “Lydia somos todos”.
–En México, 85 mil menores son usados para producir pornografía infantil y 25 mil explotados sexualmente.
“¡Justicia sí, pederastas no!” –grita una muchacha.
Jesusa Rodríguez: “Estamos aquí saludando a niñas y niños valientes, un aplauso muy grande (aplausos y gritos) para las personas que van a hacer de México un país diferente. Tenemos presencia de chiquitos y chiquitas desde seis meses, un año y hasta 10 y 15 años”.
“¡No están solos, no están solos, no están solos!”, “¡recorte, recorte, a la Suprema Corte!”
Jesusa: “El segundo y gran reconocimiento que queremos dar hoy es a esa luchadora extraordinaria que ha cambiado la faz de nuestro país con su defensa de los niños y las niñas: Lydia Cacho (gritos y aplausos). ¡Todos somos Lydia! –vocea mi vecina y los manifestantes corean de nuevo: “¡Todos somos Lydia! ¡Todos somos Lydia!” Quiero informarles que están con nosotros grupos feministas que afirman que el juicio de los seis ministros de la Corte deja a la niñez mexicana en estado de indefensión.
“¡Lydia, escucha, el pueblo está en tu lucha!”
Jesusa: “Nos acaba de decir Elena que Lydia necesita de nuestra energía, que le mandemos toda nuestra fuerza así que desde aquí se la hacemos llegar”.
“Toda nuestra fuerza para Lydia Cacho”, “no estás sola, no estás sola”. “Toda nuestra fuerza para Lydia Cacho”.
–Que nadie aviente un huevo ahora, sólo al final vamos a hacer una rociada de huevos a la Suprema Corte (“Sí, sí”, gritos y aplausos: “¡Huevos, huevos, huevos!” sonrío al pensar que México es el primer consumidor mundial de huevo: casi 22 kilos por cabeza al año, según la encuesta Gallup). Y ese acto simbólico se va a hacer con huevos podridos para que sepan que allá adentro están más podridos que lo que les vamos a echar. (“¡Preparen, apunten, huevos”!) Apunten hacia las fotos amplificadas de los jueces que manchan la justicia de nuestro país y están recargadas en la puerta.
“¡Que renuncien, que renuncien!” “¡Qué vergüenza!” “¡Justicia, justicia, justicia!”
Un cartel advierte: “Suprema Corte de Injusticia corrupta versus Lydia Cacho”; “calificación: 0”.
Jesusa: “Esta es una convocatoria totalmente ciudadana, entonces vamos a escuchar la voz de la gente que quiere decirnos algo. Voy a pasarle el micrófono a esta señora”.
“El que apoya o exonera o solapa a un delincuente, es su cómplice. Mario Marín es cómplice de los pederastas.”
“¡Culpables, culpables!” “¡Pederastas, pederastas!”
Pienso en Lydia Cacho que dice que quienes compran a jueces y magistrados son los grupos de poder y quienes están vinculados con el crimen organizado. Pienso en Lydia, en su rostro grave, en la expresión seria de sus ojos oscuros, en lo que ella tiene de Pessoa, de Saramago, de Tabucchi, en el Portugal de sus ancestros. Seguramente le heredaron su valentía.
Jesusa: “Vamos a escuchar a otro ciudadano que trae un cartel que dice: ‘Presidente Felipe Calderón, ¿tú qué vas a hacer? Lydia Cacho te apoyamos. Suprema Corte de Injusticia Corrupta contra Lydia Cacho’.
“Sabemos que hay pederastas que en el nombre de Dios violan a los niños en México y ésos –señala la Catedral– no pueden quedar impunes.” (Aplausos)
“Renuncien, renuncien.”
Sube una mujer joven con una niña en brazos: “Denuncien, denuncien, denuncien, denuncien, hombres y mujeres por favor denuncien, pido su apoyo para mi hija que a los dos años y ocho meses fue agredida sexualmente por su padre y no se nos ha hecho justicia, no se nos ha abierto ninguna puerta, por favor ciudadanos ayúdenme y ¡denuncien, mujeres, denuncien! Mi hija ahora tiene cuatro años, mírenla, la averiguación previa está por resolverse después de un año siete meses, yo no puedo permitir que mi hija vea a su padre porque fue su agresor, ¡pido justicia ante las autoridades!”
“¡No están solas! ¡No están solas!”
La mujer llora y se limpia las lágrimas con la mano izquierda. Con la derecha abraza a su hija.
–¡Qué gran vergüenza!
“El hombre consciente ama y defiende al niño” –corean.
“Lydia Cacho, perseguida por documentar”, escribió El Fisgón.
Jesusa: “Ciudadanas y ciudadanos, necesitamos hacernos todos hacia atrás para permitir que los niños queden adelante y avienten los primeros huevos. ¡Los niños son primero!”
“¡Los niños son primero, los niños son primero!” “Un saludo para los magistrados”. La rechifla se desboca en mentadas de madre.
Unos niños, cada uno con su botella, vierten coñac sobre las pancartas de los jueces recargadas en la puerta de la Suprema Corte. “En este momento, los magistrados se están atascando de coñac corriente porque ni siquiera se merecen nada fino –explica Jesusa. Los niños rocían el coñac del góber precioso encima de los jueces”. “¡Que se haga para atrás la prensa si no quiere que le toquen los huevos!”
–¿Quién trae los huevos?
–Dentro de un momento les echaremos huevos podridos. ¡Todavía no los tiren, todavía no! –Jesusa levanta los brazos.
“Señores ministros, ustedes son un estorbo para el desarrollo de la infancia, tengan vergüenza, váyanse.”
“¡Ahora sí, preparen, apunten, huevos!” –ordena Jesusa.
Una treintena de huevos se estrellan contra la puerta.
“¡Muy bien!”
“¡Preparen, apunten, huevos!” y otra vez se estrellan docenas de huevos sobre la puerta de la Suprema Corte.
“¡Que renuncien, que renuncien!”
“¡Huevos, huevos, huevos!”
“El pueblo, unido, jamás será vencido.”
“Sí se puede.”
“Ya basta, ya basta, de tanto pederasta”.

