lunes, 26 de mayo de 2008

Relatoria del Debate sobre la Reforma Energética 1a parte

Los principios que deben regir la Reforma Energética en México

(13 de mayo 2008)

El pasado martes 13 de mayo dio inicio de manera formal el primer foro de debate entorno a la Reforma Energética con el tema “Los principios que deben regir a la Reforma Energética en México. En dicho evento participaron los presidentes de los diferentes partidos políticos así como académicos y expertos en la materia. Los participantes fueron: el Lic. Germán Martínez Cázares –Presidente del Comité Ejecutivo Nacional del PAN-, la Lic. Beatriz Paredes Rangel –Presidenta del Comité Ejecutivo Nacional del PRI-, el Ing. Cuauhtemoc Cárdenas Solórzano, el diputado Jorge Emilio González Martínez -Presidente del Comité Ejecutivo Nacional PVEM-, el senador Francisco Labastida Ochoa –presidente de la Comisión de Energía-, el senador Alejandro Zapata –presidente de la Comisión de Estudios Legislativos-, el Dr. Carlos Elizondo, el lic. David Ibarra, el Dr. Lorenzo Meyer y el lic. José Agustín Pinchetti.

La primera participación del evento estuvo a cargo del Lic. Germán Martínez quién comenzó señalando cuales son las principales ideas del PAN entorno a la reforma energética. Señaló que quieren hacer de PEMEX un instrumento efectivo del desarrollo del país; quieren fortalecer a la empresa; que tanto la empresa como el petróleo son de los mexicanos y que así se mantendrá; que nunca se ha pretendido transferir a particulares los activos, bienes o dominio sobre la renta petrolera y señaló no quieren –el Presidente Calderón y el PAN- a PEMEX en una empresa privada. Asimismo, declaró que la iniciativa pretende dotar a la paraestatal se convierta en una empresa pública fuerte, financieramente viable, tecnológica y corporativamente moderna como Petrobrás o StatOil.

Declaró que con estas características de logrará defender a PEMEX de la verdadera privatización, la política. Dijo que se privatiza a PEMEX cuando se busca conseguir fines políticos propios, cuando se usa el petróleo como medio para conseguir el liderazgo de un partido, cuando se usa al petróleo para fomentar odio, división y violencia entre los mexicanos. Señaló que Acción Nacional no pretende la privatización económica ni permitirá la política de los recursos que pertenecen a los mexicanos. PEMEX tendría que ser reformado para aumentar su potencial transformador de la riqueza natural, se debe convertir en instrumento de política pública para combatir la pobreza. En suma, el Presidente del PAN señaló que su partido apoya al 100% la iniciativa del Presidente Calderón.

En segundo lugar habló Beatriz Paredes quién comenzó señalando que el PRI tiene un anclaje histórico en el tema energético y tienen una posición a partir de su compromiso con el bienestar social, la satisfacción de las necesidades populares, el crecimiento económico y la soberanía nacional. De acuerdo a la Declaración de Principios y al Programa de Acción del PRI, el partido se pronuncia en contra de todo tipo de privatización y reconoce que es necesario revisar y transparentar su administración. Asimismo, apoya todo lo necesario para que se garantice la fortaleza financiera y operativa de las instituciones responsables de su explotación y administración. De acuerdo al Programa de Acción, proponen una reforma energética que fortalezca la soberanía nacional, dé seguridad y certidumbre al desarrollo de la Nación bajo la rectoría del Estado y propicie la modernización de las empresas públicas responsables del área.

Asimismo, la Lic. Paredes señaló que la reforma energética debe ser integral, con una visión de largo plazo, que permita una transición ordenada y gradual para los próximos 30 años. Se debe partir de algunos principios. En primer lugar, que la Nación mantenga la propiedad de los hidrocarburos. En segundo lugar, otorgarle a PEMEX autonomía de gestión y libertad para disponer de recursos. Tercero, que la renta petrolera sea para los mexicanos. Cuarto, que la paraestatal garantice la seguridad energética. Quinto, lograr mayor crecimiento económico y creación de empleos utilizando al petróleo como motor. Por último, defender las reservas petroleras frente a los riesgos que enfrenta en las zonas fronterizas.

Beatriz Paredes señaló que convertir a PEMEX en una entidad competitiva, moderna y de clase mundial, que continúe siendo el pilar de desarrollo económico y social significa:

a) Dotarlo de recursos financieros suficientes: otorgarle los recursos necesarios a PEMEX. Revisar el destino de los ingresos excedentes. Se deben despetrolizar las finanzas públicas. Reducir el plazo para que la empresa tenga autonomía presupuestal. Se debe definir una estrategia de liberación paulatina para el caso de la deuda.

b) Mejorar la capacidad de administración y ejecución de PEMEX reestableciendo la planta técnica, incrementando la investigación y el desarrollo.

c) Reestablecer un programa de fomento a las firmas de ingeniería, construcción y servicios a las cadenas productivas nacionales proveedoras de partes.

d) Otorgarle efectiva autonomía de gestión y financiera: tendrá metas y compromisos precisos controlados y evaluados por el Congreso y el Ejecutivo con plena transparencia y rendición de cuentas.

Por su parte, el Ing. Cuauhtemoc Cárdenas señaló que los objetivos que debieran asignarse a PEMEX son los de devolver a la industria petrolera el papel de impulsor del crecimiento económico y la industrialización, motor de la capitalización nacional, proveedor de energéticos baratos para el país, contribuyentes a una balanza de pagos. Señaló que la iniciativa más importante es la relativa a la Ley Reglamentaria del 27 constitucional y que a través de ella el Ejecutivo pretende se cambie el marco regulatorio. A pesar de que no se propone reformar la Constitución se alienta y se está dispuesto a permitir su violación. Esto debido a que el Estado está constitucionalmente impedido para contratar o conceder concesiones tratándose del petróleo y los hidrocarburos.

El Ing. Cárdenas señaló que un primer paso para recuperar a la industria petrolera para el país, debiera ser el de enmarcar las asignaciones presupuestales de Pemex en criterios técnicos, económicos y estratégicos para su modernización y expansión. Señala que sería sano el que PEMEX busque financiar sus actividades principalmente a partir de los ingresos que genera. Asimismo, debiera establecer en la Ley de Presupuesto y Responsabilidad Hacendaria que los excedentes petroleros quedaran a disposición de Pemex, para invertirlos en los programas que se le autoricen. En relación con los programas de trabajo de Pemex, el Ing. Cárdenas propone que éstos debieran realizarse bajo el esquema de compromiso-plan con autonomía de gestión, que debiera concebirse con carácter multianual y estar aprobado y supervisado en su ejecución no sólo por dependencias del Ejecutivo sino también y prioritariamente por el Poder Legislativo. Asimismo, plantea que el Legislativo sea el encargado de aprobar anualmente la plataforma de explotación y la de fijar la relación que debe guardar la producción con respecto a las reservas probadas, que constituyen la base misma del diseño y la ejecución de la política petrolera, que deben obedecer, en primer lugar, a garantizar la seguridad energética del país.

El diputado Jorge Emilio González señaló que las iniciativas enviadas por el Ejecutivo, buscan fortalecer al sector dedicado al aprovechamiento de los hidrocarburos, dejando de lado otras fuentes de generación de energía. Situación grave si se toma en cuenta que el petróleo es un recurso natural no renovable, cuya explotación y consumo genera impactos negativos sobre el ambiente y los elementos naturales que lo conforman. Por esta razón, el Partido Verde propone una reforma integral que considere un mayor abanico de posibilidades energéticas: fuentes renovables como la solar, la eólica, la geotérmica y la hidráulica.

El Lic. José Agustín Ortiz Pinchetti, que asistió en representación del Frente Amplio Progresista, comenzó hablando sobre el fundamento constitucional que impide la privatización de la industria petrolera. Señaló que el decreto de expropiación del 38 concentró en la Nación la propiedad de los bienes de la industria petrolera ocasionando que las etapas de la industria quedaran bajo su mismo control. Asimismo, marcó que el Presidente Lázaro Cárdenas con la intención de evitar en el futuro malas interpretaciones legales a favor de los intereses particulares e internacionales, anunció en su informe de gobierno que enviaría una iniciativa de reforma constitucional para que no se volvieran a dar concesiones del subsuelo en lo que se refiere a petróleo.