http://www.jornada.unam.mx/2007/12/23/index.php?section=opinion&article=a03a1cul


Elena Poniatowska/ II y última

Caso Lydia Cacho: manifestación frente a la Suprema Corte

Lydia Cacho no es una mujer indefensa, aquí estamos todos nosotros –me dice una mujer de cabello blanco.
–Dirige en Cancún un centro de atención para mujeres víctimas de violencia. El Unifem (Fondo de Desarrollo de Naciones Unidas para la Mujer) la tiene dentro de sus especialistas en violencia y género. Se ocupa también de las madres de las mujeres asesinadas de Ciudad Juárez.
–¡Cuánta dignidad, cuánta valentía!
Jesusa: “Queremos informarles que hay una mujer que dignamente acaba de renunciar al cargo de fiscal especial (aplausos). Alicia Elena Pérez Duarte se enfrentó a la porquería –que no se puede llamar de otra forma– que han hecho estos magistrados, si es que así se les puede llamar a esos corruptos: Guillermo Ortiz Mayagoitia (presidente de la Corte), Sergio Valls, Salvador Aguirre Anguiano, Mariano Azuela, Olga Sánchez Cordero y Margarita Luna Ramos. ¡Mírenlos! Allí están recargados en la puerta, miren sus pancartas, mírenlos bien para que se les queden grabados y no se nos olvide en qué manos está la justicia”.
Una ciudadana se acerca a decirme que la ahora ex fiscal especial, Alicia Elena Pérez Duarte se tardó en renunciar para proteger a su gente, quiso dejarla segura en la fiscalía.
–Todavía traigo muchos huevos –una señora señala su bolsa con dos cajas con seis blanquillos cada una.
Jesusa: “No vamos a permitir que continúe este estado de cosas”.
Una muchacha con una gran boca roja blande un cartel. Sobre su blusa escribió: “Soy la justicia”. Su cartel dice: “No más pederastas, no más corrupción, no más impunidad”. Lydia Cacho llevaba una playera parecida cuando acudió al juzgado.
Jesusa: “Aquí tenemos a una compañera que ha logrado reunir 8 mil firmas. Queremos agradecer a todos los ciudadanos que vinieron a esta marcha y decirles que varias organizaciones civiles exigen la renuncia de los magistrados. No quitaremos el dedo del renglón hasta que los pederastas estén en la cárcel, incluido Norberto Rivera, Yunes, Gamboa, Nacif, Marín. Aquí seguiremos luchando, no vamos a dejar a los niños indefensos, vamos a luchar y vamos a ganar”.
–Lydia Cacho jamás imaginó que escribiría un libro sobre una red de presuntos pederastas. Su libro se enfocaba más bien a la vida de las víctimas de abuso…
–Por eso la trataron como una criminal…
–Investigó la vida de las niñas y dio con un asunto de crimen organizado que tiene que ver con pederastia, pornografía infantil, lavado de dinero y complicidad de gobernantes.
–Yo ni sabía de la explotación sexual infantil en Cancún.
–Allá sucede de todo.
–Cuando yo conocí Cancún era un paraíso –interviene el novelista Agustín Ramos–, sólo había un hotel y una playa con arena que parecía harina… Como diría Lydia Cacho, los demonios se apoderaron de ese edén para hacer toda clase de negocios y de fechorías.
“Niños y niñas contra Marín”, vocean una y otra vez. “Justicia corrupta que apoya a delincuentes”, “¡Ya basta, ya basta, de apoyo a pederastas!”, “¡Juicio político a Marín!”, “¡Todos somos Lydia!”, “Que renuncien, que se vayan los jueces”, “Ellos son los cerdos”.
La actriz Dolores Heredia lleva en brazos a la más joven manifestante: una bebita de dos meses que aguanta el sol y los gritos. “Niños y niñas, estamos con ustedes”, “¡Justicia sí, pederastas no!”
¿Y el sonido, quién trae el sonido? –pregunta un muchacho frente a la puerta de la Suprema Corte de Justicia.
Una ciudadana de sombrero blanco toma el micrófono: “Fuera la porquería de este país, que se vaya la mierda de este país. Este movimiento es del pueblo, ya basta de corrupción, la Suprema Corte de Injusticia solapa y protege al góber precioso y al gobernador de Oaxaca, Ulises Ruiz, a todos los que tienen a este país sumido en la miseria y la desesperación. Por un lado los curas predican el Evangelio desde el altar y atrás de él violan niños, y ¿qué pasa? Repican las campanas para acallar al pueblo. ¡Fuera la Suprema Corte de Injusticia!
“¡Fuera, fuera, fuera!”
Se oye una voz que alienta a la siguiente oradora: “¡Duro, duro!”
–¿Quién nos gobierna y para qué? –pregunta Agustín Ramos, el rostro enrojecido por el sol. Cada día hay una mala noticia, que Perverto Rivera esto, que Pemex lo otro, que la señora Ascención murió de gastritis mal atendida, que lo de Acteal no es cierto, que la inundación de Tabasco fue culpa de la luna llena y no de las trasnacionales que venden energía eléctrica. En este país tienen que pasar 30 años para que se empiece a saber la verdad y los culpables se les indulte por seniles, como Luis Echeverría. Cada día estamos más indefensos, Elena. Por eso Lydia Cacho es todos nosotros, porque también nos pueden encarcelar y torturar, sin juicio, sin cargos, sin testigos.
“¡Ese apoyo sí se ve, ese apoyo sí se ve!”
–Los ministros de la Suprema Corte cobran sueldos millonarios que pagamos los ciudadanos –me dice mi compañera de marcha.
–El gobierno no tiene palabra.
“Gran parte de la sociedad mexicana no puede asistir –mucha gente no viene por razones económicas, porque no tiene para su pasaje–, pero muchos se solidarizan con esta protesta desde su casa”, explica Jesusa.
Un hombre fuerte toma el micrófono: “Los magistrados actúan mal, tienen hijos, no piensan que pagarán sus culpas en sus hijos, Marín pagará sus culpas, al igual que Kamel Nacif. Por eso estamos aquí, para apoyar a Lydia Cacho, únanse, todos los que tienen hijos y nietos, yo tengo nietos, por eso vine a la manifestación”.
–A nosotros no nos van a hacer menos.
“¡Justicia, justicia, justicia!”
–A quienes les va peor es a los 13 mil niños de la calle…
–¿A poco son tantos?
–A ellos los buscan los pederastas. Les ofrecen casa y comida.
–El ejemplo mayor de la influencia de las redes de pederastia es la alianza entre el gobernador de Puebla, Mario Marín, y el empresario Kamel Nacif, que quisieron destruir a Lydia. ¡Pero no pueden con ella! ¿Sabías que las botellas de coñac de las que hablan son muchachas?
Jesusa: “Son los ministros quienes han manchado esta institución, son ellos los que la han hecho pedazos. Cantemos ahora junto a los niños el Himno Nacional mexicano”.
¡Qué bonita Jesusa con su rebozo blanco y su voz alentadora!
“Mexicanos al grito de guerra, el acero aprestad y el bridón, y retiemble en su centro la tierra, al sonoro rugir del cañón…”
“¡Viva México! ¡Viva! ¡Viva Lydia Cacho! ¡Viva! ¡Vivan los niños y las niñas de México! ¡Vivan! Gracias, ahora vamos a ir todos al Hemiciclo a Juárez a comer.”
Jesusa y Liliana agradecen: “Los domingos la gente lleva de comer para todos. ¿Has probado el chicharrón en salsa verde de Emilia?”

http://www.jornada.unam.mx/2007/12/24/index.php?section=opinion&article=a07a1cul

Domar al tigre a golpe de micrófono

México SA
Carlos Fernández-Vega

cfvmx@yahoo.com.mx • cfv@prodigy.net.mx

Domar al tigre a golpe de micrófono
Campesinos mexicanos, en indefensión
En 15 años no se logró mejorar la productividad



A punto de que suenen las campanadas para la apertura agropecuaria total en el marco del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), los discursos gubernamentales y sus frases huecas pretenden convencer de que el campo mexicano “está preparado”, llega en “mejores condiciones”, está “listo para afrontar la apertura” y de que “aquí hay mucho corazón para salir bien librados”, entre otros enunciados célebres.
Pero la realidad es muy distinta al discurso y al fraserío, porque, como siempre, el gobierno pretende domar al tigre a golpe de micrófono. De entrada, el abismal desequilibrio en materia de subsidios deja a México en verdadera indefensión ante los productores estadunidenses, por mucho que la “continuidad” presuma su “presupuesto histórico” para el campo mexicano.
Tan sólo en 2005, los subsidios agropecuarios totales que el gobierno de Estados Unidos otorgó fueron casi 20 veces superiores a los que en el mismo año otorgó el gobierno de México. Para el periodo 2004-2008, se estima que el gobierno estadunidense subsidie, de acuerdo con la Ley Agrícola de 2002, con más de 150 mil millones de dólares a sus productores agrícolas, mientras en México se considera que, en el mismo periodo, los subsidios a los productores no excederán 27 mil millones de dólares, de acuerdo con el más reciente análisis que sobre el particular elaboró el Centro de Estudios de las Finanzas Públicas de la Cámara de Diputados.
La misma fuente subraya que, a pesar de las limitaciones que supuestamente “impone” la Organización Mundial de Comercio a algunos países para que reduzcan el monto de los subsidios que otorgan a sus productores, entre 2000 y 2005 la asistencia oficial del gobierno estadunidense a su sector agropecuario alcanzó montos sin precedente. Se estima que en dicho periodo Estados Unidos otorgó subsidios agropecuarios por 611 mil 300 millones de dólares, mientras en el mismo periodo los subsidios totales otorgados por México a su sector agropecuario ascendieron a 46 mil 300 millones (13 veces menos que su vecino del norte) y en Canadá a 51 mil 400 millones.
México, pues, muy apartado está de las alentadoras frases que manan del micrófono oficial. Lejos de ello, a pesar de contar con cerca de cinco lustros para restructurar y fortalecer el campo, llega a la apertura perfectamente debilitado, toda vez que desde un inicio el capítulo agropecuario del TLCAN fue negociado en condiciones de grandes asimetrías entre los tres países, particularmente por la brecha en los niveles de productividad de los respectivos sectores en Estados Unidos, Canadá y México, como señala el citado análisis.
El desequilibrio entre las tres naciones también se refleja en los recursos que cada uno de ellos destina para estimular la producción agrícola y apoyar las exportaciones de los bienes agropecuarios. En general, los compromisos que se pactaron en el capítulo agropecuario del TLCAN no reflejaron plenamente el menor nivel de desarrollo de la agricultura mexicana comparada con la de sus socios comerciales, ni en plazos de desgravación ni en niveles de mercado.
Con la entrada en vigor del tratado, en 1994, se aceleró la apertura del sector agropecuario mexicano a la competencia externa, por lo que los precios internos de los bienes agropecuarios se han vinculado más estrechamente a los precios externos, ante lo cual los productores locales respondieron elevando la producción y los rendimientos, sin que ello lograra neutralizar totalmente el impacto de los precios sobre el valor total de la producción y de los ingresos. Así, después de casi 15 años de haber entrado en vigor, la productividad del sector agropecuario mexicano no logró mejorar suficientemente como para acortar la brecha con los países socios de dicho acuerdo; asimismo, tampoco se logró mejorar el nivel de ingreso ni los salarios de los trabajadores del campo.
Además, se ha reducido a la mitad la participación del sector agropecuario en el PIB total (de representar 7.9 por ciento en 1988, para 2005 sólo era de 3.4 por ciento), lo que ha agravado el desequilibrio estructural de la economía mexicana y se refleja en los bajos ingresos agropecuarios y la baja dinámica de los mercados internos.
En general, durante estos 15 años de operación del TLCAN se presentaron algunos cambios en las relaciones de intercambio entre los países firmantes. Por una parte, en México se registró un crecimiento de las exportaciones de frutas y hortalizas, principalmente a Estados Unidos; por otra, se incrementaron las importaciones de granos y otros alimentos del vecino del norte y en menor medida de Canadá, por lo que se ha mantenido en estos últimos años el déficit en la balanza comercial agroalimentaria y aumentado el abastecimiento externo del consumo aparente nacional de alimentos.
Las ventajas arancelarias que aparentemente recibió México por parte de sus socios comerciales del TLCAN se fueron gradualmente erosionando por diversos factores: la revaluación cambiaria, el aumento de los subsidios que otorgan los gobiernos estadunidense y canadiense a sus productores agrícolas, y los diversos acuerdos comerciales que Estados Unidos fue suscribiendo durante los años de operación del TLCAN con países cuyas producciones agropecuarias compiten con las mexicanas.
México comenzó a perder presencia en las importaciones agropecuarias totales de Estados Unidos, incluyendo productos en los que fue exportador neto de elevada competitividad (tomate, café y frutas, entre otros). Sin embargo, han sido las barreras no arancelarias y las prácticas desleales de comercio (dumping y subsidios) que utilizan los gobiernos y productores agrícolas de los socios comerciales de México los que más han afectado el desarrollo de nuestro sector agropecuario, ya que ésas han generado competencia desleal entre los productores de los tres países en detrimento de los agricultores mexicanos.
Pero, dicen, México “está preparado”.
Las rebanadas del pastel
Felices fiestas, y aquí nos encontramos el miércoles 26.

http://www.jornada.unam.mx/2007/12/24/index.php?section=opinion&article=020o1eco

Murieron este año 562 mexicanos en la frontera: PRI

Ciro Pérez Silva

El PRI en la Cámara de Diputados informó ayer que durante 2007 ocurrieron 562 muertes de mexicanos que intentaron cruzar la frontera con Estados Unidos y que unos 560 mil paisanos emigraron este año a ese país en busca de empleo, destaca un documento de trabajo sobre migración elaborado por esta bancada legislativa.
“Es una cifra superior incluso respecto de alguno de los años de gobierno de Vicente Fox, y eso a consecuencia de la nula generación de empleos y la ausencia de una política migratoria de protección por parte de México”, aseguró Edmundo Ramírez Martínez, del grupo de trabajo en materia migratoria de la bancada tricolor en San Lázaro.
Destacó que al finalizar 2007 el saldo para los migrantes es negativo respecto de su intento por cruzar la frontera; además, se ha incrementado el número de mexicanos que buscan el sueño americano, principalmente mujeres, jóvenes e incluso niños.
“Unos 560 mil mexicanos salieron este año hacia Estados Unidos, la mayoría arriesgando su vida y cientos encontraron la muerte”, insistió Ramírez Martínez.
En el gobierno de Felipe Calderón es evidente que poco o nada se avanzado para revertir la sentencia a muerte de 54 mexicanos que se encuentran en Estados Unidos. “Es un tema inexistente en la agenda con el vecino país”, agrega el documento.
Ramírez Martínez, coordinador de dicho grupo de trabajo, señala que además de los ya sentenciados, existen otros 118 casos de mexicanos que están en la antesala de la muerte en Estados Unidos, es decir, que sus casos pueden derivar en la pena capital.