Señaló que la iniciativa provoca que Pemex se convierta en una simple administradora de contratos y abastecedora de petróleo crudo. Señaló que esto nos condenaría a vender materia prima y no tener la posibilidad de producir gasolina. Por otra parte, declaró que la iniciativa compromete la soberanía nacional al aceptarse la obligación de acudir, en caso de controversias con empresas extranjeras, a tribunales internacionales. De acuerdo al representante del FAP, la creación de consejos, comisiones y comités engrosan la alta burocracia en el sector energético.

Por su parte el Dr. Lorenzo Meyer, profesor investigador del Colegio de México, comenzó señalando que el consideraba que había cuatro grandes temas que abordar en el debate para la reforma energética. En primer lugar, petróleo y nacionalismo; segundo, la petrolización del fisco; tercero, México como un país exportador de un bien no renovable; por último, la participación de la sociedad en el debate. Comenzó señalando que el petróleo, además de poseer su carácter estratégico y no renovable, en el caso mexicano tiene y mantiene una liga directa con el nacionalismo. Señaló que la definición de nacionalismo tiene que ver con ese factor que permitió a los habitantes de lo que hoy es México pasar en los siglos XIX y XX de la identidad que les daba el considerarse en primer lugar católicos, luego súbditos del rey de España y finalmente miembros de una corporación a ser algo en principio muy distinto: integrantes de una nueva entidad política: la nación mexicana.

Señaló que cuando el Presidente Calderón fue secretario de Energía, volvieron los contratos riesgo pero bautizados con el nombre de “contratos de servicios múltiples” y con duración de 15 a 20 años. Con esto fue que Calderón defendió la idea de asociar a PEMEX con capital privado externo con los mismos argumentos que en su momento usó Miguel Alemán: PEMEX necesitaba del capital y la tecnología externas para hacer frente a las crecientes y urgentes demandas energéticas de México. De tal manera que ahora como Titular del Ejecutivo pretende modificar el marco jurídico para que no exista duda sobre la constitucionalidad de los actuales acuerdos con las empresas privadas.

Señaló que es importante analizar la dependencia de las finanzas públicas sobre los ingresos petroleros ya que es uno de los responsables de la crisis de la industria petrolera. En cualquier país económicamente diversificado y sano, el grueso de los recursos fiscales provienen de impuestos a la producción de bienes y servicios, al comercio, consumo, ingreso de personas y empresas y, en fin, el amplio abanico de las actividades productivas cotidianas. A partir de 1938 la actividad del recién creado PEMEX se dedicó básicamente a surtir la demanda interna a precios bajos y sólo marginalmente a la exportación. Para 1981, cuando López Portillo propuso como proyecto nacional “administrar la abundancia”- los impuestos pagados por PEMEX representaron ya el 26.3% de la recaudación tributaria federal, pero en 1990 alcanzaron el 28.6% y en 1995 el 36.8%. Señaló que si se privatiza el petróleo de manera parcial puede volver a ocurrir lo que sucedió con Telmex que por un momento habría recursos tanto para el gasto público como para la inversión en un área vital de la economía. Sin embargo, la experiencia mostró que en el mediano plazo se habrá debilitado al sector público y se habrá entregado una renta petrolera en ascenso a un puñado de intereses privados.

El Dr. Meyer puso sobre la mesa la pregunta de si México tiene que ser exportador de crudo y si es conveniente. El investigador cuestiona esto ya que estamos exportando un producto no renovable y además el 80por ciento de las exportaciones se concentran en Estado Unidos. Sugirió que la exportación fuera una meta secundaria y que más bien deberíamos enfocar esfuerzos a prolongar la vida de las reservas. Y que en el caso de exportar deberíamos hacerlo con productos refinados.

El Lic. David Ibarra -ex Director de NAFINSA, SHCP y CEPAL- comenzó su participación al decir que sin la renta petrolera, no es explicable la industrialización, la salida del feudalismo en el campo, la construcción del mejor sistema latinoamericano de carreteras o el gasto social de los gobiernos. Señaló que a pesar del patrimonio y las fortalezas con las que alguna vez contó PEMEX, éstas se han debilitado en extremo hasta impedirle desempeñar sus viejas funciones desarrollistas. El debilitamiento financiero de PEMEX ha llegado al extremo de trasminarse y limitar sus capacidades tecnológicas y de diseño, preparación y administración de los proyectos de inversión. Aclaró que una de las razones por las cuales la paraestatal perdió patrimonio, la capacidad de invertir y de modernizarse fue que con el objetivo de multiplicar los ingresos transferibles al gobierno, desde tiempo atrás se decidió acrecentar la plataforma de extracción, a la par que se limitaron los recursos destinados a exploración y reconstitución de reservas.

El Lic. Ibarra declaró que no aconseja traspasar la refinación a empresas privadas ya que se conduciría al país a especializarse en la producción de artículos sin mayor elaboración y se olvidaría algo que ya se sabía hacer. Por otro lado, aclaró que el ceder una actividad estratégica en la formación de las cadenas de valor agregado, sea hacia la petroquímica o hacia la electrificación, incorporaría criterios utilitarios privados incompatibles con una estrategia integrada de orden público. Por último, PEMEX perdería los ingresos de un proyecto recuperable en plazos brevísimos, existiendo recursos públicos, márgenes financieros, más que suficientes.

El último en participar fue el Dr. Carlos Elizondo –profesor investigador del CIDE- comenzó su participación diciendo que señalará los objetivos que considera fundamentales para tomar la mejor decisión con respecto a la extracción de la renta petrolera y a nuestra política en materia de hidrocarburos. Señaló que estos son dos temas distintos y como consecuencia merece tratarlos por separado.

Consideró que el fin en relación a la extracción de petróleo debe ser obtener la mayor cantidad de recursos posibles para ser distribuidos, de forma equitativa, entre los ciudadanos y las generaciones. Y que en cuanto a nuestra política en materia de hidrocarburos, el fin tiene que ser lograr una oferta de energéticos y derivados de buena calidad y precios competitivos, sin subsidios a los consumidores de hoy, cuyo costo, será a la larga, simplemente transferido a los contribuyentes de mañana.

De acuerdo a su punto de vista, el fondo de la discusión no es la constitucionalidad de una u otra propuesta de reforma sino que es una decisión política, soberana, sobre qué hacer con el más estratégico de nuestros recursos. El cree que si los fines que se acuerden democráticamente exigen un cambio constitucional, se debe llevar a cabo. Restringir la discusión a la constitucionalidad o no de la reforma no solamente es confundir los medios con los fines.

Declaró que no cree que sea de utilidad hacer de la privatización de PEMEX el eje del debate. Ya que si privatizar significa que los particulares presten servicios a la empresa estatal, entonces siempre ha estado privatizada ya que se contratan miles de millones de pesos cada año de servicios. El propone que se discutan las opciones existentes para que la administración de la empresa sea en beneficio de todos los ciudadanos.

Señaló que hay 3 temas que no se pueden dejar de lado. El primero es el régimen laboral de PEMEX, incluidas sus pensiones. El segundo tema se refiere a los precios de la gasolina y el diesel. La fórmula con la que se fijan los precios de gasolina y diesel en México ha quedado superada. Se calcula que el subsidio al consumidor en el 2008 pueda llegar a 150 mil millones de pesos. El último tema se refiere a la falta de un fondo intergeneracional. Nos estamos comiendo, hoy, prácticamente toda la renta petrolera que extraemos.


*Agradecemos el Arq. Mario Galicia Yepes el habernos enviado al información.

Relatoria del Debate sobre la Reforma Energética 2a parte

Relatoria Jueves 15 de mayo

Los principios que deben regir la Reforma Energética en México

El pasado jueves 15 de mayo el presidente de la Comisión del Senado Francisco Labastida condujo la segunda mesa de debate sobre los principios que deben regir la reforma energética en México. Los participantes en esta mesa fueron en el orden siguiente el Dr. Luís Rubio, Politólogo y Presidente del Centro de Investigación para el Desarrollo; el Ing. Javier Jiménez Espriú, Ex Secretario General de la UNAM y Subdirector comercial de PEMEX; la Dra. Claudia Sheinbaum Pardo, el Lic. Javier Beristain Iturbide y el Dr. Arturo Fernández Pérez, profesor y rector del ITAM respectivamente, y el Lic. Héctor Aguilar Camín, escritor y analista.

La Doctora Claudia Scheinbaum señaló que las iniciativas de reforma y creación presentadas por Felipe Calderón, a quien llamó presidente espurio, tienen como propósito central privatizar áreas estratégicas de la industria petrolera nacional violando la Constitución a la vez que obedecen a los lineamientos de los organismos financieros internacionales que han obligado a países en desarrollo aplicar una política de reformas donde se privilegia la ganancia privada sobre el desarrollo independiente y el bienestar de la mayoría del pueblo.

Enfatizó que la privatización que se propone va en sentido contrario a lo que está ocurriendo en el mundo en materia de empresas petroleras, donde la orientación es cada vez más hacia el control estatal y mayor integración vertical, como se aprecia no sólo en América Latina, sino en Rusia, Europa y Medio Oriente.

Como contrapropuesta, al doctora desarrolló una política energética integral en cinco líneas estratégicas para el fortalecimiento del sector energético. La primera de ellas fue PEMEX como motor de la economía nacional, que explicó habría de lograrse a través del aprovechamiento de las oportunidades de cada uno de los procesos productivos de la empresa. El que hoy PEMEX tenga problemas operativos, financieros y de eficiencia, que no le permiten aprovechar estas oportunidades, aseveró, es un problema muy diferente que corresponde a una política deliberada de desmantelamiento y descapitalización que lleva al menos dos décadas. Asimismo, aseguró que los petrolíferos deben elaborarse en México con inversión y operación en PEMEX, porque representan valor agregado, empleo, ingeniería y desarrollo tecnológico, así como certidumbre de los diferentes productos.

Para lograr este objetivo propuso reintegrar a PEMEX como una sola entidad que permita establecer una política de planeación integral, y revertir el sistema de precios interorganismos que ha dañado la inversión y la competitividad en la empresa; y evitar la duplicidad de gastos administrativos y burocráticos. También propuso Generar un nuevo sistema de precios dentro del sector energético sustentado en el costo de producción y la renta petrolera nacional no como actualmente se establece con los precios de los hidrocarburos en los Estados Unidos. Señaló que bajo esta premisa serían de inmediato altamente rentables las actividades de refinación y petroquímica de PEMEX, tanto las actuales como las nuevas inversiones y apoyarían a las diversas ramas industriales del país.

En segundo lugar estimó conveniente canalizar el grueso de los excedentes presupuestales del petróleo hacia PEMEX y que el Estado asuma la deuda de Pidiregas para liberar a PEMEX de su carga fiscal. En ese tenor hizo una propuesta redistribuir los excedentes hacia las actividades de exploración, producción, refinación, petroquímica, mantenimiento e inversión de ductos y almacenamiento así como en investigación en desarrollo de hidrocarburos y nuevas fuentes de energía. Estimó que la inversión en estos campos debería representar un esfuerzo sostenido en estos campos, pues esto nos daría eventualmente la capacidad tecnológica y la capacidad de negociación en la compra o renta de tecnología que fuera necesaria para emprender en su momento la exploración y producción en mayores profundidades.

Dentro de esta misma propuesta, consideró necesario replantear el actual esquema de deuda de Pidiregas de todo el sector energético, que a diciembre de 2007, ascendió los 62 mil millones de dólares, de los cuales cerca de 50 mil corresponden a PEMEX y que calificó como sumamente cara al ser financiada por los contratistas privados.

En tercer lugar mencionó la importancia de Fortalecer las áreas estratégicas de PEMEX, pues aseveró que la contratación de empresas trasnacionales para la

ingeniería y ejecución de proyectos que viene realizando la empresa desde hace algunos años junto con los contratos de servicios múltiples, han ido menguando sus capacidades operativas y tecnológicas, vulnerando así su autonomía de gestión.

Su cuarta propuesta fue una mayor vinculación de la investigación y el desarrollo tecnológico en la producción y uso de la energía entre Pemex, el Instituto Mexicano del Petróleo y otras entidades públicas. Consideró necesario además establecer programas permanentes de investigación y desarrollo con la UNAM, el Instituto Politécnico Nacional, el Instituto de Investigaciones Eléctricas y otras instituciones públicas de educación superior e investigación.

Por ultimo, la quinta propuesta fue de la investigadora el funcionamiento de un Comité Anti-Corrupción en el Consejo de Administración de Pemex que, además de los actuales mecanismos de auditoría de Pemex, como parte del Consejo de Administración de Pemex, se forme un Comité Anti-Corrupción, con la tarea primordial de vigilar los contratos públicos, el conflicto de intereses y el tráfico de influencias.

Por su parte, PORFIRIO MUÑOZ LEDO aludió a la inconstitucionalidad de la propuesta de reforma energética presentada por el Ejecutivo a la vez que consideró necesario tomar en cuenta la experiencia del gobierno de Noruega, quien decidió crear una comisión real encomendada a los expertos, a los científicos, a los parlamentarios, a los actores económicos sociales, de la cual resultó, posiblemente, la major política energética que tenga país alguno para beneficio de sus habitantes. Si no queremos violentar la Constitución, -enfatizó, es necesario reconstruir el consenso nacional.

Y terminó sugeriendo incluir en el debate ocho prioridades relacionadas con el tema: la reforma hacendaria votada en este Congreso, como el marco financiero para abordar el problema de Pemex, la autonomía del Ministerio Público como principal arma contra el combate a la impunidad, el Tribunal Constitucional para la Defensa de nuestro ordenamiento supremo, el sistema competencial y fiscal de la Federación, para una correcta distribución de los beneficios al margen del favoritismo, la inclusion de mecanismos de democracia participativa, principalmente el comité económico y social que fue propuesto en la comisión especial para la reforma del estado concebida para enfretar problemas como éstos.

El Licenciado Luis Rubio, Presidente del Centro de Investigación para el Desarrollo, consideró prioritario incluir en la discusión de la reforma energética una perspectiva de desarrollo y no perder de vista la contribución que ésta tendría en elevar el nivel de vida de la población y abatir los índices de pobreza a través del fortalecimiento de su capacidad productiva, el aumento de su competitividad y abastecimiento de productos de calidad, en las cantidades requeridas y a precios internacionalmente competitivos.

En Segundo lugar consideró necesario replantear el manejo de los recursos que obtiene la paratestatal y los gastos a los que se han canalizado. El problema de la industria petrolera –acotó- no es de dinero sino de organización de la producción y de distribución de los recursos. Lo que realmente importa - enfatizó- es la eficacia y eficiencia con la que emplean los recursos que tienen.

Asimismo, hizo énfasis en fortalecer la transparencia y versatilidad de la empresa, pues señaló que la industria petrolera mexicana, fue organizada para explotar los recursos petroleros, no con criterios económicos de eficiencia y

productividad, sino con criterios políticos y partidistas, es una infinita tolerancia a la corrupción.

Tambien se refirió al obsoleto andamiaje de toma de decisiones de la empresa, pues sigue tomando decisiones al igual que en el contexto de la explotación petrolera en 1938, en una era distinta a la que caracteriza a la economía global en el presente.

Destacó tambiñen que la discusión sobre la reforma de Pemex no debe girar en torno a su regimen de propiedad, sino sobre la eficiencia. El tema no es ciencia propia de la renta petrolera, sino cómo se emplea ésta, de tal suerte que contribuya decisivamente al desarrollo del país

Destacó que la estructura legal debe ser congruente con la función de la industria petrolera del país, y no al revés. “Es imperativo enfrentar el hecho de la declinación de la producción petrolera, y de que no hay soluciones fáciles o políticamente neutras”, aseveró, a lo que agregó que el futuro de la industria dependerá de la capacidad de explotación de los viejos campos petroleros, cuya baja productividad por pozo, exige gran necesidad gerencial; algo que no es una de las fortalezas de Pemex, en la actualidad.

Consideró clave la integración de un verdadero regimen de autonomía de gestión y el gobierno corporativo para el éxito de la empresa en las modificaciones que resulten de la reforma propuesta.