http://www.jornada.unam.mx/2007/12/24/index.php?section=politica&article=010n1pol

domingo, 23 de diciembre de 2007

Un México ganador

José Antonio Rojas Nieto
rojasags@yahoo.com.mx

Un México ganador

Este viernes el crudo marcador West Texas Intermediate (WTI) cerró en el mercado spot de Nueva York con una cotización superior en 2.25 dólares a la del jueves pasado. Con esto su promedio de diciembre llegó a poco más de 90 dólares por barril. Y el promedio anual prácticamente a 72 dólares, casi siete dólares más que su promedio anual de 2006, 15 más que el de 2005, 30 dólares por encima del promedio anual de 2004 y, para sólo dar otro número más, casi 58 dólares superior al nivel más bajo del periodo 1974-2007, justamente los 14.45 dólares corrientes por barril registrados por el promedio anual del WTI en 1998.
Hoy, casi 10 años después de este bajísimo promedio, sabemos de sus consecuencias, como también las sabemos en el caso del hierro, del níquel, del cobre, incluso del acero, pero también del maíz, del trigo, del café, del arroz.
Todo castigo al precio de los productos, que lleva sus precios de mercado por debajo de lo que David Ricardo llamaría su precio natural, más pronto que tarde se convierte en su contrario. Por eso hoy vivimos una compleja reivindicación –por demás evidente en el caso del petróleo–, que lleva los precios de mercado ya no sólo a ese nivel natural –el determinado por las condiciones de producción– sino a un nivel superior.
¿Qué tan superior en el caso del petróleo? En primera instancia el determinado por el yacimiento más caro cuya producción es exigida por el nivel del consumo mundial. Pero –en segunda instancia– por el que determina la especulación propiciada y aceptada por un mercado temeroso del desabasto.
Desde 1999, como casi todos los productores de costos inferiores a esos más costosos que exige la demanda mundial, para bien y para mal México aprovechó esta espiral de ascenso de precios. De 1999 a 2006 la Secretaría de Hacienda recogió por concepto de derechos de extracción de hidrocarburos 236 mil millones de dólares actuales de 2007.
Su presupuesto original de estos derechos, de esta renta petrolera –el de los famosos Criterios Generales de Política Económica de cada año– era de aproximadamente 177 mil millones de dólares, también de 2007. En buen romance esto significa que se tuvieron excedentes del orden de los 59 mil millones de dólares actuales, excedentes que, en principio, no habían sido considerados en el gasto gubernamental.
¿Cómo explicar entonces el haber arribado al escenario catastrófico que se presenta en el Programa Sectorial de Energía? ¿Cómo explicarnos este escenario en el que parecemos condenados a sufrir el decaimiento secular de nuestros yacimientos, Cantarell por delante?
¿Cómo, asimismo, aceptar que hemos llegado a una situación en la que aparentemente no tenemos más de cinco a seis años de seguridad energética petrolera? ¿Después de haber recibido esos 236 mil millones de dólares, derivados básicamente de la bondad de la sonda de Campeche? ¿Cómo? ¿Cómo, finalmente, entender que la única alternativa a este escenario catastrófico es el eufemísticamente llamado escenario sobresaliente, que en el fondo contempla la abdicación al mandato del artículo 27 de la Constitución en materia petrolera?
¿Cómo? ¿Sabe usted quién fue uno de los secretarios de Energía que –en principio– debió haber estudiado, cuidado y advertido en su momento, del arribo al escenario catastrófico que se nos presenta hoy? Sí, adivinó usted. Es el mismo que este año 2007 también recibirá uno de los montos de derechos de extracción de hidrocarburos, de renta petrolera más abundantes de nuestra historia petrolera reciente: no menos de 50 mil millones de dólares. Y que propone las eufemísticamente llamadas reformas estructurales –especialmente la laboral y la energética–, que permitirán a nuestro país –según su decir– convertirse en un México ganador… nada más que… sin los actuales artículo 27 y 123 de la Constitución.
¡A buen entendedor…saludos!

http://www.jornada.unam.mx/2007/12/23/index.php?section=opinion&article=023a1eco

Buscarán redistritar sectores electorales en 2008

Fracciones partidistas del Congreso local señalan que la redistritación electoral es necesaria. Adecuarán y reformarán legislación electoral local a la federal En el 2008 una de las principales prioridades en materia electoral para el Congreso de Chihuahua será actualizar la Ley Electoral estatal, sobre todo en lo que se refiere a la redistritación del estado. Lo anterior lo señaló el coordinador de la fracción del Partido Revolucionario Institucional en el Legislativo local, Fernando Rodríguez Moreno, así como el diputado único del Partido de la Revolución Democrática, Víctor Manuel Quintana Silveyra.

El diputado priísta indicó que la redistritación es un asunto que no puede esperar. “Sí, buscaremos la redistritación, lo tenemos que hacer”; con esto se harían más eficientes los procesos en ese sentido. Y añadió Rodríguez Moreno que se harán “muchas otras reformas que tenemos que hacer en materia electoral”.

Por su parte, el perredista Quintana Silveyra consideró que la reforma electoral requiere actualizarse y es prioridad, principalmente la redistritación; “tenemos que darles a los municipios las condiciones para que tengan más independencia en las elecciones”. Importante también es, agregó, una Ley Estatal de Partidos, de modo que éstos estén obligados a rendir cuentas no sólo al IFE, “sino que rindan cuentas afuera”; esto se lograría, dijo para finalizar, creando un organismo ciudadanizado que tenga facultad para revisar sus números, qué es lo que ingresa y qué es lo que sale.

Agencia Internacional de Prensa India
(AIPIN)

Denuncian abusos laborales en Educación Indígena de la SEP

MEXICO: (Fuente: La Jornada).

Trabajadores de la Dirección General de Educación Indígena (DGEI), dependiente de la subsecretaría de Educación Básica de la Secretaría de Educación Pública (SEP), informaron que ante las “continuas arbitrariedades y abusos” del director de ese organismo, Paulino Canul Pacab, solicitaron al titular del Órgano Interno de Control de la dependencia, Samuel Martínez Aceves, realizar una investigación para determinar las “irregularidades en que se ha incurrido por la suspensión ilegal de nuestros salarios”.

Los quejosos aseguraron que a casi cinco años de haber iniciado un proceso para detener su “traslado ilegal” a instalaciones que no cumplen con las medidas mínimas de seguridad, las autoridades educativas “sólo nos ignoran e, incluso, con la llegada de Canul Pacab, respaldado por el actual subsecretario de Educación Básica, Fernando González Sánchez, se vive un clima de incertidumbre y acoso laboral que ha llegado al extremo de alentar entre los propios compañeros una actitud de agresión”.

En entrevista con La Jornada, Joaquina Sandoval, una de las afectadas, afirmó que aun cuando “hemos presentado todos los informes y documentos que comprueban las malas condiciones del inmueble donde se ubica actualmente la DGEI, ni las autoridades federales ni las capitalinas han tomado cartas en el asunto para garantizar la seguridad de todo el personal que labora ahí”.

A ello se suma, denunció Isabel Robledo, otra de las quejosas, que el propio Canul Pacab y el coordinador administrativo de esa dependencia, Jorge Robles García, “alientan un clima de linchamiento que no respeta ni a funcionarios de la Dirección de Protección Civil del Distrito Federal, a quienes no se les permitió el acceso para inspeccionar el edificio, para comprobar las condiciones estructurales en las que se encuentra”.

“Las amenazas contra quienes aún nos negamos a trasladarnos a las oficinas de Cuauhtémoc 614”, dijeron, son parte de la “estrategia de desgaste, pues no han dado respuesta a la demanda penal por retención ilegal de salario, ya que no hemos sido notificados de ninguna suspensión de la relación laboral, ya que no existen elementos, pues seguimos en un juicio ante el Tribunal Federal de Conciliación y Arbitraje, que deberá determinar cuál de las partes tiene la razón. Estamos seguros de que nuevamente obtendremos un laudo favorable”.

Al respecto, Norma Torres, también integrante de los trabajadores afectados, aseguró que de no abrirse un “verdadero canal de diálogo para solucionar un conflicto que afecta la vida de poco más de 300 empleados, vamos a recurrir a todas las instancias nacionales e internacionales para denunciar que la Secretaría de Educación Pública, y con ella, el Estado mexicano, incumple con los compromisos internacionales de garantizar un espacio laboral libre de riesgo, pero en particular con el respeto que se debe a un trabajo digno, ajeno a humillaciones y abusos”.

Una producción de la
Agencia Internacional de Prensa India
(AIPIN)

Ni perdón ni olvido por el fallo que deja en indefención a nuestros niños

23 de diciembre de 2007. Afuera de la sede de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, activistas de la Resistencia Creativa encabezados por Jesusa Rodríguez, rompieron 6 piñatas, una por cada ministro de la Corte que votó contra la investigación del Gobernador de Puebla, Mario Marín, y por lo tanto, convalidaron con su voto las violaciones de niñas y niños por parte de la red de pederastas que amparados en los favores de diversos políticos como Mario Marín, actúan con total impunidad. Asimismo, este fallo implica que periodistas honestos como Lidia Cacho pueden ser perseguidos con todo el aparto de gobierno, por su labor de investigación de denuncia de hechos delictivos cuyo origen se encuentre en algún nivel de gobierno.


La crisis del petróleo y sus consecuencias

Contexto

La crisis del petróleo y sus consecuencias
Época: Final Distensión
Inicio: Año 1973
Fin: Año 2000
Antecedente:
El final de la distensión