Y cerró mencionando que en otras latitudes la industria petrolera es fuente de orgullo para la población, mientras que en México la industria es fuente de desprecio y ese sólo hecho es una Buena razón para avanzar en una reforma que contribuya de manera efectiva e intensa al desarrollo de la economía del país.

-EL ING JAVIER JIMENEZ ESPRIU comenzó su intervención rechazando los argumentos del Gobierno de Felipe Calderón con respecto a que con la iniciativa Pémex se fortalece, que no hay contratos de riesgo en la misma, que no hay privatización, que los hidrocarburos son y seguirán siendo solo de los mexicanos y que no hay otra forma de incrementar nuestra capacidad de ejecución si no es con numerosas alianzas estratégicas.

Manifestó que las iniciativas de reforma del Ejecutivo se construyen a partir de datos sesgados, de un lenguaje engañoso y de algunas verdades a medias.

La propuesta de reforma del Ejecutivo, dijo, reduce arbitraria e ilegalmente el espectro que define la Constitución al Estado y la Nación y transfiere al sector privado nacional o extranjero funciones que la letra y el espíritu de la Ley suprema otorgan indubitable y exclusivamente al éste: “refinerías y oleoductos pierden su condición estratégica” aseveró. Y a esto agregó que el objetivo de la propuesta no es otra cosa que privatizar.

Aseveró que una reforma energética debe hacerse en beneficio única y exclusivamente de la nación y eso lo parte en una reforma energética integral que es importante y necesaria. Señaló tras ello que el dogma de que no tenemos ni el dinero ni la tecnología y por lo tanto no queda otra que asociarlos, entregando parte de la riqueza nacional, es un falso dilema que tiene su origen, queda claro, en las oficinas del Banco Mundial.

Tras ello, aseguró que la empresa tiene la capacidad de contratar la tecnología sin compartir una sola molécula de hidrocarburo. Destacó que mientras Brasil –por ejemplo- desarrollaba capacidades tecnológicas que lo tienen en la vanguardia, se ha debilitado al Instituto Mexicano del Petróleo.

Y cerró su intervención planteando las siguientes preguntas: ¿Cómo abordaremos, entonces, los retos del presente si nuestro compromiso con el porvenir de los mexicanos y con el desarrollo sostenible del planeta? ¿Cómo participaremos en la búsqueda de soluciones a los impactos sobre medio ambiente, nacional y global de las fuentes convencionales de energía? ¿Cómo decidiremos el ritmo de la explotación de nuestros recursos no renovables para garantizar nuestra seguridad

energética? ¿Cómo trabajaremos para lograr una mejor utilización de la

energía disponible para producir menos emisiones contaminantes y para acelerar los programas de ahorro de energía? ¿Cómo enfrentaremos el reto de incursionar en la actualización de nuevas fuentes de energía renovables y limpias hacia cuyo encuentro deben dedicarse importantes esfuerzos desde ahora? ¿Cuál debe ser nuestro papel en la revolución tecnológica que está frente a nosotros? ¿Queremos ser protagonistas o vamos pasiva y permanentemente a buscar alianzas estratégicas que nos digan cómo, dónde y cuándo en lugar de desarrollar conocimientos propios y tomar decisiones autónomas?

En su el Lic Javier Beristain Iturbide exhortó a que en el planteamiento conceptual a preguntas fundamentales para la conducción de la política pública no termine en un debate ideologizado que pierda de vista los los efectos de las propuestas sobre la capacidad de la economía para crecer, redistribuir los beneficios del crecimiento y aumentar el potencial de desarrollo sustentable de la sociedad. Esos, en su opinión, deberían ser los principios que rigan la reforma energética, su contribución al crecimiento, a la redistribución y al desarrollo sustentable.

Señaló que la primera razón para abordar la reforma está en la creciente incapacidad del petróleo para actuar como un motor de crecimiento y un multiplicador de empleos e inversiones o de generar un saldo positivo de exportaciones netas al país. “Resulta paradójico que un país con dotación de petróleo registre una de las menores tasas de crecimiento económico de América Latina en los últimos años” lamentó el economista, y encontró la causa en el estancamiento de la producción petrolera.

Aludió a la dependencia de la Hacienda Publica del factor cíclico del Mercado petrolero, que ha proporcionado alivio a las finanzas pero sin ser una solución permanente. “De no hacer nada -prosiguió, y ante un crecimiento acelerado de la demanda interna de gasolina y otros derivados del petróleo, las importaciones de productos del petróleo continuarán aumentando o bien se dejará de exportar, dilema letal que sólo augura una contracción de la capacidad de crecimiento de la economía mexicana por la disminución de las divisas aportadas por el sector”.

En segundo lugar mencionó que una renta petrolera estancada o decreciente reduce los recursos del presupuesto del gobierno federal y de los estados para el gasto social y la inversión pública que han sido dos instrumentos poderosos de la política redistributiva interfamiliar e interregional del Estado mexicano.

Tras lo dicho, señaló que la reforma de Pemex debe aumentar la producción y la

exportación neta del petróleo y de sus derivados de manera sustentable; y, segundo, que aumente la eficiencia de Pemex y de los procesos que llevan al petróleo y sus productos al usuariofinal. En suma, se requieren aumentos significativos en las inversiones y en la productividad.

Antes de caer en un falso dilema entre sector público o privado estimó conveniente mencionar que “no es claro que las inversiones privadas en

infraestructura sin una buena regulación ni correcta asignación de los riesgos, y lo repito, sin una buena regulación y correcta asignación de los riesgos hayan den los resultados socials esperados”. “Tampoco es claro que la inversión de organismos y empresas públicas sin incentivos claros o capturados por grupos de interés, y lo repito, sin incentivos claros o capturados por grupos de interés lo hayan logrado”.

Por lo tanto, hizo énfasis en una reforma que con visión moderna procure lo mejor del mercado y lo mejor del Estado, a lo que agregó que esa parece ser la visión dominante en los proyectos de reforma energética: en ella “el gobierno debe regular y asegurar una correcta asignación de los riesgos tratándose de las inversiones de los particulares, y, por la otra, las referencias de mercados competitivos deben servir para generar incentivos a la eficiencia y evitar la captura de rentas monopólicas por los grupos de interés cuando se trata de empresas estatales”.

Es decir, la solución económica no es excluir al sector privado ni privatizar un recurso de la Nación, sino equilibrar la eficiencia de los mercados competitivos con la potestad rectora del Estado y la propiedad inalienable de la nación sobre el petróleo.

Utro punto importante aún ausente en la reforma energética propuesta señalada por el economista del ITAM fue la creación de una medida acorde a las mejores prácticas de gobierno corporativo, en las cuales es la participación de consejeros independientes, ciudadanos: “la iniciativa se queda corta, cortísima, ya que los

cuatro consejeros profesionales que se proponen, ni son suficientes, ni dos de ellos son independientes”.

A lo anterior añadió la importancia de fortalecer la presencia de un órgano regulador fuerte, con “dientes” y autónomo, para evitar los excesos monopólicos y proteger a los consumidores o usuarios en general de los abusos del poder de mercado de los prestadores de servicios.

En su turno, el Licenciado Hector Aguilar Camín hizo lectura del artículo 27 constitucional en su artículo sexto para destacar que ninguna de las restricciones a las concesiones de hidrocarburos se encontraban en el texto original de la constitución de 1917 y que la inconstitucionalidad alegable en la materia corresponde al texto reformado de 1960, no a la Constitución de 1917.

“Con una Constitución como la mexicana, que en menos de un siglo ha sido cambiada cerca de 500 veces, 476, para ser preciso, resulta particularmente caprichosa la idea de que la Constitución no puede tocarse”, aseveró.

En su iniciativa de reforma el gobierno ha respetado, de dientes para afuera, como todo, del texto constitucional tratando de saltarse sus restricciones mediante cambios a las leyes secundarias, es una astucia y es una simulación.

Y agregó: “esta soberanía incurriría en una astucia y una simulación equivalentes diciendo que no tocará un texto que se incumple todos los días porque es el que “encarna” la voluntad de la nación; la voluntad de la nación, hasta donde puede verse, es no cumplir ese texto,

En la opinion del escritor la iniciativa que se discute no privatiza a PEMEX. “Privatizar en sentido estricto quiere decir, creo yo, que la empresa sea vendida a capitales privados, como se vendieron”. “En mi opinión, la pregunta adecuada no es ¿Si debe haber o no contratos privados en PEMEX, sino dónde y cómo?” a lo que autorespondió “ la respuesta obvia es donde convenga para que PEMEX

sea la empresa eficiente, que no es”.

Y enseguida abordó el tema de la transparencia de la paraestatal, en donde sugieró un regimen que termine con la opacidad, la corrupción y la ineficiencia que

Han caracterizado a la empresa. “Hacer de PEMEX una empresa transparente, es requisito previo --creo yo-- de todo lo que quiera plantearse para

modernizar la empresa.”

-EL Dr. Arturo Fernandez Perez, rector del ITAM mencionó estar convencido de la urgencia de actualizar el marco regulativo y organizacional que norma la gestión de la industria petrolera; porque ésta no es satisfactoria.

Advirtió que de no hacerse a la brevedad, con la transparencia debida y la claridad adecuada, la Nación no podrá ejercer debidamente la soberanía sobre el petróleo, porque de continuar las tendencias recientes, la renta petrolera se disipará y menguará; el desarrollo de la industria tropezará con enormes problemas y su desempeño será un lastre para el país; en vez de ser un puntal.

Al igual que Hector Aguilar Camín, señaló que ningún elemento de la iniciativa

contiene medidas de privatización, entendida ésta, como la transferencia de activos o sociedades a la esfera privada. En todo caso, se propone subrogar la prestación de algunos servicios, aclaró.

Consideró que el centro del debate debe ser la reorganización de la industria petrolera y en la modernización del marco regulativo. “Creo que cualquier estructura debe responder a la captura de la renta petrolera por el Estado mexicano”. Y en consecuencia, de ello, añadió, la reforma debe resultar en los mecanismos debidos de explotación, gestión y operación de la industria petrolera, que permitan que el Estado mexicano capture integralmente dicha renta, para conseguir el interés público que se persigue.

Conideró necesario separar en el debate lo que es renta petrolera o de lo que es, rendimiento a la actividad industrial y empresarial que realiza Petróleos Mexicanos, porque ello permitiría definir muchas otras cosas. Y agregó, no hay renta petrolera en las actividades de refinación, petroquímica, transporte y distribución: “Ahí no hay rentas petroleras, ahí hay rendimiento del capital invertido, ajustado por el riesgo y por la eficiencia”

Entonces, -prosiguió a mi en principio me parece adecuada para el interés publico la Iniciativa de permitir la actividad de maquila, de refinación en territorio nacional y en permitir a los particulares participar en las actividades de transporte, distribución, en este último caso adecuadamente regulados. De hecho sería para mí preferible, incluso, modificar la Constitución al respecto y permitir abiertamente la participación de los particulares en estas actividades con el debido régimen de libre concurrencia, regulación y competencia.

Por ultimo, el rector del ITAM también se refirió a las propuestas de autonomía de gestión de PEMEX y de su reforma para decir que la operación ineficiente de esta empresa es una fuente de disipación de la renta petrolera y que en consecuencia, es necesaria una operación más eficiente, transparente y honesta de PEMEX, por lo que consideró necesario crear un consejo de administración con miembros independientes y especializados.

Relatoria del Debate sobre la Reforma Energética 3a parte

Análisis Constitucional de las Iniciativas de Reforma Energética

(20 de Mayo 2008)

El pasado martes 20 de mayo tuvo lugar la tercera mesa de debate entorno a la reforma energética en la cual se analizó la constitucionalidad de dicha iniciativa esto con el objetivo de evaluar si la reforma propuesta se apega o no a la Constitución. A dicho evento invitaron como ponentes a seis juristas: al Dr Arturo Zaldívar Lelo de Larrea, al Dr. Juventino Castro y Castro, al Dr. Héctor Fix Fierro, Dr. Arnaldo Córdova, Lic. Mario Alberto Becerra y, finalmente, al Dr. Jaime Cárdenas.

El Dr. Arturo Zaldívar abrió el debate con su ponencia y comenzó haciendo unas aclaraciones sobre ésta. Declaró que más allá de hablar de los problemas de constitucionalidad de las iniciativas, el también hablaría sobre el marco de acción de lo constitucionalmente correcto en la actividad del Congreso. Señaló que las constituciones prevén un marco de acción amplio para los órganos legislativos y que por esta razón los legisladores tendrían que hacer una interpretación constitucional. Adicionalmente, cuando el Congreso discute, analiza y aprueba leyes reglamentarias o secundarias, necesariamente está realizando una interpretación constitucional por lo menos sobre dos aspectos: primero, sobre si tiene o no facultades, atribuciones para emitir esa norma de carácter general y, segundo, si la opción política y técnica que se ha decidido entra en el marco de las acciones constitucionalmente válidas.

Declaró que el poder legislativo presenta varios problemas adicionales a la complejidad de la interpretación constitucional. Por un lado, el tipo de norma constitucional que es el Art. 27 –tiene alto contenido ideológico-, por otro lado, en caso de aprobarse la iniciativa asegura que el asunto llegaría a la Suprema Corte de Justicia. El problema de esto último es que la Suprema Corte de Justicia Mexicana no ha sido capaz hasta el momento de integrar una doctrina constitucional que sirva de referente a sus fallos. Esto ocasiona que los resultados de la Corte no sean predecibles y que las reformas sean vulnerables. Concluyó que en este orden de ideas en su opinión las iniciativas presentadas y que hoy se analizan, son constitucionales, pero perfectibles. Desde su perspectiva, una interpretación armónica, sistemática y teolológica de la Constitución, particularmente los artículos 27, 25 y 28 que son a los únicos que m voy a referir por razones de tiempo, el marco de lo constitucionalmente válido para el Poder Legislativo se encuentra en dos ejes, que la nación o el Estado Mexicano nunca pierda, la propiedad sobre los productos y el control sobre los procesos. Me parece que este es el esquema que puede jugar para discutir lo que es constitucionalmente válido.

Para explicar un poco su conclusión, comenzó preguntándose que entiende por “explotación” tal y como viene en el artículo 27. Si se toma la palabra en sentido estricto, entonces se dice que explotación es sinónimo de extracción del los productos petroleros. No obstante aún suponiendo que esta interpretación no fuera defendible, si se interpreta la explotación en sentido amplio, incluyendo el uso y el aprovechamiento o quizás también como actividad, no debemos perder de vista que el artículo 27 hace una referencia específica a la Ley Reglamentaria, entonces lo que se tendría que determinar es cuál es el margen de acción de la Ley Reglamentaria en esta materia. Cerró su participación diciendo que estima que descalificar de entrada a priori con criterios literales o dogmáticos una iniciativa, ayuda poco al debate de la búsqueda de soluciones. Cree que la función de los juristas, de los constitucionalistas es interpretar la Constitución de la forma que la haga funcional, de la forma que sirva más al país, interpretarla en su espíritu, en sus principios y en sus valores, no buscando hacer un fraude a la Constitución con interpretaciones tramposas.

En segundo lugar, habló el Dr. Jaime Cárdenas señalando que su ponencia se titulaba “Entreguismo, privatización e inconstitucionalidad de las propuestas calderonistas”. Señaló también que consideraba importante que el debate se diera en el Senado y posteriormente en la Cámara de Diputados pero que éste debería darse también en las universidades, espacios públicos, etc… para garantizar que la sociedad participe. Comenzó hablando del entreguismo y como de acuerdo a su visión desde hace muchos años en México ha habido una política económica y una actitud jurídica que ha ido entregando espacios que en algún momento fueron reservados para el Estado. Desde los años 80’s distintas propuestas de reforma legislativa a la Ley Reglamentaria del artículo 27 han ido en un sentido contrario a la Constitución. En el gobierno de Zedillo se entregó el gas a los empresarios; en 1996 se liberaliza la petroquímica segundaria a los empresarios; durante los gobiernos de Fox y Calderón se entregan contratos de servicios múltiples que son inconstitucionales para explotar todas las fases de la industria petrolera, sobre todo en la Cuenca de Burgos para explotar el gas.