Claro está que, aunque la crisis apareciera de forma brusca, tuvo unos antecedentes a los que luego se remitieron los especialistas para explicarla. La situación de desorden del sistema monetario internacional, aun sin ser la causa determinante de la crisis, contribuyó sin duda a ella. El desorden estaba causado por la caída del dólar, provocada por la decisión tomada por el presidente Nixon, sin ninguna consulta previa, de desligar el dólar del patrón oro en agosto de 1971. Como es sabido, lo hizo como consecuencia de la difícil situación de la economía norteamericana durante la Guerra de Vietnam. El déficit de la balanza de pagos creció en este país y también la liquidez internacional producida por la exportación del petróleo. Las principales monedas del mundo flotaron, en un marco de creciente inestabilidad.
Pero lo decisivo fue la sorpresa causada por los sucesivos choques por la elevación de precio de los productos petrolíferos. Ya la Revolución libia produjo un problema inicial, pero fue la Guerra del Yom Kippur y la caída del sha de Irán, todos ellos acontecimientos políticos, quienes tuvieron unos resultados más espectaculares sobre el precio del crudo. En 1971, todavía el precio del petróleo era negociado por las grandes compañías petrolíferas: siete de ellas dominaban el 80% de la producción mundial. Pero en 1973 ya no era así. Entre 1960 y 1971, el petróleo había permanecido estable en el precio y en la práctica había podido perder el 20% de su valor. Al mismo tiempo, su consumo había crecido de forma considerable hasta configurarse como la fuente de energía fundamental. Así se demuestra por el crecimiento del porcentaje del petróleo en el consumo total de energía. En 1950, representaba el 37.8% frente al 55.7% del carbón; en 1972, en cambio, el petróleo y el gas representaban el 64.4% del total.
En suma, puede decirse que la parte correspondiente al petróleo en el consumo de energía pasó de ser un tercio a dos tercios, en un momento en que el consumo anual de energía se triplicaba cada año. De este modo, las reservas petrolíferas descubiertas cada año eran inferiores al consumo anual. Por otra parte, los grandes países industrializados, a excepción de Estados Unidos y la URSS, eran grandes consumidores de energía pero no la producían. Gran Bretaña y Noruega empezaron a producirla con ocasión de la crisis, gracias al descubrimiento de nuevos yacimientos en el Mar del Norte.
Un factor decisivo en el panorama de los precios de la energía fue el hecho de que las grandes compañías explotadoras fueron nacionalizadas. En 1971, Argelia anunció, por boca de su presidente Huari Bumedian, la nacionalización de la industria petrolífera, hasta entonces francesa, en un 51%; en septiembre de 1973, Libia hizo lo propio. Incluso en un Estado tan conservador como Arabia Saudí sucedió lo mismo gracias a la constitución de Aramco en 1979. Durante el año 1972, otros países productores de materias primas intentaron presionar sobre los consumidores elevando los precios, por lo que se puede decir que había antecedentes del estallido que más adelante se produjo. Fue el petróleo, sin embargo, la única materia prima que influyó en la economía mundial.
La política internacional contribuyó de forma poderosísima a multiplicar el efecto de una tendencia así esbozada. El 16 de octubre de 1973, en un momento en que todavía la Guerra árabe-israelí no estaba concluida, los países de la OPEP tomaron la decisión de que el precio del barril del petróleo pasara de tres dólares a cinco. Al día siguiente, esos mismos países decidieron establecer un sistema de embargo para aquellos que parecían apoyar por completo a Israel como, por ejemplo, Estados Unidos y Holanda. En la práctica, estos embargos duraron muy pocos meses, acabando por ser levantados completamente en el verano de 1974. También los países de la OPEP optaron por reducir la producción entre un 15 y un 20% y, a continuación, hacerlo en un 5% al mes hasta que Israel abandonara los territorios ocupados.
Pero este sistema de limitación de la producción, que, en parte, se justificaba con la afirmación de que las reservas estaban agotándose acabó por dañar a los propios países productores, no correspondía a peligro tan acuciante y fue finalmente abandonado. Pero lo que no se detuvo fue la elevación del precio del petróleo. En diciembre de 1973, los países de la OPEP decidieron elevar al precio del barril de petróleo a casi doce dólares; se había cuadruplicado en el transcurso de tres meses.
No se detendría ahí el proceso. Llama especialmente la atención la persistencia unida a la brusquedad de los incrementos en el precio del petróleo, que se multiplicó por cinco en 1973-1974 y luego creció el 150% en 1979-1980. Aparte del efecto de la demanda creciente, el nuevo choque petrolífero de finales de los setenta estuvo motivado por la fuerte inestabilidad en la región que producía la mayor parte de petróleo consumido por el mundo y cuyo flujo principal procedía del cuello de botella del estrecho de Ormuz. La revolución blanca del sha, la posterior revolución iraní y la Guerra entre Irán e Iraq fueron factores que contribuyeron de forma decisiva a que el precio del petróleo alcanzara a fines de 1981 los 34 dólares por barril. Con respecto a 1973, se había incrementado en más de diez veces.
El impacto de este incremento del precio resultó variable según las latitudes, pero siempre fue grave, hasta el extremo de que bien se puede decir que remodeló la fisonomía económica del planeta. Europa y Japón dependían en mucha mayor medida de las importaciones que los Estados Unidos: la factura petrolífera pasó en las economías del Viejo Continente del 1.5% del producto nacional al 5%, cuando el volumen total del petróleo consumido había disminuido. La inflación, que hasta el momento era de un 4-5% anual, ahora se multiplicó hasta niveles inesperados y se hizo habitual que alcanzara los dos dígitos: en Gran Bretaña y en Italia, por razones diversas, el problema fue especialmente agudo. Todas las economías de los países industrializados debieron recurrir a planes de austeridad que, de forma inevitable, produjeron una disminución del consumo y una rebaja del nivel de vida.
A lo largo del año 1975, el crecimiento del PIB fue negativo en Estados Unidos (-0.7%), Gran Bretaña (-1.6%) y Alemania (-1.6%); los únicos países que crecieron lo hicieron en cantidades prácticamente inapreciables y, en ocasiones, por no haberse enfrentado todavía a la crisis. Las empresas tuvieron dificultades crecientes y el paro se incrementó. La recesión quedó confirmada como un fenómeno inevitable y se combinó con una cierta inflación de un modo un tanto inesperado en comparación con lo que había sido habitual hasta el momento.
En efecto, desde 1958 la inflación mundial había ido creciendo en un 2% anual y entre 1969 y 1972 lo hizo el 5%. Se había asociado en el pasado con una realidad inevitable para conseguir el pleno empleo, pero ahora apareció un fenómeno nuevo, la stagflation, es decir, la disminución del crecimiento convertido en compatible con el alza de los precios. Ha llegado, pues, el tiempo de la inflación de dos dígitos al mismo tiempo que la producción industrial disminuía su crecimiento en un 10-20% como mínimo. Además, con el transcurso del tiempo desapareció la sensación de que se podía salir de la crisis. Claro está que al mismo tiempo ésta no produjo una sensación de hundimiento semejante a la que tuvo lugar en los años treinta. Pero los tiempos de un crecimiento al ritmo de los años cincuenta y sesenta no se reprodujeron de nuevo, por más que con el paso del tiempo se alejara el fantasma de la crisis.
El aspecto en el que fue más manifiesta la crisis en todo el mundo fue el referido a la tasa de paro, que sobrepasó en los países de la OCDE el 5% en 1974-5 y en 1980-2 llegó al 10%. También las ganancias en la productividad se redujeron a partir de 1974. Tampoco en este caso las cifras del paro tenían nada que ver con el 20-30% de parados en los países industrializados en los años treinta. Se ha podido hablar de la aparición de una crisis de fondo en el trabajo en una onda de veinticinco años, al menos, de duración. A partir de mediados de los años ochenta, casi el 30% de los puestos de trabajo industriales desaparecidos no habían sido reemplazados por otros semejantes. Claro está que en este proceso había también un factor de progreso. Hubo, a partir del momento de la crisis, un doble fenómeno de industrialización del terciario y terciarización de la industria. El canciller alemán Helmut Schmidt llegó a la conclusión de que en el final de siglo, Europa no tendría más lugares de trabajo que oficinas, laboratorios y salas de visitas.