2 de octubre de 1968, al mediodía, en Palacio

La reunión entre GDO y LEA

Pablo Cabañas Díaz

pcabanas@correo.unam.mx

* En el acuerdo hablaron en primer término del “mitin y manifestación”, y en segundo lugar de la nota que indica: “González Guevara y rector”. ¿Habrán decidido la línea mediática para encubrir lo que estaba por venir?

En una tarjeta con el sello de la Secretaría de la Presidencia, su titular, Emilio Martínez Manautou (abuelo del presidente del Partido Verde, Emilio González Martínez), por conducto de su secretario particular, Leopoldo Ramírez Limón, comunicó al profesor Melchor Sánchez Jiménez, secretario particular de Luis Echeverría, que el presidente de la República “concedería un acuerdo al titular de esa dependencia el miércoles 2, a las 12 horas, en Palacio Nacional".

La tarjeta fue encontrada entre millones de documentos en el Archivo General de la Nación (AGN), y está fechada el 1 de octubre de 1968 y además aparece la rubrica del propio Ramírez Limón.

Esta tarjeta tiene la mayor importancia pues a la lo largo de los años siempre se negó que hubiera una encuentro entre Díaz Ordaz y Echeverría horas antes de la matanza de Tlatelolco.

Si el presidente tenía planeado salir de la ciudad, ¿por qué instruir a Martínez Manautou para citar a Echeverría? De ser cierta la versión oficial, indicaría que la gira de Díaz Ordaz fue improvisada ante lo inminente de la represión y que los reporteros que afirmaron haber estado con él, serviles al sistema, omitieron decir que los llevaron sin siquiera permitirles avisar a sus casas o recoger ropa limpia, e incluso que nadie viajó con el presidente, sino que lo vieron hasta llegar a la capital de Jalisco la tarde de ese día.

De acuerdo con otra ficha ampliamente difundida y de la cual jamás hubo desmentido, en el acuerdo del 2 de octubre Díaz Ordaz y su sucesor en la Presidencia, Luis Echeverría, hablaron en primer término del “mitin y manifestación”, y en segundo lugar de la nota que indica: “González Guevara y rector”. ¿Habrán decidido la línea mediática para encubrir lo que estaba por venir?

¿La orden final de lo que sería conocida horas después como la matanza de la Plaza de las Tres Culturas, en Tlatelolco, fue acordada en Palacio Nacional ese miércoles 2 de octubre al mediodía?

El general Mario Ballesteros Prieto y el coronel Manuel Díaz Escobar fueron mandos militares claves en la represión al movimiento estudiantil de 1968. Su actuación tuvo lugar durante la matanza de la Plaza de las Tres Culturas. Entre 1972 y 1973, en Chile, las historias profesionales de estos militares mexicanos se entrecruzan una vez más en el tablero de una negra historia: el golpe de Estado de Augusto Pinochet.

Ballesteros Prieto era en 1968 el encargado de planear y coordinar “los asuntos de la defensa nacional” y de “transformar las decisiones en directivas, verificando su cumplimiento”. Díaz Escobar, por su parte, tenía bajo su mando un grupo paramilitar que operaba encubierto en la administración del Departamento del Distrito Federal, con la misión de reprimir, amenazar, golpear y detener estudiantes, obreros o activistas. Ese grupo sería conocido tres años después como Los halcones.

De acuerdo con el documento Sedena 10/27/15, del 11 de noviembre de 1970, el jefe del Estado Mayor informa al secretario de la Defensa Nacional de “un grupo de 40 individuos (estudiantes), los cuales ya fueron dispersados por los halcones. (...) Desde el helicóptero de la Fuerza Aérea Mexicana, informan que estudiantes en número reducido están dentro del Casco de Santo Tomás”.

Hay otros reportes de la policía política y de la Secretaría de la Defensa Nacional, en los que se reconoce que Los halcones actuaron acompañando o sustituyendo maniobras militares o policiacas contra estudiantes.

Manuel Díaz Escobar seleccionó a jóvenes de entre 17 y 25 años de edad, de diversos grupos de porros de las escuelas, a militares en activo, exmilitares, policías y delincuentes de barrios populares, incorporándolos a las direcciones de Limpia y de Parques y Jardines del Departamento del Distrito Federal. Un reporte de la Dirección Federal de Seguridad (DFS) aporta los nombres de siete exmilitares y –en otros registros– se menciona a los oficiales del Ejército que participan en el grupo.

Ambos jefes nacieron en Oaxaca, coincidieron en cursos militares y fueron ayudantes de Alberto Salinas Carranza, agregado militar en la embajada de México en Washington en los años 50, tiempo de intensa presión de Estados Unidos sobre el gobierno mexicano para que aceptara la conformación de una fuerza armada continental.

Ballesteros Prieto murió en enero de 1973, precisamente cuando ostentaba el cargo de agregado militar en la embajada de México en Chile. Díaz Escobar, quien le sucedió en el cargo, vivió el golpe de Pinochet ese mismo año. Los exiliados chilenos lo recuerdan como “un amigo cercano” al general golpista, y como “coronel que siempre vigilaba quién era inscrito en la lista de exiliados”.

Ballesteros Prieto era general y aspiraba a la titularidad de la Sedena cuando comenzó el movimiento estudiantil de 1968 y se iniciaba la carrera por alcanzar la candidatura del Partido Revolucionario Institucional a la primera magistratura entre Luis Echeverría Álvarez y Alfonso Corona del Rosal. Díaz Escobar había conformado el grupo “especial de vigilancia” que supuestamente se encargaría de la seguridad de instalaciones estratégicas, como el Metro, aunque sus elementos fueron colocados como francotiradores en la Plaza de las Tres Culturas el 2 de octubre de 1968.

En septiembre de ese año, el gobierno le autorizó el libre manejo de la nómina y pagos especiales de sus subalternos, los cuales dormían en el Palacio de los Deportes y los jefes en Palacio Nacional, según documentos depositados en el AGN y que forman parte de los informes rendidos a la Secretaría de Gobernación por la DFS.

Echeverría Álvarez era titular de Gobernación y enlace entre el director de la Agencia Central de Inteligencia (CIA, por sus siglas en inglés), Winston Scott, y el presidente Gustavo Díaz Ordaz.

En su libro: La realidad de los acontecimientos de 1968, el exjefe del Estado Mayor Presidencial Luis Gutiérrez Oropeza –indiciado por la Fiscalía para Desaparecidos como uno de los responsables de lo ocurrido el 2 de octubre de aquel año–, escribe acerca del papel que jugó la CIA en esas fechas. Según Gutiérrez Oropeza, Fulton Freeman, embajador estadunidense en México, “organizó una conjura con la mira de derrocar al presidente Díaz Ordaz con la asesoría de la CIA, buscando adeptos entre militares mexicanos”, y para ello alentó a grupos de supuestos estudiantes a realizar actos contra el gobierno.

La versión del también general Alberto Quintanar en torno al papel de la CIA es distinta. Asegura que esa agencia sólo colaboraba con el gobierno mexicano proporcionando información sobre el movimiento estudiantil, pero se contradice al asegurar que los militares mexicanos demostraron su lealtad al presidente, pese a que Washington “ofreció la conducción del país al entonces secretario de la Defensa Nacional, Marcelino García Barragán, quien rechazó la propuesta”.

El 5 de junio de 1971, cinco días antes del Jueves de Corpus, el titular de la Sedena, Hermenegildo Cuenca Díaz, ordenó mediante un intercambio documental con la agregaduría militar en Canadá que Ballesteros Prieto regresara inmediatamente a México, porque “se requiere” su presencia.

El 10 de noviembre de 1972, el presidente chileno Salvador Allende visitó México. Echeverría lo alojó siete días en su casa. Le expresó su apoyo. Pero días después, los dos jefes castrenses involucrados en sangrientas represiones fueron enviados a Santiago de Chile, capital del único país donde un socialista había llegado al poder por la vía electoral.

En su discurso, durante el 27 periodo de sesiones de la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas, Allende dijo: “Es difícil, casi imposible, describir la profundidad, la firmeza, el afecto del apoyo que nos fue brindado por el gobierno y el pueblo mexicanos. Recibí tales demostraciones de adhesión del presidente Echeverría, del parlamento, de las universidades y sobre todo del pueblo, expresándose en forma multitudinaria, que la emoción todavía me embarga y me abruma por su infinita generosidad”.

Inclusive llegó a afirmar que se sentía “reconfortado, porque después de esa experiencia, sé ahora, con certidumbre absoluta, que la conciencia de los pueblos latinoamericanos acerca de los peligros que nos amenazan a todos adquiere una nueva dimensión, y que están convencidos de que la unidad es la única manera de defenderse de este grave peligro”.

Para el 25 de noviembre, con el apoyo del canciller Emilio O. Rabasa, el general Cuenca Díaz acordó que con fecha primero de diciembre de 1972 el general Ballesteros Prieto ocupara la agregaduría militar de la embajada mexicana en Chile. Sin embargo, pasaron 16 días y los chilenos no daban el visto bueno para Ballesteros. El 29 de enero de 1973, el general murió de un infarto.

Del primero de marzo de 1973 al 30 de noviembre de 1974, Díaz Escobar ocupó la agregaduría militar de la representación mexicana en Santiago. El entonces embajador Gonzalo Martínez Corbalá lo consideró parte del “ala dura” de la milicia en los años 60 y 70.

En octubre de 2003 el National Security Archive de la Universidad George Washington publicó documentos de la CIA, el Pentágono, el Departamento de Estado, la Oficina Federal de Investigación (FBI, por sus siglas en inglés) y la Casa Blanca. Los documentos detallan: “En respuesta a la preocupación del gobierno mexicano por la seguridad de los Juegos Olímpicos, antes y durante la crisis el Pentágono envió al país más instructores en lucha antisubversiva, armas, municiones, material para control de protestas y equipo sofisticado de comunicación militar”.

Entre julio y octubre los numerosos agentes de la CIA que se encontraban en el país reportaban casi diariamente los hechos que ocurrían dentro de la comunidad universitaria y del gobierno. Seis días antes de la masacre, Echeverría y Fernando Gutiérrez Barrios, director de la DFS, dijeron a varios agentes de la CIA que la “situación se controlará en breve".


Carlos A. Madrazo vaticinó el estallido del 68

Julio Pomar

pojulio2@gmail.com

“La nación está cargada de inquietud, * vive una situación de gran explosividad. La gran mayoría del pueblo percibe ingresos extremadamente bajos, especialmente en el campo; no hay planeación de las actividades económicas; la democracia está restringida por los caciques, los poderosos y las sotanas; existe una corrupción generalizada en las estructuras del país, oficiales y privadas”.

Hace ya 42 años Carlos Alberto Madrazo Becerra, que para entonces ya no era presidente del Partido Revolucionario Institucional (PRI) –había renunciado unas semanas antes– vaticinó el estallido del conflicto político-estudiantil de 1968, que cimbró las bases del sistema político mexicano. El autor de estas líneas fue testigo de esa premonición política, escrita apenas un par de días después de pronunciada. El 11 de febrero de 1966 un grupo de jóvenes nos reunimos con Carlos A. Madrazo y de ello surgió una plática de él, plena de sugerencias que permiten advertir que las tensiones interiores dentro del entonces partido casi único ya estaban presentes. Dos de esos jóvenes eran, también, Vicente Oria Razo y Carlos Veraza Urtusuástegui.

Antepongo una anécdota, muy interesante, cuando ya estaba candente el conflicto político-estudiantil. Un reportero de Novedades le preguntó a Carlos Madrazo su opinión sobre ese movimiento, que arrasaba las calles capitalinas y estremecía los ligamentos del autoritarismo de entonces. Madrazo respondió con una metáfora, sin mencionar al presidente Gustavo Díaz Ordaz: “El error y la responsabilidad, en todo caso, son del director de la refinería. Si éste sabe que hay una temperatura crítica encima de la cual no debe estar el conjunto de equipos de la refinería, debía estar vigilante de que la temperatura no se vaya para arriba. Estando la refinería abajo de la temperatura crítica de inflamación, será difícil que explote. Pero si deja que la temperatura se le suba, bastará que un loco pase por ahí y eche un cerillo prendido para que todo se incendie. La responsabilidad es del director de la refinería”.

El texto de las palabras de Madrazo Becerra a los jóvenes de entonces que nos reunimos con él, fue como sigue, habiendo sido el tema inicial la situación de las nuevas generaciones, tanto las que estudiaban como las que trabajaban:

Son problemas diferentes –dijo– los de los jóvenes que estudian y los de quienes trabajan. Respecto a los primeros, no obstante tener satisfecha su necesidad de educación general o profesional –aunque el número de los que esto logran aún es precario– realizan su formación en condiciones difíciles y ante perspectivas poco favorables. Las causas de tal situación están en la estructura misma de la educación en el país: falta de planeación en la utilización de los recursos destinados a esta actividad, con reflejos más negativos para la provincia, donde se disponen exiguos recursos; concentración de éstos en la capital, y fomento, por consiguiente, del gigantismo educativo en el centro y penuria y abandono en los estados; inexistencia de una planeación a largo plazo sobre las necesidades de especialistas que en cada rama de la actividad nacional se presentan; inexistencia, también, de una política educativa que, establecida en función de la realidad nacional, abra verdaderos horizontes a los jóvenes; falta de una orientación precisa y clara sobre las finalidades de la formación de las nuevas generaciones y, como consecuencia de ello, indefinición del carácter y metas de la función que corresponderá desempeñar a los futuros egresados de las escuelas y universidades dentro de la sociedad y la nación en el momento histórico actual; situación toda ella que da por resultado que muchos estudiantes, sumidos así en confusión, y llegados a cierta etapa, se encuentren expuestos, por su inmadurez e inquietud naturales, a ser presas de actitudes y posturas extremistas, tanto de la derecha como de la izquierda.

Problemas y consecuencias similares se presentan a los jóvenes que trabajan, aunque por otras razones, que provienen de la situación general del país.

La nación está cargada de inquietud, vive una situación de gran explosividad. La gran mayoría del pueblo percibe ingresos extremadamente bajos, especialmente en el campo; no hay planeación de las actividades económicas; la democracia está restringida por los caciques, los poderosos y las sotanas; existe una corrupción generalizada en las estructuras del país, oficiales y privadas.

El régimen político del país está bien ahora. Hay estabilidad política. Pero muchas cosas nos dicen que es endeble, que es aparente nada más, y poco consistente. Es como un muro bien construido sobre el que estuviésemos colocados. Desde allí arriba nos hemos acostumbrado a no escuchar sino lo que decimos nosotros de nosotros mismos. Pero el descontento se amplía, la desesperación podría ser llamada a actuar por las mismas circunstancias. El descontento no es muy activo, pero trabaja, hace su labor, corroe la base del muro calladamente, como el agua que se filtra. Son pequeños hilillos los que logran atravesar el muro y cuando llegan a pasarlo, nos apresuramos a taparlos, a aplastarlos. Pero desde arriba, acostumbrados a sólo escuchar nuestra propia voz, a ver sólo nuestra propia imagen, no escuchamos el rumor de abajo, el del agua que se filtra.

Tenemos una oposición que no se opone a nada. Hasta a ella la hemos hecho a nuestra imagen y semejanza, o cuando menos a nuestra especie de sordera, escuchando de ella solamente lo que es nuestra misma voz. Los casos de Chihuahua y Sinaloa muestran a qué grado llegan las tensiones acumuladas por el descontento. La estructura política del país se vendría abajo, catastróficamente, si el descontento comenzase a trabajar más de prisa, si encontrase formas de actuar en oposición al régimen político del país, si surgiese un estallido serio. Sólo un empujón bastaría. Pero creemos que tenemos asegurado el poder por 10 mil años, que por 10 mil años, pase lo que pase, el pueblo nos va a tener allí.

La situación internacional tiende un cerco a la política del gobierno. Corre el peligro de quedarse sola. El cerco se apretará y entonces se acabaría la política actual del gobierno, cambiaría su ruta y la perspectiva de México.