Pero es necesario hacer también mención del impacto que la crisis tuvo sobre los países subdesarrollados. Mucho más frágiles, en la práctica, no obstante, el destino de los países del Tercer Mundo después de la elevación del precio del petróleo fue muy variado. Una parte de ellos inició a partir de este momento un proceso de industrialización: éste fue el caso de Arabia Saudita, cuyo PIB se incrementó en un 250% en el transcurso de tan sólo el período 1973-1974. Claro está que los países productores de petróleo no se mantuvieron unidos. Frente a los que, como Irán y Libia, trataron de aprovechar al máximo el incremento en los productos petrolíferos, otros, como Arabia, actuaron con mayor prudencia de cara al impacto que sus medidas podían tener en los países desarrollados de Occidente. Pero los países pobres, carentes de petróleo, vieron cómo su situación se agravó todavía más, lo que alcanzó niveles especialmente dramáticos en el caso de África.
Para responder a la crisis de los productos energéticos y a esta situación en los más subdesarrollados, las potencias occidentales imaginaron varios procedimientos. Los Estados Unidos propusieron la creación de una Agencia Internacional de la Energía, que agruparía a los países consumidores de petróleo frente a los productores. La fórmula no fue aceptada por Francia, que propuso una conferencia entre países industrializados, subdesarrollados y productores de petróleo, que tuvo lugar en París bajo dos fórmulas sucesivas.
La convocatoria se repitió en los siguientes años, pero no pasó de establecer algunos principios fundamentales del nuevo orden internacional y la creación de un fondo especial de ayuda al subdesarrollo, por un importe de 1.000 millones de dólares. Una reunión celebrada en Cancún, en 1981, pretendió también establecer un nuevo marco de relaciones entre los países desarrollados y los no desarrollados (o entre Norte y Sur, como entonces era costumbre decir). Quizá mucho más prácticos fueron los acuerdos a los que llegó la CEE con países de África, el Caribe y el Pacífico, denominados Lomé I (1975) y Lomé II (1979). Estos acuerdos preveían una ayuda financiera a los países en desarrollo que cuadruplicaba la prevista en el acuerdo previo de Yaundé.
Si las iniciativas acerca del diálogo entre el Norte y el Sur fueron relativamente modestas, en cambio, los grandes países industrializados establecieron un principio de concertación a partir de 1975. Consistió en la celebración anual de una reunión a la que asistieran las cuatro potencias europeas más importantes desde el punto de vista económico junto con Estados Unidos y Japón, a las que se sumó luego Canadá e incluso el presidente de la Comisión Europea. De esta manera se estableció un mecanismo de respuesta destinado a convertirse en instrumento permanente de consulta. Por otro lado, las negociaciones del GATT, denominadas en referencia a la capital japonesa donde se celebraron en 1973-1979, tuvieron como consecuencia la aprobación de un nuevo acuerdo que preveía la desaparición de las barreras arancelarias. La realidad, sin embargo, era que en tiempos de crisis todos los países afectados por ellas recurrieron a procedimientos más o menos proteccionistas, al menos durante algún tiempo.
Las soluciones propiamente dadas a la crisis económica tardaron bastante en llegar por la perplejidad que producía la peculiaridad misma de la crisis. Tras la desvinculación del dólar del patrón oro, el sistema monetario imaginado en Bretton Woods, julio de 1944, podía considerarse muerto. En la Conferencia de Jamaica, en enero de 1976, los países más importantes decidieron reemplazarlo: a partir de este momento ya no hubo precio oficial del oro y quedaron legalizados los cambios flotantes. El capital de reserva del sistema monetario internacional quedó asegurado por los "derechos especiales de giro", en función de los cuales se señalaron las nuevas paridades de las monedas. El valor de los mismos quedó definido por el conjunto de las de los países industrializados en proporciones variables. La ponderación del sistema atribuyó al dólar un peso equivalente al 30% del total, manteniéndose así parte de la supremacía financiera de los Estados Unidos.
Otro sector de las soluciones a la crisis procedió de las decisiones individuales de una de las grandes potencias tomadas primordialmente por motivos derivados del interés nacional. En 1979, el director de la Reserva Federal norteamericana, Volcker, impulsó la decisión final de su Gobierno de atacar la inflación por el procedimiento de limitar la masa monetaria gracias a un incremento sin precedentes en las tasas de interés. De esta manera, los capitales afluyeron a Estados Unidos e hicieron subir el curso del dólar. Este hecho tuvo como consecuencia iniciar un proceso deflacionista y obligó a todos los países a optar por políticas de austeridad. Las economías desarrolladas llegaron al fondo de la depresión, mientras que las del Tercer Mundo, fuertemente endeudadas, vieron aumentar el peso de su carga financiera. Para evitar la bancarrota, tuvieron que acudir a las grandes instituciones financieras internacionales que les obligaron a una política de austeridad en ocasiones dramática. Pero si eso tuvo graves consecuencias políticas en muchos países, al mismo tiempo señaló el comienzo de una recuperación que era una realidad en todo el mundo a mediados de los años ochenta.
Por otro lado, en fin, el resultado a medio plazo del incremento de precios del petróleo tuvo como consecuencia el descubrimiento y la explotación de nuevos campos petrolíferos. El crudo de Alaska, Mar del Norte y México entró en el mercado a más de 20 dólares el precio del barril y contribuyó a la rebaja de los precios. La aportación de los nuevos yacimientos vino a suponer una cantidad semejante a lo que se consumía. Por otro lado, también los planes restrictivos del consumo tuvieron un efecto, al menos parcial. En 1980, el consumo de energía disminuyó del 2 al 3%, mientras que en algún año posterior pudo llegar a un 6%. Las cifras, de cualquier forma, no resultan muy significativas, dado que se manifestó una extraordinaria variación entre lo sucedido en unos países y en otros. Además, con el transcurso del tiempo y la disminución de los precios, volvió a producirse un incremento del consumo.
Aparte de influir en la aparición del fenómeno lacerante de un paro que, a diferencia de ocasiones anteriores, parecía imposible de solucionar por procedimientos convencionales, la crisis tuvo otras importantes consecuencias sociales. Dio la sensación de producirse la aparición de una nueva división internacional del trabajo, caracterizada por el traslado a nuevos escenarios del centro de gravedad económico. La crisis contribuyó al declinar de la industria tradicional, necesitada de reconversión, y con frecuencia pareció que, en muchos países, se trataba de un fenómeno semejante al que aconteció, por ejemplo, con el traslado del centro del mundo desde el Mediterráneo al Atlántico. Las nuevas industrias de comunicación y la informática aparecieron como relevo de las tradicionales. Por otro lado, la crisis económica contribuyó también a hacer aparecer la del Estado de bienestar.
Los límites de éste empezaron a percibirse cuando las Haciendas públicas sufrieron la crisis. En adelante, empezó a entrar en crisis la idea de que la reducción de las desigualdades debía ser un objeto esencial de cualquier política social a desarrollar o de que ese propósito podía cumplirse a partir de los presupuestos públicos. No sólo se hicieron patentes las dificultades de la obra a desarrollar por el Estado en este terreno sino que, además, al llevarla a cabo aparecieron riesgos de corporatismo y de clientelismo.
Finalmente, la crisis económica tuvo también repercusiones de carácter político. En Europa, las etapas de fuerte crecimiento habían venido acompañadas por largas secuencias de continuidad política. Ahora apareció una sensación generalizada de ruptura y crisis no sólo en lo económico, sino también en lo político: en Alemania, por ejemplo, el tiempo de crisis provocada por la banda Baader-Meinhof fue el comienzo de los setenta y en 1977 tuvo lugar el asesinato del presidente de los patronos. En Italia, en 1978 apareció asesinado Aldo Moro. Pero quizá más importante que estos problemas, que tan sólo arañaron la superficie de la estabilidad de las democracias aunque parecieran muy graves durante años, la tuvo el relacionado con la evolución de la izquierda.