El pueblo paga cadenas García Valseca. Y esa herramienta, pagada por el pueblo, que se supone es para servir al pueblo, lo único que hace, en todos los casos, en todas las situaciones, es estar contra el pueblo que la hace posible y que la vuelve poderosa.

Hay que ayudarle al gobierno. No deseamos sino que marche por donde debe ser, como debe ser. No somos enemigos de nuestro automóvil, sino de que no sea bien manejado. Si alguien viene y nos dice que lo que hay que hacer es destruir el automóvil, o que quiera destrozar el parabrisas, le decimos que no, que eso no es correcto, que nunca lo querremos; que si lo tenemos y es útil pero todavía no es todo lo útil que puede ser, es necesario no romperlo, sino ponerlo a andar bien, por donde debe ir, sin chocar y sin atropellar a las personas.

¿Cómo es posible planificar la vida económica si la corrupción aplasta cualquier esfuerzo sensato de aplicar los exiguos recursos? ¿Cómo va a ser posible planificar si en ello no intervienen las personas en beneficio de quienes se va a planificar? ¿Cómo se va a planificar si lo que mueve a muchos funcionarios es el lucro y la avidez, no el servicio? Cuanto se planee ahora corre peligro de no resultar bien, gran peligro porque entonces, ¿qué quedará para la prevaricación, para los manejos ocultos de ese tipo de funcionarios?

Porque de planear, por ejemplo, la actividad de una región agrícola, de acuerdo con los propios agricultores para que sientan verdaderamente como propia esa organización y los fines que con ella se persiguen, porque los beneficia, ¿podría haber tanto campo libre para la corrupción? Este de la corrupción es un gran sistema, que ahogará, si sigue creciendo, al país entero. Por eso muchos funcionarios se oponen a la planeación, ella les cortaría las alas. Hay muchos que quisieran no hacerlo, no incurrir en corrupciones, no ir por esos caminos, pero el sistema les impone la conducta y la moral, y los aplasta. Y entonces tienen que someterse y caminar por allí.

En este ambiente, en esta perspectiva, ¿qué les queda a los jóvenes? Frustración, descontento, resentimiento, que conducen a la violencia y a las actitudes extremistas. El sistema de la corrupción se ha desarrollado y penetrado a casi todas las instituciones. Han quedado olvidados los pobres, los ciudadanos comunes y corrientes.

Es necesario, es urgente revisar con valentía la marcha del automóvil. Se trata de formar una gran corriente nacional que impulse a todos hacia delante, a todos sin excepción. Que haga posible a los hombres más idóneos, a los más aptos y honestos, llegar a los cargos de responsabilidad pública.

Y eso requiere esfuerzo, lucha tenaz. La vida no regala nada. Todo se consigue con esfuerzo y determinación, con lucha. ¡Ay de aquellos que esperan regalos de la vida, el poder envuelto en una tortilla! Yo estoy dispuesto a hablar de esto con 40 mil, con 50 mil personas, una por una, y darles un horizonte, una perspectiva, una salida; que si es maestro, se convierta en el verdadero jefe de su comunidad y oriente y mueva y organice a la gente por cosas mejores, contra los vicios actuales, contra el latrocinio económico, contra la opresión política, por la planeación de los esfuerzos; que si sabe hablar que vaya a un pueblo y a otro y a otro, a dar una conferencia, dos, tres, las que sean necesarias, para orientar a los vecinos de ese lugar sobre su situación, sobre la necesidad de que haya ese cambio; que si es periodista, que escriba un artículo sobre los problemas de la gente, que indique salidas, soluciones, y que después escriba otro y uno más y así sucesivamente; que si es funcionario, que si es representante popular, haga en su ámbito de acción lo que es mejor, lo que es honesto, lo que beneficia al país y al pueblo; que si es militar, no le vamos a pedir que haga política, eso no, pero sí que mire y comprenda a ese pueblo que cuando ya no le escuchan, a veces se inconforma y crea problemas graves, que el militar no debe usar su fuerza en contra del pueblo, porque ella no resuelve los problemas de la gente; que si es estudiante, sea un vigilante alerta y un promotor de la política nueva, contra el conejerío de la derecha y contra lo que no sea útil ni correcto, contra el torpe extremismo.

El toreo y la política se parecen en una cosa: a la gente le gusta, le entusiasma, la arrebata, que al toro se le “toree en los cuernos”, allí, pegado al peligro, al riesgo. Eso, pero no solamente eso: también “coger al toro por los cuernos”.

Hay aproximadamente 2 mil 500 municipios en el país. En mil 500 de ellos, más o menos, elegimos nuevos alcaldes, junto con la gente. Pero no es suficiente. Debemos proseguir la lucha, lo logrado es casi nada.

A la gente la tienen muchas veces como a una mano a la que le han amputado los dedos. ¿Cómo se quiere que levante de pronto este objeto, así, sin dedos? Hay que enseñarle a todos cuál es el modo. También, hacerles sentir que no están solos, que no caminan solitarios en un desierto. Que en cada lugar, y hay muchos, hay quienes luchan por tener a los representantes que los ayuden, que los sirvan. Y que no son pocos quienes luchan porque ya no lleguen al poder los representantes del cacique, de las sotanas o del ambicioso de lucro.

Hay que decirles y mostrarles que el mundo no es una “casa de la risa”. Si usted está en la “casa de la risa”, adentro, en medio de las carcajadas, se desespera, porque habiendo cuatro, cinco puertas, no atina a salir por alguna. Nada más son risas. Pero si alguien viene y le dice: el mundo no tiene cuatro, ni cinco puertas, y se lo demuestra, usted ve que así es, que estas cinco puertas son una insignificancia ante el mundo, que nada cuentan.

¿Formar otro partido? Sería inútil. Sería como si unos cuantos marineros de una flota, que no desean seguir determinado rumbo, se saliesen de ella y se lanzaran en una canoa a bogar por el mar, solos, a donde desearan. Ante cualquier agitación de las aguas, zozobrarían. ¿Por qué, pues, no ir a los capitanes, a los oficiales y a los marineros a decirles, a persuadirlos del rumbo correcto, de navegar bien? Esos pocos serían en la canoa, además, un blanco precioso, perfecto, para quienes no sólo no quieren por el momento, sino que están definitivamente en contra del pueblo y de la Revolución, en contra de que ésta siga adelante, para quienes son enemigos de todo cambio que eleve al pueblo.

Formar otro partido no sólo no sería provechoso, sino malo, definitivamente malo.

Todo mundo debe entrar a formar en estas filas, en este propósito: sanear, democratizar la vida política del país; luchar contra la corrupción; trabajar por mayores ingresos del pueblo; porque se planifique la actividad económica; porque se termine la improvisación. En esto no importa que sea del PRI, del PPS, del PAN, del PARM. Desde ahí debe luchar por la democratización, contra la prevaricación. Porque no podemos pedirle que renuncie simplemente a sus convicciones de años, a sus amistades, a sus relaciones; pero sí que se sume a la gran corriente que detendrá el descontento y hará imposible el pánico, que podrían conducir a la violencia.

Cuando regresé de Chihuahua, le dije al doctor Lauro Ortega, cuando me iba a sustituir en el partido: Mira, Lauro, yo no podré seguir en el partido. Ocho días después renuncié. Pero entonces le dije: si quieres seguir en el partido, no hagas nada que moleste, no muevas nada; atiende tus asuntos personales y asiste lo menos que puedas a las oficinas, sólo de vez en cuando, y cuando logres que tu antesala esté cada vez más desierta, tendrás asegurada tu permanencia en el partido los cinco años siguientes, cinco de los 10 mil que estaremos en el poder.

Pienso que al gobierno, por el momento, no le es posible iniciar el cambio. El impulso debe venir de abajo, debe apoyarse en el pueblo. Cuando el torrentón esté en marcha, entonces el gobierno tendrá que marchar por donde toda la gente, sin rupturas, sin cataclismos. Y entonces el gobierno lo hará todo mucho mejor.

Yo creo francamente que los próximos cinco años, son cinco años cargados de destino.

Esto que propongo, esto que me propongo hacer, se va a convertir en una gran ola. Me siento plenamente seguro. Y en la cresta de la ola irán los jóvenes, de eso estoy también muy seguro, completamente convencido.