En el momento de la crisis económica, que coincidió con una gran oleada de terrorismo -derivación próxima o lejana del espíritu subversivo relacionado con el año 1968- hubo presagios insistentes de que el mundo de la democracia occidental podía estar entrando en una crisis difícil de superar o incluso insuperable. La realidad fue que las que se presentaban como fórmulas superadoras demostraron con el paso del tiempo no serlo en absoluto, sino que por el contrario la fórmula democrática acabó por expansionarse, debido a que la crisis económica contribuyó a hacer desaparecer de la faz de la Tierra muchos regímenes dictatoriales a partir de los años centrales de la década de los setenta. Incluso con el transcurso del tiempo, esa misma crisis agravaría la situación económica de los países de Europa del Este y, como consecuencia, contribuiría a la crisis del comunismo.
Fue el llamado "eurocomunismo" aquella novedad ideológica que pareció cercana a representar una alternativa más nueva a la política vigente a partir de mediada la década de los setenta. Hasta los años sesenta, la relación umbilical mantenida entre la URSS y los partidos comunistas europeos se mantuvo sin fisuras ni problemas, por más que en los medios intelectuales el efecto de la invasión de Hungría, en 1956, fuera ya importante. La de Checoslovaquia, en 1968, produjo mucha mayor insatisfacción -y, por lo tanto, conatos de disidencia- en el seno de los Partidos Comunistas europeos.
La URSS trató de mantener la relación con los "partidos hermanos" en idénticos términos, pero ya no fue posible. Una reunión de los Partidos Comunistas europeos en Berlín, en junio de 1976, demostró que con muy contadas excepciones -el Partido Portugués- los Partidos Comunistas de los países democráticos y occidentales estaban a años luz de quienes ejercían el poder en la Europa Oriental. Para ellos resultaban inaceptables tanto la versión hasta entonces vigente del "internacionalismo proletario", que equivalía a servir a los intereses de la política soviética, como el respeto al "socialismo realmente existente" o, más aún, la función dirigente del PCUS.
Entre los Partidos Comunistas que quisieron manifestar su independencia de la Unión Soviética el que avanzó de forma más decidida, además de dar la sensación de poder llegar al poder, fue el italiano; así se explica que el "eurocomunismo" como denominación naciera allí. Tenía una cierta tradición original que se remontaba al pensamiento de Gramsci y a la flexibilidad de Togliatti en 1945. Dirigido por Enrico Berlinguer, en las elecciones de 1976 alcanzó un tercio de los votos, pareciendo para muchos la única fórmula alternativa ante un sistema democrático, como el vigente en aquel país, que parecía muy anquilosado. El PCI aceptaba entonces el Mercado Común e incluso la pertenencia de Italia a la OTAN; decía identificarse en exclusiva con los procedimientos democráticos (y sin duda, sus miembros y simpatizantes creían en ellos) e incluso consideraba posible un "compromiso histórico" con la Democracia Cristiana que le llevara a compartir el poder con ella.
Esta política nacía de la interpretación de que, en el Chile de 1973, las fuerzas de izquierda habían sido incapaces por sí solas de imponerse a la derecha dictatorial. En posiciones semejantes se situó el mucho menos influyente Partido Comunista español mientras que el francés, por más que aceptara la OTAN y la CEE una vez que suscribió un pacto electoral con los socialistas, caminó con muchas más dudas por esta senda.
Fue en los años 1975-1976 cuando el eurocomunismo pareció más activo y prometedor. Estableció entonces un nexo entre socialismo y democracia, pretendiendo que protegería más las libertades que los partidos burgueses y se ofreció como una vía distante al mismo tiempo del Este y del Oeste. Fue mucho más que una vía nacional al comunismo y demostró querer librarse definitivamente de la hipoteca estalinista. Pero sus limitaciones fueron también evidentes. No llegó a abandonar nunca el llamado "centralismo democrático" y, sin duda, fue benevolente con la experiencia soviética, empezando por la propia Revolución de 1917. Pero resultaba inquietante para quienes la dirigían; éstos se beneficiaban entonces mucho más de la actividad de movimientos pacifistas que defendían el desarme unilateral en la idea de que ése podía ser un buen camino para la paz mundial.
En realidad, la relación que mantuvo con la URSS fue, si no la de identidad y sumisión, la de quien había mantenido una antigua amistad con ella (Kriegel); nunca pudo ofrecer un solo ejemplo de un país que siendo comunista hubiera acabado por democratizarse. A partir del final de la década de los setenta, en cambio, cuando tuvo lugar la invasión de Afganistán por la Unión Soviética y se planteó la crisis interna del Estado comunista polaco, el eurocomunismo tuvo que optar entre la demostración de si lo que sucedido con él había sido una táctica o una impregnación de los procedimientos democráticos.
En muchos casos, había sido lo segundo pero eso sólo se descubriría con el transcurso del tiempo. También tardaría en demostrarse claramente que una de las consecuencias de la crisis de mediados de los años setenta fue el comienzo de un proceso de democratizaciones que se inició en las dictaduras tradicionales de la Europa mediterránea. En estos países -Portugal, Grecia, España- había existido en el pasado una cierta tradición democrática o liberal aunque en estos momentos hubiera un régimen que nunca fue propiamente totalitario o lo había sido en un pasado remoto. Diversos factores influyeron en que se iniciara el proceso democratizador. Se produjo, en primer lugar y en grados variables, un proceso de transformación económica que cambió o empezó a transformar las arcaicas estructuras que en el pasado habían hecho imposible la existencia de un régimen democrático estable.
Incluso más importante fue la quiebra de la legitimidad de los regímenes dictatoriales en un momento en que la democracia se había convertido ya en la ideología hegemónica gracias a los medios intelectuales, periodísticos y universitarios. Influyó en esto de un modo poderoso el cambio producido en el catolicismo a partir del Concilio Vaticano II. El hecho es que, en el período 1974-1977, estos tres regímenes dictatoriales de derecha quebraron de forma muy diferente, incluso jugando el Ejército un papel contradictorio: positivo en el caso de Portugal y negativo en el de Grecia y España.
El proceso se inició en Portugal en abril de 1974; de él, puesto que se prolongó bastante, se tratará en un capítulo posterior. Los antecedentes próximos fueron, en el caso de Grecia, la existencia de un conflicto exterior en Chipre que obligó a un régimen nacido en 1967, en el que el Ejército se había autoatribuido un papel esencial, a dejar el poder a la clase política tradicional. Uno de sus miembros llevó a cabo la transición hacia la democracia en tan sólo escasos meses, entre julio y noviembre de 1974.
La importancia de este hecho reside en que fue el inicio de una gran olea da de democratizaciones semejante a las que se habían producido en otros momentos de la Historia humana. Este proceso, iniciado en el Viejo Continente, acabaría llegando posteriormente al Nuevo, donde en 1973 sólo dos de cada diez países tenían instituciones democráticas y luego se extendió de nuevo, en Europa, a los países del Este y, en general, por todo el mundo.
En 1973, sólo el 32% de los seres humanos vivía en regímenes de libertad; en 1976, la proporción había descendido al 20%, entre otros motivos como consecuencia del estado de excepción impuesto en la India. Pero, ya en los años ochenta, la tendencia favorable a la democratización se había desarrollado lo bastante como para que al final de la década se produjera el derrumbamiento del comunismo. La sorpresa con que fue recibido obedeció a la poca percepción existente sobre los antecedentes. Ni siquiera en los Estados Unidos, la más importante de la democracias, existió conciencia de esta realidad, entre otros motivos porque no habían superado por completo su crisis de polarización interna de fines de los años sesenta.

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